Dentro de un sector de la construcción aún en fase de recuperación gradual, y todavía vulnerable a factores externos, un conjunto de empresas lograron salir del “modo crisis” gracias a su presencia en áreas que mantuvieron un alto dinamismo, como las obras asociadas a la minería y a infraestructura apalancada en inversión privada, lo que les permitió compensar la lenta recuperación del mercado inmobiliario.
Entre los beneficiados por este modelo diversificado figura Besalco, que acaba de entregar sus resultados al cierre del primer semestre con un alza de 10,9% en las utilidades. Pero el efecto de comparación con el ejercicio pasado -un año récord de ventas con una facturación anual que superó el $ 1,1 billón- pesa como un desafío importante en este ejercicio, en cuya primera mitad los ingresos disminuyeron 11,7% (a $ 430.480 millones) respecto del mismo período del año anterior, pese a lo cual mejoró el margen EBITDA. En este punto incidió fuertemente la menor actividad en el segmento de obras civiles, cuyos ingresos retrocedieron 37% respecto al año anterior, por lo cual esa división pasó a representar el 42% de las ventas a junio. La causa fue el atraso en procesos de adjudicación, efecto que desde la compañía ven como “un rezago temporal, y que a la luz de los proyectos en estudio va a revertirse”, anticipó Arturo Arrigorriaga, CFO de Besalco.
El ejecutivo -quien por nueve años ha estado al frente de las finanzas de la compañía- pone el acento en el repunte de 12,7% interanual que experimentó la cartera de proyectos a un récord de UF 44 millones. “Tenemos un backlog histórico de obras por ejecutar y ya contratadas. Hemos seguido ganando bastantes propuestas, con un crecimiento principalmente del área de servicios de maquinaria, y en el área inmobiliaria, que es donde más actividad hemos tenido”, explicó, junto con detallar que el 57% de la cartera corresponde a iniciativas relacionadas al sector minero en equipos, obras e infraestructura.
Con un ejercicio 2026 en gran medida ya jugado, el principal desafío inmediato de Besalco “es retomar el backlog en obras civiles, campo en el cual existió una falta de proyectos en estudio, pero que hoy ya están y que debemos materializar a propuestas ganadas. En general, vemos que las propuestas se están cerrando, y con un promedio de licitaciones más pequeñas este año, por lo cual existen mayores probabilidades”.
Y subrayó que otro factor positivo lo representa el aumento de casi 30% en el número de propuestas presentadas en estudio y evaluación, que bordean un total de 200 millones de UF, y donde el principal ítem corresponde a obras civiles. “Somos súper optimistas para adelante, porque vemos los departamentos de estudio llenos, lo que nos indica que debiésemos tener una mejora importante en el backlog durante el próximo año”, con un incidencia de 84% de iniciativas en el área minera que sigue tirando el carro.
"En general, teníamos una buena expectativa y esto la refuerza. De hecho, estamos comprando terrenos en regiones para proyectos que no son DS19, sino para proyectos de valores medio-bajos, pero sobre el subsidio, y eso no lo habíamos hecho en los últimos años"
-¿Qué esperan para el año 2027?
-Con la cantidad de backlog que tenemos, a partir del próximo año esperamos volver a crecer de manera relevante. Probablemente, 2027 va a ser un año de recuperación a los niveles anteriores, y en adelante debiésemos volver a retomar el crecimiento. Ahora, sí vamos a andar en los niveles de 2025, eso no lo sabemos, todavía está jugándose. Pero por lo que está ocurriendo con la minería en obras civiles y en maquinaria, más la parte inmobiliaria Chile y Perú, vemos con mucho optimismo los números. Es difícil anticiparlo, pero debiese ser un mejor año en ventas que 2026, de todas maneras.
El salto en el negocio de maquinarias
Besalco se situó en el grupo de empresas del sector más optimistas en sus perspectivas a inicios de este año, ánimo que se reflejó en un plan de inversiones por US$ 395 millones para 2026. “Es bien desafiante, una apuesta un tanto contracíclica en el momento en que la anunciamos ya que no teníamos la información que tenemos hoy. Pero somos ultra optimistas”, indicó el ejecutivo.
Junto a sus proyectos inmobiliarios en Chile y Perú, el otro destino más importante de estos recursos es la adquisición de equipos -fundamentalmente para la minería- que representan cerca de la mitad del plan de inversión, con lo cual este segmento sigue escalando como uno de los motores de la compañía, que a lo largo de ocho décadas de su fundación por la familia Bezanilla ha sido protagonista en los segmentos de obras civiles e inmobiliario en el país, además de ser un activo participante en concesiones de infraestructura desde los inicios de ese sistema.

-¿Cuál es la estrategia en el área de maquinarias?
-Dentro de este negocio en el que históricamente hemos estado, hay una modificación en la estrategia. Estamos comprando un parque de maquinaria de gran tonelaje, yendo a una tipología de equipos distinta, donde hay menos competidores y más barreras de entrada porque las inversiones son muy grandes. Hemos hecho antes este tipo de trabajo, pero estamos volviendo con más de fuerza, con la decisión estratégica de apostar por un subsegmento distinto, como en su minuto fue la minería subterránea, y la cual hoy las mineras están transformando, y hay que estar ahí con mayor fuerza.
-¿En qué consiste esa adquisición?
-Son equipos que ocupa la gran minería. Fundamentalmente son camiones -en rangos en torno a las 300 toneladas- y lo interesante es también su tecnología que permite una gran versatilidad y, por ejemplo, ser autónomos.
-¿A cuánto asciende la inversión?
-Un parque de máquinas, compuesto por seis equipos, cuesta cerca de US$ 50 millones. Claramente, estamos accediendo a un segmento diferente. Como somos intensivos en la eficiencia en maquinaria, entendemos cómo agregar valor a las mineras.
-¿Y esto forma parte del plan de inversiones de 2026?
-No se va a ver reflejado, porque los equipos básicamente llegan el próximo año.
-¿Cuánto representa el servicio de maquinaria de los negocios actuales?
-Hoy los servicios de maquinaria representan un 57% del backlog, lo que coincide con el gran crecimiento de ese segmento, mientras en obras civiles estamos puntualmente muy débiles, si bien esto se va a equilibrar con seguridad.

Sector inmobiliario: a la compra de terrenos
La otra mitad del plan de inversiones de este año corresponde al área inmobiliaria para el desarrollo de proyectos y compra de terrenos en Chile y Perú. Con niveles de facturación similares -entre US$ 110 millones a US$ 120 millones al año en el vecino país y en torno a US$ 140 millones en el mercado local este año- las posiciones son distintas con un mayor número de unidades, pero menos superficie en el primer caso. “La venta conjunta de esos dos segmentos puede representar entre un 25% y 27% de la venta total de Besalco, comparado con un 16% del año pasado. Vamos con un mejor año, pero el resultado que importa es a diciembre, ya que más del 70% de las escrituraciones y entregas se generan hacia el último trimestre. Con todo, vemos que Perú va a tener un buen ejercicio, muy en línea con 2025, y que Chile debiese tener un mejor año, y es donde va a tener lugar el cambio relevante”, explicó el ejecutivo.
En la actualidad la empresa tiene una cartera de once proyectos en nuestro país -seis en desarrollo y cinco en fase de inicio- con una fuerte presencia en vivienda en programas DS19 (Proyectos de Integración Social y Territorial) en Santiago y en ciudades de regiones como Arica, Alto Hospicio y Temuco, segmento que ha mantenido niveles de venta consistentes que han servido de refugio en estos años de desaceleración del mercado inmobiliario y han sido beneficiados por las medidas en curso como el Fondo de Garantías Especiales (Fogaes).
-¿Cuál será el efecto de las medidas en curso que beneficiarán al sector, como la ampliación del subsidio a la tasa hipotecaria a viviendas con un tope de 6.000 UF, la extensión de la vigencia del Fogaes y la rebaja del IVA?
-Con la aprobación de la ley y su promulgación, claramente va a haber un impulso muy fuerte. Estamos super optimistas. Es tremendamente relevante la exención transitoria del IVA a la venta de viviendas nuevas, y a eso se suma la ampliación del subsidios a la tasa de 4.000 UF a 6.000 UF, que van a la vena. Y para los inversionistas también es muy importante la disminución del impuesto al 5% por la renta inmobiliaria para los DFL2. Y en temas más estructurales que también inciden, la baja en la tasa de impuesto a las empresas también va a impulsar los proyectos, lo mismo que los temas de permisología.
-¿Cuánto suben las expectativas del sector?
-En general, teníamos una buena expectativa hacia adelante y esto la refuerza. De hecho, estamos comprando terrenos en regiones para proyectos que no son DS19, sino para proyectos de valores medio-bajos, pero sobre el subsidio, y eso no lo habíamos hecho en los últimos años. Creemos que ahí sí va a haber un gran impulso fuerte de estas medidas que pegan justo en esa línea.
-¿En qué zona del país están comprando terrenos?
-En zonas mineras, estamos viendo en Iquique, donde tenemos promesas, también en Antofagasta, con proyectos relevantes, y en otras zonas también, con algo en Temuco. Durante estos años que fueron muy difíciles, nos refugiamos más fuertemente en el DS19 y hoy estamos volviendo más a la normalidad y equilibrio; antes, hemos hecho edificios en zonas como Providencia, Las Condes, Ñuñoa, La Florida, Viña, Concón y Reñaca. Somos una compañía en que nos gusta estar diversificados y también dentro de cada negocio. No nos gusta apostar a un solo segmento.
-¿Cuál va a ser el énfasis de los planes para el negocio inmobiliario?
-El fuerte va a venir en el segmento medio. Aunque también tenemos en curso un par de cosas de mayor precio. Por ejemplo, tenemos un proyecto de departamento en Las Condes, en un sector cercano al Metro que aún no hemos iniciado. Ahora, la inmobiliaria tiene un tamaño crítico que podremos ampliar, pero igual como queremos crecer en el resto de la empresa, poco a poco.
El nuevo ciclo en Perú: "Refuerza nuestras expectativas y nos incentiva"
Besalco es un actor plenamente consolidado en Perú, donde ingresó en 1996 con énfasis en obras civiles e infraestructura, y que se ha expandido activamente en el sector inmobiliario a través de su filial Besco, “con la que somos una empresa local con una trayectoria de más de 26 años”. Entre los hitos más recientes está la inauguración de un strip center -de 6.000 m2 de área arrendable y 23 locales comerciales- en Alameda Rímac, “un proyecto 100% nuestro iniciado en 2020, que ha sido súper exitoso y donde ya hemos construido un total de 43 edificios en que viven del orden de 6.000 familias”, indicó Arturo Arrigorriaga sobre las etapas finales de este polo urbano ubicado en la ciudad de Lima y que es un claro ejemplo del foco de la empresa en ese mercado en iniciativas exclusivamente ligadas a subsidio en grandes predios aptos para un desarrollo durante varios años.
Con Alameda Rímac y otros conjuntos habitacionales, en etapas avanzadas, ahora Besco se encuentra en busca de oportunidades para desarrollar proyectos, atendiendo el enorme déficit de viviendas que mantiene ese país. “Estamos comprando terrenos y tenemos una cartera importante, desde promesas iniciales a las distintas etapas, viendo que estén todos los permisos”, señaló sobre la presencia en ese país que, si bien radica principalmente en Lima, considera otros puntos como es el caso del norteño departamento de Piura “donde hay un proyecto andando, para ir diversificando y así crecer a tasas que nos permitan un crecimiento orgánico”.
-Con estos años de presencia en Perú han sido testigos directos de su complejo escenario político. Ahora con la asunción de Keiko Fujimori a la presidencia, ¿cuáles son las expectativas? ¿El nuevo Gobierno genera más confianza?
-Hemos estado por varios años y hemos seguido apostando porque creemos en el país, pero esto obviamente refuerza nuestras expectativas, así que nos incentiva. Y si logra poner en marcha las ideas que tiene, el país va a andar muy bien. Y más allá del tema político, que un presidente logre gobernar los años para los cuales fue elegido, sería una súper buena noticia.
-¿Qué otras áreas de negocios están llevando adelante en ese mercado?
-En Perú partimos hace mucho tiempo en el área de obras civiles. En minería estuvimos en Antamina, y después en Quellaveco. También en la concesión de la red Vial N° 5; construimos obras para la sede de los Juegos Panamericanos, y estamos en actividades de reconstrucción de colegios y de encauzamiento de aguas por el fenómeno de El Niño y que son obras de ingeniería relevantes. Ahora, también estamos viendo temas mineros, participando en propuestas, también para maquinarias, con la idea de utilizar nuestra capacidad y conocimiento.
