Si la temporada de resultados del segundo trimestre ya estuvo marcada por la guerra de Irán, la de julio-septiembre mostraría las repercusiones de un diésel que alcanzó precios históricos.
A mitad de septiembre, el futuro referencial ULSD llegó a tocar un récord de US$ 5,3 por galón, con un alza de 150% durante el año, mientras que en el curso del tercer trimestre promedia US$ 4,2 y muestra un avance de 79% interanual.
El estrecho de Ormuz sigue bloqueado y la guerra ha dañado capacidades productivas de países como Arabia Saudita, a lo se suman las disrupciones causadas en refinerías rusas por ataques de Ucrania.
En este contexto, la competencia por hacerse con barriles en un ajustado mercado spot tiene los inventarios de este y otros hidrocarburos por debajo de su rango histórico.
En primera instancia, analistas esperan ver un impacto sobre los resultados de empresas chilenas donde el diésel o combustibles relacionados representan un costo operacional directo y material.
"En este grupo destacan transporte aéreo, transporte marítimo, pesca, minería y construcción. En un segundo nivel aparecen forestal, retail y supermercados, donde el impacto se da principalmente a través de logística, distribución y mayores costos de insumos", resumió el analista de Estudios y Estrategia de Vantrust Capital, Sebastián Guerrero.
En todo caso, el auge de estos combustibles "no sería por sí solo un factor que pueda explicar ciertas tendencias a nivel sectorial o general durante el tercer trimestre", matizó Rodrigo Godoy, gerente de Research de Renta Variable en Credicorp Capital.
Las perspectivas de Latam
Si bien Latam Airlines sigue en el ojo del huracán, se ha mostrado capaz de administrar riesgos y mitigar el impacto del contexto geopolítico en sus resultados. La empresa esquivó las pérdidas en abril-junio y, en promedio, los bancos de inversión esperan ver un modesto crecimiento interanual de utilidades en el tercer trimestre.
"En el segundo trimestre es donde se vio un cambio radical. En el tercero, por otro lado, Latam tiene sus coberturas actualizadas y traspasó a precios. De hecho, en el segundo trimestre estaban vendiendo pasajes para el tercero. Ahora, hay que ver cómo irá la demanda", dijo el analista de Renta Variable de MBI Corredores de Bolsa, Horacio Herrera.
Guerrero notó que "las estimaciones de consenso de Ebitda se han mantenido prácticamente sin cambios en los últimos tres meses, lo que sugiere que el mercado considera que la gestión de ingresos está permitiendo absorber el shock del combustible a nivel operacional".
Godoy notó que, con US$ 150 por barril, el valor promedio del combustible de aviación durante el trimestre está en línea con el que considera la empresa en su guidance, por lo que no habría sorpresas en ese sentido.
El efecto en la industria de materias primas
En el caso de CMPC -que utiliza el diésel en cosecha, transporte, maquinaria y logística interna-, las estimaciones de consenso del Ebitda para el tercer trimestre han sido revisadas a la baja en 9% en los últimos tres meses, observó Guerrero.
Y en minería, donde el diésel tiene una incidencia importante a través de camiones de extracción, equipos de perforación, procesamiento y transporte, CAP se vería especialmente desfavorecida -la estimación de Ebitda se ha revisado 20% a la baja en tres meses-, pues no lo acompañaron los precios del hierro.
Muy distinto es el caso de SQM, que reportará un período donde el carbonato de litio spot está promediando unos US$ 21.800 por tonelada, más del doble de lo visto hace un año atrás, lo que eclipsaría el eventual mayor costo adicional.
Percepciones en juego para el sector de consumo
Los efectos en el área del consumo llegarían por distintas derivadas. "Está claro que repercutirá en las empresas minoristas, y sobre todo hay un tema indirecto muy difícil de medir, que es la percepción de las personas", señaló el gerente de Estrategia de Nevasa, Gonzalo Trejos.
"Si a un consumidor le suben la bencina, el diésel, el transporte, tiene esta sensación de que estará alto por más tiempo. La gente restringe el consumo y no hay cómo hacer una medición exacta de eso. Intuitivamente, deberíamos ver una contracción de las ventas minoristas no solo porque subió el precio en la góndola, sino también por gente que se guarda un poco y no cambia las zapatillas o el televisor", ejemplificó.
Asi, habría repercusiones en los dos exponentes de consumo discrecional de IPSA, Falabella y Ripley, aunque este último cuenta con el colchón de su negocio inmobiliario en Perú, que ha tenido un rápido crecimiento.
Cencosud y SMU, pese a que se centran en consumo básico, igualmente se verían afectadas, partiendo por sus costos de distribución, logística y proveedores.
En tanto, "las compañías productoras y comercializadoras de bebidas podrían continuar siendo impactadas por el incremento en los costos de distribución, lo que se suma al efecto de la depreciación del peso chileno. El impacto en el margen dependerá del comportamiento de la demanda y por tanto de la capacidad de las compañías para traspasar a precios las presiones de costos", sostuvo Godoy.
Por otro lado, "una compañía que podría verse más bien algo favorecida en su negocio de combustibles es Copec, ya que la volatilidad en los precios favorece el resultado de su negocio industrial, pero los altos precios podrían continuar teniendo un impacto en los volúmenes de venta", observó el ejecutivo de Credicorp.
Qué cuentan los bancos
El sector financiero tuvo un positivo segundo trimestre, pero luego el desempeño ha sido más bien negativo, en circunstancias donde la UF apenas varió.
Mientras las ganancias de Bci cayeron 2% en el periodo julio-agosto respecto del mismo período de 2025, las utilidades de Santander bajaron 5,4 en la misma comparación, mientras las del Banco de Chile disminuyeron 8,7%, en tanto Itaú acumuló pérdidas.
Godoy anticipó que "para septiembre y con un alza de la UF cercana a 0,6% esperamos una recuperación en los resultados. Si el aumento que estamos observando en el precio de los combustibles se transmite de manera más generalizada a bienes y servicios, entonces podríamos ver un cuarto trimestre mejor que el tercero, en particular en aquellas entidades con una posición neta activa en UF relevante".