La Navidad se acerca en un escenario de consumo más moderado, marcado por una inflación que sigue presionando el presupuesto de los hogares, con un IPC de 4,5% en 12 meses. Aunque la actividad comercial muestra algunas señales de dinamismo, los analistas prevén que las familias priorizarán la cautela ante una temporada de mayores desembolsos.
Una señal fue el último CyberMonday. Las transacciones aumentaron 20%, pero el ticket promedio cayó 15%, de acuerdo con la Cámara de Comercio de Santiago (CCS). A esto se suma un alza de 4,7% en la canasta básica durante el último año.
Para Valentina Schweter, directora de Monitor Deloitte, las mayores presiones estarán en la mesa navideña, particularmente en carnes, productos frescos y alimentos importados. La mayor demanda estacional de diciembre también reduce el espacio para promociones.
"El golpe posiblemente se va a sentir más en la mesa de la cena que en los regalos", advirtió. En vestuario, juguetes y tecnología, en cambio, la competencia vía descuentos podría ayudar a contener los precios.
El factor climático
A la inflación se suman los efectos de las lluvias y granizadas sobre la producción agrícola. Según Schweter, el escenario apunta más a menores volúmenes y volatilidad en productos específicos que a una escasez generalizada.
El caso más claro son las cerezas. Su cosecha coincide con diciembre y se han convertido en un producto más frecuente en estas fiestas. Las lluvias afectaron la polinización, y la Sociedad Nacional de Agricultura proyecta cerca de 115 millones de cajas, lejos de las 140 millones que se esperaban al inicio de la temporada. Como la mayor parte de la cosecha se exporta, una menor producción o una de menor calidad, genera más volatilidad para el mercado local.
La papa es el segundo ejemplo del impacto de El Niño. Es la base de los acompañamientos en casi cualquier cena de fin de año y ya viene con precios altos: según ODEPA, en octubre superó los $1.100 por kilo en las ferias de la Región Metropolitana.
“Como es un producto de compra masiva, cualquier alza se siente de inmediato en el bolsillo”, señaló la analista.
En las carnes, otro componente central de las celebraciones de fin de año, la dependencia de las importaciones agrega presión. Cerca del 70% de la carne bovina consumida en Chile proviene del exterior, principalmente de Brasil y Paraguay, por lo que sus precios están expuestos a las variaciones del dólar y de los costos de transporte. Los problemas logísticos, como los registrados durante el cierre del paso Los Libertadores en invierno, también pueden afectar el abastecimiento.
El pavo entero también ha enfrentado presiones al alza en sus precios, en un escenario marcado por la menor oferta nacional tras la salida de Sopraval de la producción en octubre de 2024. Para esta Navidad, el escenario sigue condicionado por una menor disponibilidad de producción local y la necesidad de recurrir a importaciones, por lo que no se descartan nuevas presiones sobre los precios, aunque todavía no existe una proyección específica.
Efecto dólar en las góndolas
El tipo de cambio es otro factor de presión. El dólar observado promedió $982 en octubre, su mayor nivel mensual desde enero de 2025, según el Banco Central. Sin embargo, su impacto en los precios de Navidad tendrá un desfase.
Buena parte de los juguetes, artículos de decoración y productos electrónicos que se venderán en diciembre fueron negociados y embarcados meses antes, cuando el dólar se ubicaba entre $900 y $930.
Por eso, Schweter anticipa un traspaso cambiario parcial durante esta temporada, concentrado principalmente en las reposiciones de último minuto. El efecto más significativo podría trasladarse a las compras de 2027.
Para el retail, el desafío será equilibrar precios competitivos y márgenes, además de evitar reponer demasiado inventario a un tipo de cambio elevado.
La apuesta del retail
Las grandes cadenas preparan sus estrategias para una temporada en que el precio será determinante. Cencosud, a través de Jumbo, Santa Isabel, Paris, Easy y Cenco Malls, apuesta por integrar sus distintos formatos y ofrecer alternativas para diferentes presupuestos.
Walmart Chile, por su parte, proyecta un crecimiento de las ventas respecto de la Navidad anterior, impulsado principalmente por vestuario, tecnología y juguetería. La compañía señaló que enfocará su estrategia en precios bajos y en el ahorro del total de la canasta, más allá de promociones puntuales.
El desafío responde a un consumidor que compara cada vez más antes de comprar. Según el último estudio de Navidad de Deloitte en Latinoamérica, casi nueve de cada diez consumidores investigan en internet antes de realizar una compra y los descuentos son la principal razón para elegir una tienda.
Para Schweter, esto obliga al comercio a identificar los productos que funcionan como referencia para los clientes —como la carne de la cena o el juguete más buscado— y cuidar sus precios, incluso si eso implica recuperar márgenes en productos complementarios.