“Difícil, desafiante, pero también muy gratificante”. Así resume Jorge Alessandri sus primeros seis meses como presidente de la Cámara de Diputados. Un período que, a su juicio, coincide con una oportunidad política excepcional: por primera vez en 90 años, el Presidente de la República, la presidenta del Senado y el presidente de la Cámara pertenecen al mismo sector político. Para él, esta es una coincidencia que el gobierno de José Antonio Kast no puede desaprovechar.
“El llamado que yo le haría a todos los ministros es: aprovechen este año”, afirma.
El diputado UDI ha tenido una semana particularmente intensa. Con el ingreso al Congreso del proyecto de Presupuesto 2027, su teléfono no ha parado de sonar. Alessandri entiende su cargo como una oportunidad -y también una responsabilidad- para tender puentes entre los distintos sectores y construir acuerdos. Y aunque respalda el fondo del erario fiscal, tiene reparos sobre la forma en que el Ejecutivo preparó su llegada al Parlamento.
- Parlamentarios de su sector han señalado que se enteraron por la prensa de algunos recortes. ¿Qué es lo que falló?
- Evidentemente, cuando uno va a presentar un presupuesto, como gobierno tiene que juntarse con sus parlamentarios aliados en la Cámara y en el Senado, partiendo por Javier Macaya, presidente de la Comisión de Hacienda en el Senado, y Agustín Romero en la Cámara. Y tiene que idear una estrategia: ¿cómo se va a comunicar el presupuesto? ¿cuáles son los recortes más dolorosos? ¿cómo se van a justificar esos recortes dolorosos? ¿cuáles son las cosas que estamos dispuestos a ceder en la negociación parlamentaria? ¿y los intransables? Aquí no hubo esa planificación básica y yo espero que se tome como lección y que el segundo presupuesto que le toque presentar a Hacienda se haga con una estrategia de comunicación que, al final, es tan importante como los números.
- ¿Hay un déficit comunicacional en el Gobierno?
- La comunicación siempre les ha costado a los gobiernos de derecha. Pero es apremiante que el Presidente Kast nombre a un vocero de gobierno; si no damos la batalla comunicacional, nos va a ir mal. Hoy día hay un biministro de Interior y vocero; pero no hay nadie dedicado en exclusiva al tema de la comunicación, a coordinar los equipos, a poder llevar un mensaje claro. Veo ahí un pie cojo, una gran falencia. Hemos tenido muy buenos voceros de gobierno en los últimos 30 años que agrupan el mensaje. Francisco Vidal, por nombrar a uno de izquierda, Jaime Bellolio, por nombrar uno de derecha. Eso hace falta.
- Ese vocero, ¿debiera ser un político con experiencia?
-El hecho de ser avezado en las artes de la política no es garantía de un gran ministro. Un técnico 100% tampoco sirve. El Presidente tiene que buscar a una persona que le acomode a él, a su equipo, a su forma de trabajar, pensando en que, si queremos que el país despegue y vuelva a ser líder en América Latina, el sector al que yo represento tiene que gobernar dos o tres periodos por lo menos.
“Es apremiante que el presidente Kast nombre a un vocero de gobierno; si no damos la batalla comunicacional, nos va a ir mal (...) veo ahí un pie cojo, una gran falencia”.
- ¿Ve un riesgo ahí, en que la derecha no siga gobernando en el siguiente período?
- Todos estamos esperanzados en que los números van a mejorar, tanto en Economía como en Seguridad. Pero tenemos que hacer parte a la gente. Javier Milei les dijo a sus compatriotas: “Esto va a ser difícil”. Y las encuestas muestran que la ciudadanía ha empatizado con Milei, y lo están esperando. Si nosotros no tenemos un relato detrás del 10% de desempleo, y de menos de 2% de crecimiento, si no le pedimos a la gente que nos acompañe, nos entienda y nos espere, las buenas cifras del tercer y cuarto año de gobierno no van a servir de nada. Y, entonces, las posibilidades de volver a ser gobierno para nuestro sector son iguales a cero.
- En ese sentido, ¿cree que le falta experiencia política al Gobierno?
- Como no somos mayoría en el Senado ni en la Cámara, la política es una cosa de todos los días. Creo que algunos ministros han aprendido muy rápido en estos seis meses: el ministro Francisco Pérez Mackenna dio una interpelación espectacular en la Cámara de Diputados, mientras que todo lo que Jorge Quiroz lleva al Congreso, lo termina aprobando, algo que demuestra bastante habilidad. Siempre ayuda a los gabinetes, a los gobiernos, tener ministros experimentados en su área, pero también en política. Renovación Nacional habló hace poco de “piñerizar” el Gobierno. Yo hablaría más bien del Método Piñera: si a los seis meses de gobierno un ministro no tiene un 50% de conocimiento, no sólo no es conocido en la calle, sino que no va a tener la fuerza para empujar su agenda en el Parlamento. Por lo tanto, como lo que no se mide no se mejora, yo sí le pediría al Gobierno que quien no esté cumpliendo en su área, o quien no tenga más del 50% de conocimiento, se cambie.
- Y en ese eventual cambio de gabinete, ¿Kast debería incluir a parlamentarios o figuras políticas?
- En gobiernos tan cortos no hay tiempo para mucho aprendizaje y la gente experimentada te permite optimizar el tiempo y llegar a las metas. Más temprano que tarde, el Presidente Kast va a tener que recurrir a personas con bagaje político, con experiencia de gestión, para incorporar a su gabinete y que, de esta manera, puedan sacar adelante sus agendas.
- El ministro Martín Arrau dijo que, si fuera por él, no iría al Congreso porque considera que la gestión es tremendamente importante. ¿Está equivocado?
- En nuestro sistema democrático el Poder Ejecutivo tiene que ir al Congreso. No me gustó la frase, se lo hice saber al ministro Arrau. Él es un tremendo ministro que tiene que ir todas las veces que sea necesario al Congreso. Le recomiendo que, para que no pierda el tiempo, lleve su computador, y así, a la ida y a la vuelta, puede ir gestionando mientras acepta las reglas de la democracia.

- Volviendo al contenido del Presupuesto 2027, usted ha dicho que es “realista” y que va en la dirección correcta. Pero parlamentarios de su propio sector han cuestionado algunos recortes. ¿Hay algún ajuste presupuestario que usted le habría pedido al Gobierno no hacer?
- Primero, una definición: lo más fácil es repartir, gastar, asignar los recursos y eso se viene haciendo hace mucho tiempo en Chile, en especial desde el estallido social. Ahí somos todos amigos, los abrazos y las copas de celebración abundan. Pero cuando se pone difícil la cosa, cuando gastaste más de lo que produjiste, cuando tenemos una deuda pública que llega muy cerca del 45% del PIB, alguien tiene que ajustar. Por eso creo que va en la línea correcta.
- Vuelvo a preguntarle: ¿hay algún recorte que usted le habría pedido al Gobierno que no hiciera?
- Bueno, el tema de “Yo elijo mi PC”. Sólo en Providencia, este año se repartieron 700 computadores a niños de séptimo básico. Para mí, eso significa subir a ese niño a la era digital. ¿Hay alguno que lo va a usar solamente para juegos y no para estudiar? Evidentemente que sí, pero ese es un riesgo que hay que correr. Hoy día un computador es algo tan básico como un papel y un lápiz para estudiar.
- ¿Fue un error no destinar recursos para ese programa?
- A veces hay cosas que se eliminan en el anteproyecto y que se reponen rápidamente en las comisiones.
- ¿Usted esperaría que se reponga?
- Por supuesto que sí.
Poder en La Moneda
- Evelyn Matthei habló de una doble estructura de poder en La Moneda que podría terminar debilitando a ministros como Claudio Alvarado. ¿Usted ve algo de eso?
- El Segundo Piso, como lo conocemos hoy día, se estructura por primera vez con el Presidente Ricardo Lagos y cada Presidente le va dando un énfasis propio: puede ser un seguimiento de las políticas públicas, de las metas y del programa de gobierno, por ejemplo. En este caso, creo que no está clara la tarea y la misión del Segundo Piso, no es fácilmente descifrable.
- ¿Por qué no está claro?
- Quizás porque ellos no lo han querido explicar. Dependiendo del ministro al que le preguntas, te lo describe distinto. Sería bueno que lo aclararan para entender quién es tu interlocutor válido en distintos temas. Sería bueno saber qué hace hoy día el Segundo Piso, para quién trabaja, en qué proyectos, cuáles son las cosas que les encargan. Así, un parlamentario sabrá con claridad si el problema se lo resuelve el subsecretario, el ministro, el segundo piso o directamente el Presidente de la República.
- ¿Hoy día un parlamentario no lo sabe?
- Para mí no.
- ¿Considera que el Segundo Piso tiene hoy demasiado poder?
- Eso tiene algo de mito. Son pocas personas que hacen muchas cosas y el poder en Chile está radicado en el Presidente de la República. Hoy día el ministro Claudio Alvarado es el jefe político del Gobierno y yo creo que ha demostrado mucha capacidad y habilidad aunque haya algunos por ahí que le dicen que él es uno más o que no es el jefe.
- Pero usted no está de acuerdo con que él sea ministro del Interior y vocero a la vez...
- Es que es humano. Al final, el día tiene 24 horas y Alvarado dos manos y dos orejas. Creo que no debiéramos fundirlo.
“El día tiene 24 horas y (Claudio) Alvarado dos manos y dos orejas. No deberíamos fundirlo”
- ¿Usted tiene relación con Alejandro Irarrázaval, el jefe del Segundo Piso?
- Por supuesto que sí. Me tocó compartir con él en la directiva de la UDI, cuando era militante de la UDI y fue un gran aporte. Hoy lo veo desempeñando altas funciones de la República, más cercano a otro partido. Pero creo que las personas formadas en la UDI son grandes servidores públicos, me da mucho orgullo que todas estas personas tan valiosas hayan salido de la UDI.
- ¿Y con el director de contenidos, Cristián Valenzuela?
- A él lo veo más en apoyo directo al Presidente, a su agenda, a sus discursos. Esa tarea la entiendo muy bien porque ha tenido símiles en gobiernos anteriores.
Arenga a la derecha
- Usted dijo que “el Partido Republicano solo no va a poder”. ¿Es hoy ese el principal problema político del Gobierno: que todavía no ha conseguido convertir a todo el sector en un equipo de gobierno?
- Creo que eso se va a terminar dando. Al principio, con un Presidente en el 45% de aprobación, era Chile Vamos el que aparecía pidiendo coalición. Avanzado los meses y con un Presidente con menos porcentaje de aprobación, va a ser el Partido Republicano el que va a estar pidiendo coalición. Yo sólo diría: menos comidas en Cerro Castillo con cada partido por separado y más comidas con el conglomerado.

- ¿Le molestó la comida que se hizo esta semana entre el Presidente Kast y los libertarios en Cerro Castillo?
- No, son muy buenas y con la UDI, de hecho, han hecho seis. Pero nos hace falta una arenga al sector. Aquí el que sacará adelante el país son las ideas de la derecha, no los republicanos, los libertarios o la UDI, por separado. Y eso requiere que nos sintamos parte de un colectivo más allá de los partidos.
- ¿Quién tiene que hacer esa arenga hoy día?
- En nuestro sistema político y en nuestra costumbre, el líder es el Presidente de la República.
- ¿Es Kast, entonces, quien debería liderar la arenga al sector?
- Así es.
- ¿Una especie de Bacheletazo?
- Un “Antonazo” (se ríe).
- ¿Cree que es necesario que el Presidente Kast ejerza un liderazgo más firme?
- Cada uno tiene un estilo de liderazgo distinto. El Presidente ha podido sacar adelante leyes muy importantes, por lo tanto, el liderazgo está. La cosa es cómo tú ocupas ese liderazgo: ¿lo ocupas para que un partido al que tú perteneces crezca despacito, o lo ocupas en un proyecto país a 30 años? Me gustaría escuchar cuál es el proyecto del Presidente Kast más allá del Presidente Kast. ¿Cuál es su proyecto país a 10 años o a 20? ¿Cuántos embalses se van a inaugurar en 30 años? ¿Cuál va a ser nuestra capacidad estratégica para tener cuatro cables submarinos de aquí a 20 años? ¿Qué relaciones vamos a tener con nuestros países vecinos para hacer del Cono Sur una potencia del litio? Me hace falta a veces, más allá de la coyuntura, del problema chico, la visión del Presidente para los próximos 20 años.
- Evelyn Matthei dijo que faltaba conducción política y entender cómo se ejerce el mando. ¿Comparte?
- Falta levantar la vista y darle un horizonte a Chile de proyección económica, política, geopolítica y estratégica de largo plazo. Quizás todo eso está definido en un documento en el segundo piso que yo no conozco.

- Volviendo a los libertarios, el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, dijo que quizás llegó el momento de incluir a los libertarios en el oficialismo.
- Kaiser no es diputado, pero sí necesitamos a sus ocho diputados, y también a su senadora. Nosotros estamos dos votos abajo en la Cámara y empatados en el Senado; quizás algunos todavía no han entendido eso. Los libertarios podrán no estar en la estructura formal del Gobierno, pero están empujando las cosas con una pasión que a veces yo no veo en otros partidos. Así que por supuesto que tienen que ser parte del arengazo. Y sentirse parte de que a Chile lo salvamos con dos o tres gobiernos de nuestro sector.
- La aprobación del Presidente Kast cayó al 32%, su nivel más bajo desde marzo. ¿Es una señal de alerta para el Gobierno?
- El Gobierno ha tenido que tomar decisiones muy difíciles el primer año. Este presupuesto es muestra de ello. Pero tengo toda la esperanza de que el segundo año va a haber frutos del trabajo y que la conducción política y comunicacional va a mejorar. Por lo tanto, como decía otro Presidente, vienen tiempos mejores (se ríe).
- ¿Cómo ve la irrupción de la exPresidenta Michelle Bachelet, quien esta semana le abrió la puerta a una tercera candidatura?
- Desde el punto de vista político, lo que veo es que Michelle Bachelet une a la izquierda desde la Democracia Cristiana hasta el PC y el Frente Amplio. Y eso evidentemente que es una mala noticia para nosotros, porque se estructura una oposición en torno a una figura, aunque está en desacuerdo en muchas cosas.