En el marco de la presentación del Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2026, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) entregó sus nuevas proyecciones para el mundo y la región.
Respecto de la economía global, la Cepal estima una desaceleración del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) a un 2,9% para este año -la tasa más baja desde 2022- debido a la reanudación de hostilidades entre Estados Unidos e Irán, la consecuente disrupción de suministro energético y tasas de interés internacionales relativamente altas.
De acuerdo con el informe, Estados Unidos crecería un 2,1% en 2026 y un 2% en 2027, mientras la Eurozona se quedaría con un 0,9% este año y un 1,2% para 2027. China tendría una expansión de 4,5% en 2026 y un 4,3% en 2027, apenas alcanzando el objetivo de crecimiento fijado por el gigante asiático.
A nivel regional, el organismo prevé una expansión de 2,2% en 2026 y de 2,5% en 2027, después de haber registrado un crecimiento de 2,4% en 2025. Si estos pronósticos se confirmaran, la región estaría completando cinco años con un crecimiento promedio en torno al 2,3%, algo que consideran “una tasa insuficiente para elevar de manera sostenida el ingreso por habitante, cerrar las brechas de desarrollo y ampliar significativamente los espacios de política”.
Aunque el informe atribuye parte de esta desaceleración al deterioro del contexto internacional marcado por las crecientes tensiones geopolíticas y presión en los mercados de energía, también advierte que esta limitación es principalmente de carácter estructural debido a la baja productividad, los reducidos niveles de inversión, el menor desarrollo de empleo y una persistente informalidad laboral.
“El conflicto de Oriente Medio está generando presiones en los precios de la energía, de los fertilizantes, del transporte, las políticas comerciales restrictivas y la mayor incertidumbre (...) Esos son factores externos que actúan sobre restricciones internas estructurales”, señaló el Secretario Ejecutivo de la Cepal, José Manuel Salazar-Xirinachs, “si antes ya era necesario redoblar esfuerzos en materia de política de desarrollo productivo ante una economía internacional tan compleja, ahora debemos realmente hacer esfuerzos por salir de esa trampa de baja capacidad por crecer”, indicó.
Para Chile, la comisión de las Naciones Unidas hizo una revisión a la baja de su proyección anterior de un 2% a un 1,6% para 2026 y un 2,2% en 2027. Ambas estimaciones se ubican por debajo del promedio para América del Sur de 2,5% tanto para 2026 como 2027, con Paraguay liderando con una expansión del PIB de 4,3%.
Por otra parte, Brasil tendría un crecimiento de 2,2% en 2026, un alza de 0,2 décimas respecto a la estimación anterior. El PIB de México, en tanto, estaría creciendo un 1,3% en 2026 -un aumento de 0,3 décimas comparado con las proyecciones anteriores- y un 1,9% en 2027.