Atrás pareció quedar el respiro que junio le dio a la economía chilena, ya que el Banco Central informó este martes que el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) cayó 1,5% en julio frente a igual mes del año anterior, su peor registro desde marzo de 2023.
El mal desempeño, dentro de las expectativas de los analistas, se explicó por la contracción de la minería (-9,3% anual), además de las caídas de la industria (-3,1%) y los servicios (-0,7%).
El Imacec no minero, a su vez, disminuyó 0,3% anual, mientras que en términos desestacionalizados cayó 0,5% respecto del mes previo y 1% en 12 meses. Además, el ente rector señaló que “estos resultados se vieron en parte incididos por condiciones climáticas que afectaron el normal funcionamiento de los establecimientos productivos”.
El economista de Itaú, Ignacio Martínez, señaló que el sistema frontal fue el principal factor detrás de la caída de la minería en julio, pero que los efectos climáticos también afectaron negativamente a algunas actividades manufactureras y de servicios, como la educación.Descontados esos efectos transitorios, dijo que la actividad no minera “probablemente habría crecido en torno a 0,5% interanual”.
La economista jefa de Fintual, Priscila Robledo, precisó que el temporal podría haber explicado entre un tercio y la mitad de la caída mensual, por lo que, aun sin ese efecto, la actividad habría bajado.
Santander también afirmó que una parte relevante de la contracción de julio respondió a factores climáticos transitorios, por lo que espera una reversión parcial durante los próximos meses.Sin embargo, advirtió que “el deterioro del Imacec no minero muestra que la debilidad no se limita a estos shocks: el consumo continúa condicionado por un mercado laboral mermado, mientras que la inversión todavía no refleja plenamente el impulso esperado de los grandes proyectos”.

“No es bueno mirar la cifra que ocurrió con un microscopio, sino que mejor miremos las cosas con telescopio. Venimos de un período muy largo con un estancamiento económico”. Jorge Quiroz, ministro de Hacienda.
Ajuste en proyecciones
Pese al resultado, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, reiteró que hubo un punto de inflexión en la segunda parte del año, aunque reconoció que deberá ajustar la proyección de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para el año.
“No es bueno mirar la cifra que ocurrió con un microscopio, sino que mejor miremos las cosas con telescopio. Y lo que vemos es que venimos de un período muy largo, de muchos años, con un estancamiento económico”, afirmó.
No obstante, la débil partida del segundo semestre llevó al mercado a recortar sus proyecciones.
El gerente de Estudios de Gemines, Alejandro Fernández, redujo su previsión para el PIB de 2026 desde 0,7% a 0,4%. “Por bien que vengan los meses próximos, es probable que el tercer trimestre sea negativo (12 meses y desestacionalizado). En el cuarto trimestre no pueden ocurrir milagros, a menos que mágicamente mejore el escenario externo”.

Fintual también redujo su estimación, desde 1% a 0,4%. Más levemente, BTG Pactual bajó su proyección desde 0,6% a 0,5% para este año, mientras que Coopeuch y Scotiabank prevén una expansión de 0,7%.
Fynsa considera que la actividad se ubicará en torno a 0,5%-0,8%, y BICE Inversiones ajustó su estimación desde 1,3% para 2026 a un rango entre 0,75% y 1,0%.
Los analistas también prevén que el Banco Central modificará a la baja sus proyecciones para este año en el Informe de Política Monetaria (IPoM) del 9 de septiembre.
“El pobre desempeño del PIB en el segundo trimestre, sumado a esta caída, debiesen llevar al Banco Central a corregir el rango de crecimiento para este año a 0,25%-0,75% (desde el 1%-1,75% previo), pero a aumentar el rango de 2027 a 2,5%-3,5% (desde un previo 2%-3%)”, explicó el economista jefe de BTG Pactual, Pablo Cruz.
Scotiabank también se alineó con una revisión del rango a 0,25%-0,75% para este ejercicio, la que sería la mayor para el año en curso desde el IPoM de diciembre de 2020.
Marcela Calisto, de BICE Inversiones, prevé un recorte a 0,5%-1,0%, mientras que el economista senior de Coopeuch, Nicolás García, estimó que se ajustaría a 0,5%-0,75%.
“Las Cuentas Nacionales del segundo trimestre ya mostraban un panorama más negativo de lo que se proyectaba en el IPoM de junio, y anticipan una corrección a la baja en el escenario central de proyección para el IPoM de septiembre”, explicó.
Mejor 2027 y 2028
Cerrado 2026, en el mercado se espera cierta aceleración para los próximos años.
Martínez prevé que la actividad crecería entre 2,5% y 3,0% en 2027 y 2028, consolidando una recuperación gradual. “Este ritmo de expansión sería consistente con una economía que retoma una senda de crecimiento más sostenible en los próximos años”, dijo.
Calisto proyectó que el próximo año el incremento sería de 3% y que para el subsiguiente llegaría a 3,0%-3,5%, mientras que Fernández estimó expansiones de 3,5% y 3,2% para cada año, respectivamente.
Cruz prevé que la economía mejorará entre 3,0% y 3,5% en 2027 y entre 2,0% y 3,0% en 2028.
Más abajo, Fynsa proyectó un 2,8% para el próximo año y 2,3% para el subsiguiente, mientras que Fintual estimó 2,5% y 2,1% para cada ejercicio.
Comercio: “El escenario para el segundo semestre se vuelve más desafiante”
Desde la CNC alertaron que será clave observar la evolución de los próximos meses para determinar el peso de los efectos climáticos.
Desde la Cámara Nacional de Comercio (CNC) alertaron que con la caída de la actividad de julio entregó una señal negativa y confirmó que la economía sigue enfrentando dificultades para consolidar una trayectoria de crecimiento.
“Si bien las condiciones climáticas incidieron en parte en este resultado, será clave observar la evolución de los próximos meses para determinar cuánto de esta caída responde a factores transitorios y cuánto refleja una pérdida más persistente de dinamismo”, explicó la gerenta de Estudios del gremio, Bernardita Silva.
Acerca del desempeño del comercio, que creció 0,7% en 12 meses en julio, indicó que mostró una fuerte desaceleración y que el sector minorista continúa avanzando, aunque a un ritmo menor; mientras que el mayorista retrocede, principalmente por menores ventas de materiales de construcción.
“Con estos resultados, y considerando las metas de crecimiento planteadas para este año, el escenario para el segundo semestre se vuelve más desafiante. La esperada mejora de la actividad debe traducirse efectivamente en mayor inversión, creación de empleo formal y recuperación de los ingresos. Solo así será posible fortalecer el consumo y sostener su recuperación en el tiempo”.