El economista jefe de Banco de Chile, Rodrigo Aravena, es claro en decir que a la economía chilena no le fue bien en el primer semestre del año.
En DF al Cierre, el analista abordó el retroceso de 0,2% que tuvo el Producto Interno Bruto (PIB) en el segundo trimestre y explicó que, al comparar el cierre de 2025 con el primer trimestre y el segundo trimestre, la economía registró una menor producción.
“Esto, en un contexto donde no creció la inversión en el segundo trimestre, donde hay una moderación del consumo de la demanda interna, un aumento del desempleo, hubo más inflación”, señaló.
“Entonces, si queremos hacer un balance del primer semestre, claramente no es un balance positivo para la economía chilena”.
- ¿Cuáles son los factores detrás de esta cifra?
- Cuando nosotros miramos los sectores económicos aquí la historia es bastante clara: tuvimos una contracción muy fuerte de la minería y ello fue lo que generó en términos agregados la caída de la actividad. Otro sector de oferta, que es la pesca, tuvo un mal primer trimestre, también tuvo una caída el segundo trimestre (...) La industria, por temas de alimentos y otras ramas, también tuvo una caída en el primer semestre.
Pero otros sectores más bien relacionados con la demanda, como el caso de servicios, el caso de comercio, crecieron menos, pero están todavía en terreno positivo.
Factores hay varios. Una parte son cosas muy puntuales relacionadas con la pesca, eso no debería ser algo permanente, uno no debería esperar caída de 20% todos los trimestres. Luego tenemos el tema de la minería, que viene con una debilidad importante hace tiempo. Si uno compara, por ejemplo, con el cierre del año 2019, la minería acumulaba una caída de casi un 10%, pero la actividad no minera ha crecido cerca de 20%, una brecha que viene dada durante algún tiempo y eso tiene que ver con falta de inversión, no de ahora, principalmente desde el año 2021 en adelante; y eso tiene que ver con la ley del mineral.
Hay que considerar que el aumento de la inflación, con el alza de los precios de las bencinas, generó algún efecto en el poder adquisitivo. En el comercio, el consumo no cayó, pero también tuvo una desaceleración.
Entonces, hay varios factores, pero la mayoría de ellos son transitorios. Así que uno debiese esperar de todas maneras mejores cifras hacia el futuro.
“Hay varias razones aquí para esperar que la economía empiece a agarrar un poco más de tracción, pero con bastante riesgo, bastantes supuestos”.
- ¿Está Chile en recesión técnica?
- En agosto, ya en el tercer trimestre, la economía está creciendo. Con los datos que tenemos, si somos muy convencionales en la definición y vemos las definiciones internacionales, no habríamos tenido recesión el primer semestre. Porque son dos trimestres de caídas consecutivas. El primer trimestre la economía cayó y el segundo trimestre desestacionalizado fue cero.(...)
Ahora, considerando que es cierta la definición que usamos en Chile la medición, que es comparado con el mismo trimestre del año pasado, tuvimos dos trimestres negativos, pero hay factores que son transitorios. No hay ninguna razón para esperar que la economía caiga al segundo semestre.
Entonces, más bien diría que la economía, por supuesto, tuvo una contracción en el primer semestre del año, caímos interanualmente dos trimestres. La economía chilena, y hay que decirlo con todas sus letras, tuvo un mal desempeño el primer semestre del año. Hay una mezcla de efectos transitorios, otras cosas son un poco más persistentes. (...)
Pero, insisto, acá -si uno es demasiado estricto con la definición de lo que es un cuadro recesivo propiamente tal-, estuvimos más bien una cuasi recesión, si lo queremos ver así.
- ¿Cambia esto las proyecciones de crecimiento que manejan?
- Creemos que vamos a crecer más de 1%. Eso es consistente con una economía creciendo cerca de un 2% el segundo semestre del año.
Ahora, las cifras de Imacec nos permitían anticipar que el primer semestre iba a ser negativo, pero hay varias razones aquí para esperar que la economía empiece a agarrar un poco más de tracción, pero con bastante riesgo, bastantes supuestos.
No debemos olvidar lo que está pasando en el resto del mundo, que hay un aumento del precio del petróleo, no se ha dado la caída en el precio de los combustibles que esperábamos algunas semanas atrás. El petróleo ya no está en US$ 70, está en US$ 80. Hay mucha incertidumbre respecto del estrecho de Ormuz. Hay incertidumbre creciente respecto de los efectos del fenómeno de El Niño hacia adelante (...).
Ahora, hay algunas cosas interesantes que mirar en Chile, que no es tan claro si será en el tercer trimestre o quizás el próximo año, pero mirando hacia adelante es razonable esperar precios de energía más bajos de lo que tenemos hoy día. No sabemos el timing, pero es difícil pensar que el estrecho de Ormuz va a seguir cerrado por mucho tiempo más.
Creo hay que seguir con mucha atención las inversiones que están en el catastro de la Corporación de Bienes de Capital (...). O sea, historias para tener más crecimiento hacia adelante, hay. Ahora, para esperar que la recuperación del crecimiento sea muy fuerte y que nos vayamos rápido al 4%, no lo creo, porque todavía nos faltan temas en el mercado laboral. Esa es la nota de cautela que hay que tener presente hacia adelante.