El recrudecimiento de la guerra entre Estados Unidos e Irán vuelve a elevar la presión sobre el mercado energético. Cuando el conflicto entra en su séptimo mes, Goldman Sachs advirtió que el petróleo podría alcanzar los US$ 120 por barril si se extienden las agresiones contra buques y se agravan las interrupciones al transporte marítimo en Medio Oriente.
“Los acontecimientos de los últimos días sugieren que el riesgo de que las interrupciones se amplíen e intensifiquen es importante”, afirmó Daan Struyven, codirector de investigación global de materias primas del banco, en una entrevista con Bloomberg TV.
La estimación representa el escenario más adverso considerado por Goldman Sachs y está condicionada a un deterioro de la navegación regional. Al otro extremo, si las exportaciones vuelven a la normalidad, la entidad proyecta que el crudo podría descender hasta los US$ 80. La diferencia refleja hasta qué punto la trayectoria de los precios depende de la seguridad de los cargamentos y del flujo por el estrecho de Ormuz.
La advertencia de Goldman Sachs se conoció después de que Washington y Teherán protagonizaran durante el fin de semana sus mayores ofensivas recíprocas contra petroleros desde el comienzo de la guerra.
En respuesta a esas agresiones, los precios des petróleo reaccionaron al alza este lunes. Cerca de las 9:30 a.m. el Brent subía 1,12%, hasta US$ 97,36 por barril, su nivel más alto desde fines de julio, mientras el WTI aumentaba 0,87%, a US$ 92,28.
Los ataques y sus repercusiones
Las Fuerzas Armadas de EEUU informaron que atacaron tres embarcaciones iraníes que transportaban crudo y que una de ellas fue destruida. La operación respondió, según Washington, al lanzamiento de misiles balísticos de la Guardia Revolucionaria contra dos buques de guerra de la Marina de EEUU.
Irán aseguró posteriormente que golpeó tres navíos vinculados a Estados Unidos que habrían utilizado una ruta no autorizada por Ormuz. No existía una confirmación independiente inmediata de esos ataques ni información sobre eventuales daños.
La confrontación estuvo acompañada por un endurecimiento de las posiciones políticas. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, advirtió que la etapa de las “respuestas proporcionales” había terminado y anticipó contestaciones más rápidas y contundentes ante nuevas acciones estadounidenses.
Teherán también anunció que establecerá una zona restringida fuera de Ormuz, desde la línea del bloqueo de la Marina estadounidense hacia sectores del golfo Pérsico. La medida podría aumentar las dificultades para las compañías navieras que intentan operar en una de las principales rutas energéticas del mundo.
Washington, por su parte, descartó disminuir su despliegue. El secretario de Energía, Chris Wright, sostuvo que Estados Unidos mantendrá su presencia naval, incluido el bloqueo destinado a limitar las exportaciones iraníes y las escoltas ofrecidas a buques comerciales de otros países.
La violencia también se está extendiendo a otros frentes de Medio Oriente. Israel atacó regularmente esta semana el sur del Líbano y acusó al Hezboláh -respaldado por Irán- de lanzar drones contra sus fuerzas. En tanto, en Gaza Hamás advirtió que el ya frágil alto el fuego corre el riesgo de derrumbarse después de una incursión israelí realizada el martes en territorio palestino, durante la cual fue capturada una figura importante de la organización.
Los últimos acontecimientos apuntan a una confrontación prolongada. Irán enfrenta crecientes dificultades económicas, mientras Estados Unidos lidia con el desgaste de sus reservas de municiones y una caída del respaldo interno a la campaña militar. Ninguna de las partes, sin embargo, ha mostrado disposición a retomar las negociaciones desde el colapso del acuerdo provisional alcanzado en Islamabad en junio.
Irán y Omán se acercan a un acuerdo sobre Ormuz
En medio de la escalada, Irán afirmó que está a pocos días de alcanzar un entendimiento con Omán para gestionar el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz. El pacto, negociado durante varias semanas, incluiría una ruta segura temporal y sería registrado ante la Organización Marítima Internacional.
“Las conversaciones han avanzado muy bien”, aseguró el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmail Baghaei, quien expresó su expectativa de que no exista “interferencia de terceros”.

Foto: Reuters
El anuncio abrió expectativas de que el eventual pacto facilite el paso de petroleros y otras embarcaciones comerciales. Sin embargo, también podría generar un nuevo foco de fricción con Washington.
Irán y Omán buscan formalizar el control del estrecho, cuyas costas comparten, y probablemente cobrar tarifas por sus servicios, mientras Estados Unidos pretende restablecer el régimen previo a la guerra, cuando la navegación era libre.
Aunque Wright aseguró la semana pasada que millones de barriles diarios continuaban circulando por la vía marítima, el tránsito observable sigue siendo reducido. Datos de Kpler mostraron que solo un buque de carga de materias primas atravesó el estrecho el sábado.