Colombia busca respaldo del Fondo Monetario Internacional (FMI) en momentos en que el ajuste fiscal previsto por su Gobierno aún sería insuficiente para estabilizar la deuda, según los cálculos de Bank of America (BofA). El Presidente Abelardo de la Espriella ordenó iniciar conversaciones con el organismo y pidió adelantar su evaluación de la economía colombiana. Todavía no ha precisado si solicitará un préstamo ni bajo qué modalidad.
El FMI, por su parte, confirmó que recibirá la próxima semana en Washington a una delegación del Ministerio de Hacienda para continuar el diálogo. En su declaración tras visitar Colombia, el subdirector gerente Nigel Clarke sostuvo que las medidas "oportunas y creíbles" para reducir los desequilibrios fiscales pueden fortalecer la confianza y disminuir los costos de financiamiento. También llamó a proteger el gasto social prioritario durante las reformas.
Las cifras muestran la magnitud de la tarea. Las autoridades estiman que el déficit fiscal total llegará a 7,2% del PIB en 2026 y que, sin nuevas medidas, aumentaría a 9,4% en 2027. Sobre ese punto de partida, el Gobierno prepara una ley de ajuste fiscal que prevé presentar al Congreso en octubre.
Un avance que no estabiliza la deuda
BofA considera que existe voluntad política para corregir las cuentas y que el plan del Ejecutivo puede producir una mejora incluso si el Congreso modera algunas de sus medidas. En un informe, el banco revisó sus proyecciones y estimó que el déficit fiscal total se mantendría en 7% del PIB en 2027, por debajo del 9,4% que resultaría de no aplicar ajustes.
Sin embarg, la comparación decisiva para la trayectoria de la deuda está en el balance primario, que excluye el pago de intereses. BofA proyecta que ese déficit bajará a 2,5% del PIB en 2027, frente al 4,5% contemplado en el escenario sin medidas. Se trata de una corrección importante, pero el banco calcula que, bajo sus supuestos de crecimiento y tasas, Colombia necesitaría un superávit primario cercano al 1% del PIB para estabilizar la deuda. Entre su previsión para 2027 y ese nivel aún hay 3,5 puntos del PIB.
La mejora tampoco detendría de inmediato el aumento del endeudamiento. En el escenario de BofA, la deuda bruta del gobierno central pasaría de 63,3% del PIB en 2026 a 65,6% en 2027 y 68,9% en 2028, pese a que el déficit se reduciría durante ese período.
El informe, elaborado por el euipo que lidera el director y economista jefe para la Región Andina, Centroamérica y el Caribe en BofA, Alexander Müller, señala que el primer esfuerzo se concentraría en el gasto.
Según los cálculos del banco sobre el plan oficial, las medidas previstas para 2027 aportarían una corrección de 2,1 puntos del PIB al balance primario; las iniciativas de ingresos cobrarían mayor peso desde 2028. Qué parte de ese programa llegue a aprobarse será determinante para evaluar su alcance.
Qué puede aportar el Fondo
El FMI podría ofrecer financiamiento y contribuir a reducir la incertidumbre sobre el plan económico, pero ningún programa ha sido anunciado.
Entre las alternativas mencionadas por analistas figura la Línea de Precaución y Liquidez, destinada a países con fundamentos económicos sólidos que aún presentan vulnerabilidades.
El acceso a ese instrumento depende, entre otros factores, de una evaluación de las políticas fiscales y de la sostenibilidad de la deuda. Se trata de una posibilidad bajo análisis, no de una solicitud confirmada por Colombia.
Así, la evaluación que el gobierno quiere adelantar adquiere relevancia para las siguientes conversaciones, permitiendo conocer cómo juzga el Fondo las medidas propuestas y la trayectoria de la deuda.