El Banco Central buscará identificar, junto a las autoridades y a la industria financiera local e internacional, los obstáculos operativos que aún frenan el uso del peso chileno por parte de inversionistas extranjeros, y propondrá una hoja de ruta para abordarlos en el curso del próximo año. Así lo anunció este miércoles su presidenta, Rosanna Costa, en su exposición en el Chile Day en Londres.
Tras una explicación sobre el escenario macro, Costa repasó las medidas adoptadas en los últimos años como la autorización para usar el peso en operaciones transfronterizas, la simplificación de los requisitos para que no residentes abran y operen cuentas bancarias en pesos, la adopción de contratos marco de derivados con estándares globales y la incorporación de bonos soberanos chilenos al sistema Euroclear.
Según Costa, estas iniciativas han coincidido con un mayor dinamismo en distintos segmentos del mercado local, pero apuntó que los datos muestran que la circulación internacional del peso sigue siendo limitada, que los títulos soberanos chilenos no forman parte de los principales índices globales de renta fija y que la participación de no residentes se concentra en productos que no requieren liquidación en pesos. “Esto indica que se necesitan más avances en esta agenda”, afirmó.
Costa señaló además que el Banco Central continúa explorando la posible incorporación del peso al sistema de liquidación de divisas CLS, Continuous Linked Settlement, el principal sistema mundial para la liquidación de operaciones de divisas, que calificó como “un objetivo importante de largo plazo” que fortalecería la eficiencia y resiliencia de la liquidación cambiaria y de la liquidez transfronteriza.
La iniciativa tiene larga data. En 2019, el Banco Central estimaba que el proyecto requeriría entre dos y tres años para su puesta en marcha, y fue presentado en el Chile Day de ese año por el entonces presidente del organismo, Mario Marcel.
La presidenta del Banco Central subrayó que avanzar en esta agenda requiere el compromiso y la participación del sector privado. "La internacionalización del peso es, en cierto sentido, un esfuerzo compartido", dijo, y añadió que solo con un trabajo conjunto entre los sectores público y privado será posible fortalecer la profundidad, liquidez y resiliencia de los mercados financieros y consolidar al peso como una moneda crecientemente utilizada por inversionistas internacionales.