En rojo transaron acciones y bonos globales este jueves, ya que los inversionistas ven cada vez más larga la batalla entre Estados Unidos e Irán por el control del estrecho de Ormuz, con la consecuente presión sobre los costos energéticos.
El MSCI IPSA cayó 1,2% a 11.238,58 puntos y con ello registró una sexta jornada consecutiva a la baja, desde el peak de 11.556,21 puntos alcanzado el pasado miércoles. Engie (-3%), SQM-B (-2,8%) y Pampa (-2,8%) fueron las acciones con peor desempeño del índice, y de los 31 componentes del selectivo, solo cinco cerraron al alza.
Al cierre de Wall Street, el Nasdaq perdió 0,7%, y el S&P 500 con el Dow Jones bajaron 0,6%. En Europa, el continental Euro Stoxx 50 retrocedió 0,7% y el FTSE 100 de Londres se replegó 0,6%. El Banco Central Europeo anunció un alza de tasas de 25 puntos base (pb), como se esperaba. Al cierre de Asia, destacó la caída del hongkonés Hang Seng (-1,3%).
Al menos hasta noviembre
El petróleo Brent escalaba 7% hasta los US$ 108,3 por barril, nuevos máximos desde mayo. Con ello, los rendimientos del Tesoro estadounidense se disparaban 15 pb a dos años y 11,8 pb a 10 años plazo, a la vez que el dólar se fortalecía globalmente.
Los operadores de futuros y swaps están considerando altamente probable que la Reserva Federal suba las tasas de interés dos veces antes de que termine el año, e incluso avizoran un tercer recorte durante 2027.
Donald Trump sostuvo que la guerra contra Irán sólo terminará una vez que se hayan celebrado las elecciones de mitad de mandato en EEUU, agendadas para noviembre, y que por lo tanto no se verá antes de eso ningún alivio en los precios de los combustibles.
Los precios al productor de agosto en EEUU no trajeron un alivio. El índice general subió 0,4%, como se esperaba, pero desde una serie anterior revisada levemente al alza, y la tasa anual de inflación mayorista alcanzó 5,4%, una décima sobre lo esperado. Los datos llegan previo a que este viernes se publique el IPC de agosto en la primera economía del mundo.
Mientras Washington persiste con su bloqueo a los puertos iraníes en Ormuz, Teherán se ha mostrado determinado a escalar los ataques de represalia si EEUU continúa atacando sus activos, como ha sido frecuente esta semana.
Además, según el New York Times, los militantes hutíes de Yemen -aliados de Irán- derrotaron a las fuerzas gubernamentales en una ciudad costera del mar Rojo, con lo que estarían mejor posicionados para interrumpir el tráfico en el estrecho de Bab al-Mandeb.