El dólar recibió una fuerte demanda este jueves, pues la situación en Medio Oriente no ha hecho más que empeorar, y además los precios del cobre se replegaron desde sus máximos históricos por reportes de que Estados Unidos duda sobre un arancel al metal.
La divisa despegó $ 14,1 hasta los $ 941,9 al cierre del mercado en Chile, lo que representa su mayor alza desde el 5 de junio, e hizo que el peso chileno se posicionara como la divisa con peor desempeño del día entre las emergentes. El tipo de cambio quedó en máximos de siete semanas.
Los rendimientos del Tesoro a dos años saltaron 12 puntos base (pb), y la tasa a 10 años ganó 10,6 pb -para alcanzar nuevos máximos desde finales de 2023-; el dollar index crecía 0,2% y los mercados bursátiles sufrieron pérdidas. Todo esto, tomando en cuenta que el petróleo Brent escalaba 5,7% hasta los US$ 107 por barril, su mayor nivel desde mayo.
¿Quizás no?
El mercado cuprífero hizo noticia desde temprano, y las caídas se mantuvieron: el futuro de cobre retrocedía 4% a US$ 6,43 por libra en la Bolsa de Metales de Londres, y el contrato de la bolsa estadounidense Comex se hundía 5,3% a US$ 6,53 la libra.
De acuerdo con Reuters, la Casa Blanca aún no ha tomado una decisión sobre los aranceles al cobre refinado, en momentos en que las altas presiones inflacionarias afectan la aprobación de Donald Trump, justo antes de las elecciones de mitad de mandato que tendrán lugar en noviembre.
Los funcionarios citados por la agencia estarían considerando la posibilidad de que el alza de precios del metal eleve los costos de fabricación. La expectativa arancelaria ha derivado en masivos traslados de cobre hacia los almacenes estadounidenses, con los mercados externos en una situación de escasez que potencia los precios.
Vías militares
"La corrección del cobre es importante, pero sigue en precios altos. A mi juicio, lo más importante entre lo que está presionando al tipo de cambio es la tasa del bono del Tesoro. Mientras siga firme y en Chile las expectativas sean de mantener o bajar la tasa de política, el dólar no va a caer, porque habrá mucha competencia por fondos que se irán a EEUU. Creo que un rango acotado sería $ 920 y $ 950, con riesgo de que cambie a $ 925 y $ 970", dijo a DF el gerente de Renta Fija y Monedas en Vantrust Capital, Juan Pablo Iturriaga.
El ejecutivo consideró que el reciente Informe de Política Monetaria "fue negativo en el sentido de que demuestra preocupación en el Banco Central de que el lento crecimiento se prolongue más allá de lo esperado". Esto estaría debilitando el retorno de interés (carry) del peso chileno, mientras las proyecciones de inversión hacia los próximos dos años sigan siendo sólo expectativas, razonó.
Camino a una convención republicana en Dallas, Trump afirmó que la guerra contra Irán sólo terminará una vez que se hayan celebrado las midterms, y que por lo tanto no se verá antes de eso ningún alivio en los precios de los combustibles.
Los traders de renta fija lamentaron además que el gobierno de EEUU comprara menos deuda a largo plazo de lo que tenían previsto, en la primera operación ampliada de recompra del secretario del Tesoro, Scott Bessent, lo que dio todavía más impulso a los rendimientos.
A esto se suma la publicación de los precios al productor de agosto estadounidenses. El índice general subió 0,4% mensual, como se esperaba, pero desde una serie anterior revisada levemente al alza, y la tasa anual de inflación mayorista alcanzó 5,4%, una décima sobre lo esperado.
En este contexto, los mercados monetarios pasaron a descontar una muy alta probabilidad de que la Reserva Federal suba las tasas dos veces antes de que termine el año, e incluso prevén un tercer aumento durante 2027.
"Este viernes el IPC de EEUU será el foco del mercado de cara al cierre de semana, aunque por ahora, de no haber un cambio importante debiéramos ver un tipo de cambio que se mantenga en niveles altos respecto a lo que hemos visto durante el 2026", escribió el asociado senior de Trading en Credicorp Capital, Sebastián Puffe.
Mientras Washington persiste con su bloqueo a los puertos iraníes en el estrecho de Ormuz, Teherán se ha mostrado determinado a escalar los ataques de represalia si EEUU continúa atacando sus activos, como ha sido frecuente esta semana.
Además, según el New York Times, los militantes hutíes de Yemen -aliados de Irán- derrotaron a las fuerzas gubernamentales en una ciudad costera del mar Rojo, con lo que estarían mejor posicionados para interrumpir el tráfico en el estrecho de Bab al-Mandeb.