Con la temporada de resultados ya instalada en la mira de los analistas del mercado, la tecnológica Sonda no es la excepción.
La empresa opera en 13 países y cerró el segundo trimestre con ingresos 10,8% más altos que en igual período de 2025 y un Ebitda que subió 20,8%. Pero con una lectura no está exenta de riesgos, según un informe de MBI Corredores de Bolsa.
Aunque, la utilidad neta se triplicó, MBI escribió en un informe que lo hacía desde "una base baja", ya que en 2025 había caído a la mitad respecto de 2022 y 2023. Por eso, la corredora ve la recuperación "como un primer paso positivo, más que como el inicio de un nuevo nivel de rentabilidad ya consolidado".
MBI valorizó a la empresa con un modelo de flujo de caja descontado a 10años que proyecta sus cuatro regiones por separado, usando una tasa de descuento de 11,8%. Con esto, y bajo un escenario conservador de recuperación de márgenes -sobre todo en Brasil- recomendó "sobreponderar" la acción a un precio objetivo de $ 373 por título, un 22,7% por sobre los $ 304 en que se transaba.
El punto central está en que los ingresos crecieron, pero que los márgenes todavía no acompañan. En esa línea, los ingresos de Sonda pasaron de $ 1.068.112 millones en 2022 a cerca de $ 1.515.000 millones en 2026, un alza de 42%, mientras el margen Ebitda bajó de 11,3% a 8% en 2025.
"No es una empresa con problemas de crecimiento o de actividad comercial, sino una empresa que necesita recuperar la rentabilidad sobre ese crecimiento", dijo el analista de estudios de MBI, Horacio Herrera.
Factor Brasil
El informe incluyó un ejercicio vinculado a la exposición de Sonda en Brasil, excluyendo en las estimaciones a dicha operación.
La corredora concluyó que el valor por acción subiría. Según su cálculo, la operación brasileña le resta cerca de $ 179 al precio objetivo.
El informe lo atribuyó a tres factores. El margen Ebitda de Brasil que cayó de 7,7% en 2022 a 4,4% en 2025, donde parte de su deuda está tomada en moneda local y existen tasas de interés altas. Además, de que es el negocio con la deuda más cara y volátil del grupo, lo que elevó el riesgo con que se descuenta a toda la compañía. "Lo que Brasil gana sobre el capital que usa, es menor a lo que cuesta financiarlo", sostuvo MBI.
Sonda entró a ese mercado hace más de dos décadas y hoy es su segunda operación por tamaño. Ha comprado 16 empresas allí por unos US$ 792 millones y su cartera incluye el data center Ativas en Belo Horizonte y el proyecto Infovía en Mato Grosso do Sul.
Los gastos financieros llegaron a $ 27.451 millones en el primer semestre, un 21,6% más que un año antes, por las tasas en Brasil y por un mayor endeudamiento bancario. Esto devino, además, de Fitch bajara la clasificación de riesgo de la compañía, lo que -según el documento- encarecía el financiamiento futuro.
Sin embargo, el riesgo principal que identificó la corredora no es que Sonda dejara de crecer, sino que la mejora del Ebitda no se traduzca en más caja, por el peso del capital de trabajo y del gasto financiero. En el sentido contrario, apuntó que "una mejora de márgenes en Brasil por sobre lo que asumimos de forma conservadora, o una baja en las tasas de interés que alivie el gasto financiero, serían catalizadores importantes tanto para los resultados como para nuestro precio objetivo".