Menos de un mes después de suspender la tradicional celebración para concentrar los recursos en la reconstrucción de Coquimbo, el municipio resolvió retomarla en un formato más acotado y con una apuesta por apoyar al comercio, golpeado por los sistemas frontales.
La fiesta se desarrollará los días 17, 18 y 19 de septiembre, mientras que el domingo 20 se realizará el tradicional remate. Para levantar esta nueva versión, la municipalidad mantiene abiertos tres procesos de contratación con presupuestos disponibles que suman cerca de $ 730 millones. De ese total, $ 350 millones se destinarán a la producción técnica y operativa, $ 200 millones permitirán habilitar un pabellón para emprendedores y productores regionales, y otros $ 180 millones financiarán la seguridad privada.
El costo previsto supera los $ 550 millones comunicados inicialmente por el municipio, ya que esa cifra solo incluía la producción de la fiesta y el pabellón regional, sin considerar la contratación de guardias.
La versión reducida utilizará cerca de 41% de los más de $1.800 millones contemplados originalmente para La Pampilla, recursos que tras el temporal serían redirigidos a la reconstrucción. Esto supone una disminución cercana al 59%, aunque el municipio todavía no ha informado si los $ 730 millones saldrán de ese mismo presupuesto o de otras partidas.
El giro tras el temporal
El 30 de julio el alcalde de Coquimbo Ali Manouchehri anunció que La Pampilla no se realizaría durante 2026 debido a los daños provocados por las lluvias en viviendas, caminos y sectores productivos de la comuna. En ese momento, el jefe comunal informó que los recursos presupuestados para la celebración serían destinados a atender la emergencia.
“No solo destinaremos más de $ 1.800 millones, también toda la capacidad operativa del municipio estará enfocada en recuperar caminos, llevar ayuda y acelerar la reconstrucción”, señaló entonces Manouchehri.
La decisión fue modificada durante agosto, cuando el municipio comenzó a preparar una versión más acotada de la tradicional fiesta. La edición de 2025 había contado con presupuestos máximos por $ 1.720 millones, de los cuales $ 1.600 millones correspondían a la producción de los espectáculos y $ 120 millones a seguridad. Frente a ese monto, los $ 730 millones contemplados actualmente representan una disminución cercana al 58%.
Apuesta por el comercio regional
Una de las diferencias de esta edición será la habilitación del Pabellón Coquimbo, denominado Impulso a la Reactivación Económica y Cultural. El espacio funcionará entre el 17 y el 20 de septiembre en la Pérgola de La Pampilla.
La licitación dispone de un presupuesto máximo de $ 200 millones y considera 32 módulos para una muestra regional, 14 espacios para productores cerveceros y una zona gastronómica. También incluye escenario, equipos de audio e iluminación, una pantalla de 100 metros cuadrados, generadores, cámaras de seguridad, baños químicos y cerca de 500 focos para las áreas de exposición.
El objetivo es incorporar a emprendedores, artesanos, pequeños empresarios, productores, cervecerías y pisqueras, junto con otros actores de la economía regional.
Manouchehri vinculó el regreso de la celebración con el impacto que dejó la emergencia sobre distintas actividades económicas de la comuna. “No queremos que septiembre sea solamente una fiesta, queremos que también sea una oportunidad para levantarnos, para apoyar a nuestras familias y para darle un impulso concreto a quienes viven de sus emprendimientos y de la actividad turística”, afirmó.
Hasta ahora, el municipio no ha detallado cuántos comerciantes participarán en total, cuántos de ellos fueron afectados directamente por el temporal ni cuáles son las ventas, empleos o ingresos que espera generar durante la celebración. El concejal Freddy Bonilla sostuvo que el formato de este año pondrá el énfasis en los actores locales por sobre la contratación de grandes espectáculos. “La gente va a entender que quizás no se van a traer grandes estrellas, pero sí la idea es darle un sentido de convivencia y solidaridad, especialmente con los emprendedores y micro, pequeños y medianos empresarios de la región”, señaló.
Seguridad y plazos
El tercer proceso corresponde a la contratación de guardias privados por un máximo de $ 180 millones, IVA incluido.
Las bases contemplan 25 guardias para el 15 de septiembre y 50 para el día siguiente. Entre el 17 y el 20 de septiembre se dispondrán dos turnos diarios de 75 trabajadores cada uno, lo que permitirá mantener hasta 150 guardias durante cada jornada. El operativo disminuirá nuevamente a 50 personas el 21 de septiembre.
Los tres montos corresponden a presupuestos disponibles y todavía no a gastos definitivamente adjudicados, por lo que el costo final dependerá del resultado de las licitaciones.
El proceso para contratar la producción general de la fiesta tiene previsto recibir ofertas hasta el 2 de septiembre. En el caso del pabellón regional, el cierre está fijado para el 9 de septiembre y su adjudicación aparece programada para el día 16, una jornada antes de la apertura del espacio al público.