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REGÍSTRATE AQUÍLa industria nacional apunta a dar el esperado salto al extranjero ¿Los retos? avanzar en la normativa y certificación de estos productos.
Por: Fabiola Venegas
Publicado: Jueves 4 de enero de 2018 a las 04:00 hrs.
El desarrollo de una industria exportadora de ingredientes funcionales y aditivos especializados en Chile tiene corta data. Además, ha estado marcado por un lento e irregular despegue en los últimos cinco años, de la mano solo de iniciativas aisladas.
Según el estudio “Estrategia para el Desarrollo de la Industria de Ingredientes Funcionales en Chile”, elaborado por la Fundación Wageningen UR Chile, particularmente aquellos nuevos productos que contienen ingredientes funcionales de origen natural “han experimentado el mayor crecimiento, especialmente, en los países de la UE, donde la EFSA controla estrictamente la aplicación de reclamaciones funcionales atribuidas a cada producto”.
En materia de modelos de gobernanza industrial, países europeos como Francia con sus polos de competitividad, o los cluster de Alemania o bien los consorcios de Irlanda han sido ejemplos de aprendizaje para Chile, afirma la directora ejecutiva del FIA, María José Etchegaray.
Según cuenta, sobre todo empresas transformadoras nacionales han conocido centros de investigación y servicios tecnológicos extranjeros “que podrían serles útiles al momento de echar a andar o fortalecer sus procesos de producción”. El objetivo, dice, es entender “cómo establecen la forma de organización interna, los mecanismos de decisión y de distribución de utilidades, las políticas de propiedad intelectual o propiedad industrial”.
Justamente, para intentar subsanar el letargo de este sector y promover un trabajo más coordinado, los actores de la cadena productiva –agricultores, centros tecnológicos y empresas transformadoras- comenzaron a organizarse desde noviembre bajo un modelo inédito de encadenamiento conocido como Polos Territoriales de Desarrollo Estratégico. Esta instancia busca potenciar tanto a los encargados de producir alimentos como papas, quínoa, calafate, maqui, olivo y tomates, entre otros, hasta quienes cumplen la labor de investigar y finalmente extraer estos componentes que tienen un efecto positivo en la salud, en el caso de los ingredientes funcionales, o los que se incorporan a alimentos para preservarlos o emplearlos como colorantes, o endulzantes, como son los aditivos.
Hasta el momento son cinco los Polos en funcionamiento, emplazados en ocho regiones del país, desde Valparaíso a Los Lagos.
El gerente de Alimentos y Acuicultura de Fundación Chile, Andrés Barros, destacó que este esquema “integra a la producción primaria en un circuito de valor agregado directo a través de las materias primas ´dedicadas´”.
Para este sector, las pruebas de los atributos de este tipo de alimentos resultan fundamentales. Si bien los polos buscan sentar las bases para ello, Etchegaray reconoce que como FIA “no tenemos definiciones normativas respecto de qué vamos a reconocer como ingrediente funcional, y tenemos que avanzar en eso como lo está haciendo Achipia”. Esto, en alusión a que, por ejemplo, actualmente no existen códigos de Aduana que den cuenta de estos ingredientes por separado para su exportación.
Además, en la etapa demostrativa, advierte “hay aspectos que aún nos van a faltar cuando lleguemos a las pruebas en humanos. Probablemente, vamos a tener que articularnos y las capacidades que están aquí no van a dar abasto, y será necesario articularnos con la oferta internacional”.
En opinión de la investigadora y académica de la Universidad Católica, Loreto Valenzuela, se podría avanzar más rápido en la certificación de atributos si se hiciera de manera conjunta y más efectiva para no repetir los mismos procedimientos en iniciativas simultáneas. Además, “los ingredientes funcionales de origen natural tienen una desventaja porque no son tan estandarizables como lo son los sintetizados químicamente, entonces hay que pensar distinto todo el tema regulatorio”, apunta.

Este martes se realizará una junta de acreedores para elegir a una firma para mandatar la venta. Hasta fines de la semana pasada, Landmark Alantra habría presentado la única oferta.
Según estimaciones de la compañía, el modelo genera además ahorros en costos de construcción cercanos a 30% por metro cuadrado respecto del esquema tradicional. El proyecto clínico tiene un costo de $ 556 millones.
La salida del actual ministro de Justicia, Fernando Rabat, de Rodríguez, Vergara & Cia dio paso a reordenamiento de la firma, que sumó nuevos socios, se asoció con Subercaseaux & Hellmich y fortaleció el equipo para enfrentar la cada vez mayor competencia en la industria legal.
Susana Jiménez confirmó que el comité ejecutivo ya inició el análisis y que los presidentes de las ramas deberán abordar el tema con sus respectivas mesas directivas. La posible modificación, en todo caso, no aplicará para la elección de diciembre.
La compañía estadounidense de investigación y desarrollo aplicada a IA para industrias como el cine y la publicidad adquirió la francesa Kinetix, una firma especializada en investigación de modelos en 3D.
El recinto médico tiene más de 10.500 metros cuadrados construidos y su operación permitirá fortalecer la red asistencial de la zona, pues cuenta con 94 camas de hospitalización, además de servicios de urgencia y equipamiento de diagnóstico apoyado por Inteligencia Artificial.
Solo en la comuna de Santiago existen 1.357 inmuebles de conservación histórica y 18 zonas de conservación histórica, activos que podrían beneficiarse de procesos de reconversión y revitalización urbana.