24 veces se rompió la tradición de usar un solo plano durante los 15 minutos y 57 segundos que duró la alocución del Presidente durante la cadena nacional del miércoles en la noche. En promedio, cada 39,9 segundos la transmisión pasaba a otra cámara que tomaba al mandatario levemente desde el costado izquierdo, en otro plano en el que se veía al fondo un retrato de Diego Portales.
Tanto salto fue imposible de soslayar entre otros detalles que llamaron la atención de la cadena nacional en la que anunció la voluminosa agenda de seguridad que el mandatario espera tener aprobada en el Congreso “antes de Navidad”.
La novedad tuvo sus motivos, cuentan desde el equipo más cercano al Jefe de Estado: una de las principales fue innovar con creatividad estos discursos, tan formales y sosos, reformulando, cuestionando las formas establecidas. Además, al cambiar del plano principal, en el que al fondo se veía una pintura de Bernardo O’Higgins, al otro, se buscaba hacer un “gesto” a ambos próceres.
Homenajear a Portales es muy Kast. Como en su momento lo apuntó en una columna de opinión la investigadora del IES Josefina Araos, el mandatario lo citó el 11 de marzo: “Un país no puede gobernarse solo con ideas. Tiene que gobernarse con carácter y el carácter no es arbitrariedad”. Lo dijo en ese primer discurso desde los balcones de La Moneda, mirando precisamente a la Plaza de la Constitución, donde está la estatua del exministro asesinado en 1837.
Volviendo a la cadena, la idea del “plano portaliano” y de alternarlo con el “plano o’higginiano” se le atribuye al director de Programación de la Presidencia, Antonio Barchiesi, uno de los fundadores del Partido Republicano. El Presidente la visó, al igual que todo el diseño.
Sobre la profusión de banderas chilenas que se comentó a la mañana siguiente en algunos paneles radiales, se apunta que eran cuatro y que fue del gusto del equipo.
Y para quienes notaron que Kast esta vez habló con una entonación menos plana que la que se le conoce, sí hubo trabajo de camarín ahí: antes de grabar, la tríada compuesta por Cristián Valenzuela, director de Contenidos del Segundo Piso; Felipe Costabal, director de Secom, y María Paz Fadel, directora de Prensa de Presidencia, lo aconsejó en una especie de coaching flash: que al comienzo se trataba de entregar “buenas” noticias, que la seguridad había que hacerla notar con voz más firme y que fuera marcando el viaje del discurso.
Dicen que se grabó con buen ánimo y que al terminar hubo aplausos. Se descartaron otras ideas, como musicalizar el cierre.
En el lanzamiento de esta agenda de seguridad no se han escatimado recursos: en la actividad de la mañana siguiente, en la Escuela de Carabineros, se usó una grúa pluma para tomas en altura.