Aunque las cifras sectoriales del miércoles eran un mal presagio, la caída de 1% que acusó el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) en agosto frente al mismo mes de 2025 llevó al mercado a recalcular su mirada para el año.
De acuerdo con lo informado por el Banco Central este jueves, la baja fue determinado por el descenso de la minería, que fue de 17,4%, particularmente por la extracción de cobre. Este resultado no logró ser contrarrestado por las alzas de la industria manufacturera (0,3%) y otras áreas, como pesca, electricidad, gas y agua, agro (4,9%).
Dado este mix, la producción de bienes cayó 4,9% anual.
Lo que sí ayudó a compensar parcialmente fue el comercio, que se expandió en 2,2%, y servicios que subieron 0,8%.
De esta manera, el Imacec no minero avanzó 1,4% anual.
Hasta 2027 tendrá que esperar la economía para recuperarse. Tras el golpe de la minería, las proyecciones de distintos analistas volvieron a deteriorarse.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, dijo que la actividad económica “ha venido golpeada todo el año por caídas enormes de la producción de cobre y de minería en general” y que la caída del sector “ha sido la más grande” desde que existen registros, con excepción de un momento en que hubo una huelga en Escondida el año 2017. No obstante, añadió que “siempre me mantengo con cierto optimismo” y que el cuarto trimestre “viene bueno”.
Riesgo de caída
Pero ese “cierto optimismo” del secretario de Estado no tuvo eco en el mercado e, incluso, la revisión de proyecciones para el Producto Interno Bruto (PIB) para el año se empezó a acercar a la opción de un nulo crecimiento, es decir, peor que el piso de 0,25% previsto a comienzos de mes por el Banco Central, cuyo techo es de 0,75%.
“Este dato hace muy probable contracción anual del PIB 2026”, escribió en X el economista jefe de Scotiabank, Jorge Selaive.
La economista de BICE Inversiones, Alejandra Correa, ajustó desde el 0,75% previo a una cifra en torno a 0% y explicó que la fuerte contracción de la minería deterioró las perspectivas para 2026 y deja un peso importante para los próximos meses.

“Si los problemas que han afectado al sector persisten y los otros rubros no logran revertir una parte significativa de la caída reciente, el crecimiento del año podría ubicarse en terreno negativo. Por esto, resulta clave que la minería deshaga parte importante del retroceso registrado en agosto”, señaló.
Credicorp también revisó su proyección de crecimiento para 2026 a 0% y señaló que la probabilidad de que sea a la baja ha aumentado en forma significativa.
“La economía continúa enfrentando disrupciones por el lado de la oferta, particularmente en la minería -baja ley del mineral, condiciones climáticas adversas, mantenciones, entre otros-. A ello se suma una demanda débil, asociada a un mercado laboral frágil, así como un deterioro de la confianza”, explicó el economista jefe para Chile, Samuel Carrasco.
El gerente de Estudios de Gemines, Alejandro Fernández, asumió que el Imacec total del presente año tendrá un retroceso de 0,6% y que “es un hecho cierto que la actividad total tendrá una caída en el año luego de que la minería se ubicara en su nivel más bajo desde 1996”, afirmó.
En la misma línea, la economista jefe de Fintual, Priscila Robledo, recortó desde 0,4% a una contracción de 0,7% para el ejercicio completo y aseguró que la estimación “sigue siendo exigente, ya que asume una recuperación importante en el cuarto trimestre”.
A pesar de que se espera un rebote de la actividad en los últimos tres meses del año, el economista y estratega de mercado de Zurich, Gustavo Yana, prevé que el PIB retrocedería 0,25% en 2026.
En tanto, el analista económico de BTG Pactual Chile, Martín Gutiérrez, anticipó un crecimiento de 0,2%.
Además, aseguró que existe un riesgo de retroceso para el ejercicio. “Minería ha caído dos meses seguidos más de 10% mensual. De no materializarse una recuperación en ese sector en los próximos meses, normalizando los niveles a aquellos previos a los observados en julio, es posible que el crecimiento de la economía esté por debajo del 0% en 2026”, explicó.
Entre los escasos optimistas, Santander prevé un alza de 0,5%, pero con sesgo a la baja; y Bci estimó que sería de 0,2% y si bien reconocen que el riesgo a un número rojo existe, no está considerado en su escenario base ya que para concretarse el cuarto trimestre debería crecer por debajo del 0,7% y 0,9%.
“Los factores que podrían llevarnos a este punto son la persistencia de la debilidad minera, un comercio menos dinámico por la menor masa salarial asociada al preocupante escenario de empleo, y lluvias primaverales que afecten la producción frutícola hacia fin de año”, explicó el economista senior de Bci Estudios, Daniel Navarrete.
¿Y 2027?
A pesar de la rebaja de las perspectivas para este año, la mirada para 2027 es positiva y prevé un repunte en el crecimiento, que estaría entre el 3,5% y el 2,5%, debido a una normalización de los factores y aceleración de la inversión.
Gemines está en el rango alto con una estimación de 3,5% para la expansión del PIB y Credicorp proyecta 3,3% con sesgo al alza, aunque precisan que “esa cifra incorpora un componente de rebote estadístico cada vez mas relevante, lo que pone en duda la magnitud del crecimiento genuino de la economía durante el próximo año”.
En el 3% están Zurich, Bci, BICE Inversiones, BTG Pactual e Itaú. Mientras que Fintual prevé que sea de 2,5%.