La UDI elaboró un paquete de 20 propuestas con las que busca enfrentar lo que califica como una “emergencia laboral”, y ya comenzó a presentarlas al gobierno. Las medidas apuntan, entre otras materias, a flexibilizar ciertas normas laborales, ampliar el Subsidio Unificado al Empleo, reducir la judicialización y revisar dictámenes de la Dirección del Trabajo de los últimos 10 años.
La iniciativa surgió de una mesa encabezada por la diputada e integrante de la Comisión de Trabajo de la Cámara, Constanza Hube, y en la que participaron exministros del Trabajo de Chile Vamos, expertos y parlamentarios. Sus integrantes ya se reunieron con el ministro del Trabajo, Tomás Rau, y tienen previstas citas con los titulares de Obras Públicas, Louis de Grange, y Vivienda, Iván Poduje. También solicitaron una audiencia al Presidente José Antonio Kast.
En esta conversación con Diario Financiero, la diputada aborda algunas de las propuestas y también se refiere a los proyectos que buscan decretar feriado el 17 de septiembre y el que pretende suspender por cinco años la aplicación de la Ley Karin. Adicionalmente, acusa al director del Trabajo del gobierno anterior, Pablo Zenteno, quien -a su juicio- “cambió doctrinas que son históricas”.
- ¿Está de acuerdo con el proyecto que plantea suspender la Ley Karin por cinco años?
- Creo que donde no hay disenso es en que esta ley tiene problemas, que fueron advertidos durante la discusión legislativa. Por eso es importante legislar con responsabilidad y seriedad, no con populismo ni solo con buenas intenciones.
No creo que la manera de solucionar problemas que son de fondo, sea suspender o 'chutear' el problema para más adelante. Y ahí el Ministerio del Trabajo está trabajando en un reglamento que busca, básicamente, establecer un control de admisibilidad, por ejemplo, con plazos más cortos. Creo que la vía reglamentaria permite solucionar problemas que hoy día existen.
- ¿Qué le parece que se estén presentando proyectos para declarar feriado el 17 de septiembre, pese a que el gobierno ya cerró la puerta a eso?
- Una cosa es que las medidas sean populares y, otra, que sean populistas. Una cosa es empatizar con las personas y otra cosa distinta es no advertir la situación especial y compleja en la que nos encontramos, en materia económica y laboral.
- ¿Cómo trabajó la mesa para llegar a las propuestas?
Para nosotros, estamos en una situación de emergencia laboral y, por lo tanto, crear empleos rápido debe ser una prioridad nacional. Por eso, la directiva de la UDI me pidió que coordinara una mesa de trabajo que se reúne todos los lunes y terminamos generando 20 propuestas: cuatro de corto plazo, ocho de mediano y ocho de largo plazo, con un diagnóstico que creo que está mega conocido.
“Cuando el empleador va a contratar a un trabajador tiene muchos costos laborales directos (...), como la alta judicialización de conflictos laborales. Entonces, flexibilizar ciertas reglas también disminuye costos laborales”.
- ¿Cuál?
- El diagnóstico es bastante dramático, especialmente para las mujeres y para los jóvenes: estamos en una situación de emergencia laboral.
- ¿Se ha quedado atrás el gobierno en esto?
- El gobierno está asumiendo esto como una emergencia laboral y el punto es que sea una prioridad. En ese sentido, es bien importante el trabajo que hizo la Mesa de Reactivación Laboral creada por el ministro (Tomás) Rau y la Mesa Interministerial también que está dirigida por el ministro de Economía. Más que competir con esas medidas, nosotros buscamos complementarlas y colaborar con propuestas concretas que puedan ser de corto, mediano y largo plazo.
- ¿Cómo aterriza la propuesta de ajustar el Subsidio Unificado al Empleo?
- El objetivo fundamental es que en el subsidio unificado al empleo, que entra en vigencia en octubre, se amplíe el tramo etario a los 29 años y se le quite el factor de vulnerabilidad, con lo que tendrías entre 50.000 y 75.000 beneficiarios. Aumentar el tramo etario y sacar el índice de vulnerabilidad de tal manera que la contratación pueda ser más rápida.
- ¿A qué se refiere con flexibilizar el uso de vacaciones?
- En general el Código del Trabajo es bastante rígido, porque parte de la base de la asimetría que hay entre el trabajador y el empleador en términos de la negociación. La idea es flexibilizar eso, si hay acuerdo entre el trabajador y el empleador. Esta es una propuesta nueva que estamos planteando.
- ¿De qué modo esto facilita la empleabilidad?
- Mientras menos rigidez se generan mayores incentivos para tener ciertos trabajos, sobre todo donde se necesita mayor flexibilidad, como en el turismo, por ejemplo.
- Estas propuestas parecen apuntar más a mantener trabajos que a crear nuevos, ¿o no es así?
- No necesariamente. Cuando el empleador va a contratar a un trabajador tiene muchos costos laborales directos, que han aumentado significativamente, e indirectos, como la alta judicialización de conflictos laborales. Entonces, flexibilizar ciertas reglas también disminuye costos laborales.
Proliferación de judicialización
- ¿Flexibilizar la polifuncionalidad de los contratos va en la misma línea?
- Sí, va en la misma línea. Apunta a que dentro de una empresa un trabajador pueda realizar dos, tres o más actividades. Según el Código del Trabajo, se tiene que establecer el lugar donde los va a hacer. Hoy, la visión que se está teniendo del trabajo no se ha puesto a tono con los tiempos. Pero, obviamente, tiene que haber una negociación; en ningún caso que sea el empleador el que tome la decisión.
- ¿A qué se refiere la propuesta sobre permitir situaciones excepcionales de distribución de jornada?
- Lo que pasa es que actualmente las empresas que, de acuerdo a su rubro, tienen jornadas excepcionales, tienen que pasar por una suerte de visado de la Dirección del Trabajo. Lo que nosotros proponemos es que eso se haga sin un visado previo, sino con posterioridad por la DT. Con eso, en la práctica, es más fluida la posibilidad de instalar esta jornada y también más fluido el funcionamiento del trabajo.
- Se plantea también poner fin al llamado “abuso” de los sindicatos. ¿A qué se refiere esa propuesta y cómo se haría?
- Esto lo vimos largo en la mesa. Muchas veces hay problemas con los sindicatos del “día después”; o sea, sindicatos que, en la práctica, se arman con una fecha anterior, pero se crean con posterioridad para generar fueros sindicales a quienes forman parte de ese sindicato; o sindicatos “de papel”, que nunca funcionan y que solamente están constituidos para tener el fuero sindical;, es decir, para que no los puedan echar. Eso genera el problema de las cargas laborales; pero también tiene con un tema de justicia respecto a los demás trabajadores.
- También se propone disminuir la judicialización laboral. ¿Cómo se haría eso?
- Cerca del 80% de las causas por despidos por necesidades de la empresa fueron ganadas por el trabajador. Entonces, es importante hacer un doble clic ahí; revisar la legislación laboral para ver dónde están los principales cuellos de botella para bajar la judicialización, que aumenta los costos laborales de una manera impresionante.
- Se supone que en los despidos por necesidades de la empresa, el empleador le paga al trabajador según lo que establece la ley y eso termina la relación. ¿Por qué hay tanta judicialización?
- Hay que revisar bien la razón de la proliferación de judicialización, porque lo que está claro es que eso no es bueno ni para los trabajadores, ni para ni para los emprendedores, especialmente las PYME, que no tienen mucha provisión de recursos para pagar abogados.
- Llama la atención que se propone revisar dictámenes de la DT de los últimos 10 años. ¿Por qué?
Porque resulta que el director del trabajo anterior cambió doctrinas que son históricas. La DT tiene una capacidad interpretativa muy importante de las reglas laborales, muy amplia y eso muchas veces cambia las condiciones con las cuales empleador contrata a los trabajadores. Entonces, es importante en materia laboral y de inversión, porque el empleador tiene que ver cuáles serán sus costos. Pero una autoridad administrativa tampoco puede cambiar las condiciones vía interpretativa, porque hay un color político, porque eso también genera mucha incertidumbre.