Desde abril entró en vigencia un nuevo sistema de nombramientos para ser elegido notario o conservador donde una prueba que fue elaborada por la Universidad de Chile -que aplica el Servicio Civil- ha concentrado las miradas luego que en dos de los concursos realizados para proveer los cargos en Temuco y Santiago fueran declarados desiertos, porque solo un puñado de candidatos logró superar exitosamente el examen. El decano de la Facultad de Derecho de la U. de Chile, Gabriel Hernández, defiende la prueba y sostiene que se trata de un sistema objetivo y razonable de evaluación, donde “una preparación acorde a los nuevos grados de exigencia debería permitir enfrentar de modo satisfactorio las pruebas”.
-¿Cómo se elaboró el examen que deben rendir los candidatos a notarios y conservadores desde abril de este año?
-Como Facultad estamos muy satisfechos de haber trabajado con la Dirección Nacional del Servicio Civil en el diseño, elaboración y validación de este instrumento, que busca responder al espíritu y los requerimientos de la nueva ley. De acuerdo a lo solicitado por el Servicio Civil, la evaluación de conocimientos se elaboró bajo rigurosos estándares técnicos, considerando una fase de construcción y desarrollo en la que participaron académicos y expertos, teniendo en cuenta los perfiles de los cargos. De esta forma, se creó un banco de preguntas con diferentes niveles de dificultad.
-¿En qué consiste, a grandes rasgos, el examen? ¿Se miden conocimientos o casos prácticos?
-Es un cuestionario de preguntas de opción múltiple. Se miden conocimientos de derecho notarial, registral y administración, según lo exigido por la ley, con base en el temario oficial de las bases concursales.
-¿Se tomó alguna experiencia internacional en cuenta y por qué?
-En esencia, se buscó dar continuidad al sistema de evaluación anterior y ajustarlo a las preocupaciones actuales. En esta perspectiva, se tomó conocimiento de los desafíos que plantean los sistemas de evaluación de otros países. Se consideró también la larga experiencia histórica de los notarios, conservadores y archiveros chilenos. Con este proceder, esperamos contribuir a posicionar a estos profesionales entre los mejores del mundo, lo que implica que sean capaces de adaptarse y responder a los desafíos jurídicos y tecnológicos modernos.
-¿Considera que el test se encuentra en una etapa de ajuste debido a los dos primeros concursos declarados desiertos o era algo que podía pasar?
-El Servicio Civil está a cargo de la implementación de los concursos, por lo que la respuesta a este interrogante le compete a esta institución.
-¿Tienen contemplado en el futuro corregir, recalibrar o flexibilizar el examen?
-Cualquier ajuste a la evaluación de conocimientos es competencia del Servicio Civil. Nosotros estamos disponibles para colaborar nuevamente en el proceso, si se requiere.
-¿Le preocupa que los mejores talentos del derecho dejen de postular a los concursos públicos por temor a sacar una nota roja?
-No, porque creemos que en el país hay profesionales de alto nivel y la idea es justamente lograr que estos profesionales calificados se preparen y postulen a los respectivos cargos. Considerando su naturaleza y responsabilidades, estos cargos son tan relevantes para la fe pública que es necesario considerar un estándar acorde a las funciones y competencias requeridas para su desempeño.
-¿Qué protocolos de seguridad implementaron para asegurar que ninguna de las cerca de 700 preguntas se filtrara a estudios de abogados o postulantes con redes de influencia?
-En todo el proceso de elaboración de la prueba se siguió una estricta pauta de confidencialidad y una cadena de custodia documental respecto de quienes participaron en el diseño del instrumento. Todo conforme al convenio suscrito con la dirección nacional del Servicio Civil.
-¿Es necesaria una mayor oferta pública de preparación para estos oficios? Se lo pregunto porque la asociación de notarios atribuye parte del resultado a que casi no existen cátedras de derecho notarial y registral.
-En Chile no existe un título profesional para este tipo de cargos. El título profesional es el de abogado. En este sentido, la reforma permite reflexionar sobre los medios para consolidar la profesionalización de esta clase de cargos. Así, con este tipo de concursos, entendemos que se busca incentivar a los estudiantes de derecho para que consideren especializarse en estas áreas. Asimismo, entendemos que la reforma busca incentivar que notarios, conservadores y archiveros puedan adaptarse a los desafíos que imponen la fe pública y la seguridad jurídica en la actualidad.
-¿Cuál es el llamado a los candidatos a notarios para enfrentar mejor preparados el examen?
-Considerando que se trata de un sistema objetivo y razonable de evaluación, una preparación acorde a los nuevos grados de exigencia debería permitir enfrentar de modo satisfactorio las pruebas.
-Históricamente se acusó que a las notarías se llegaba por “amiguismo”. ¿Con este nuevo sistema considera que llegarán los mejores y solo por mérito?
-En la medida de que se trata de una evaluación estandarizada y construida conforme a parámetros internacionales, el nuevo sistema debería redundar en que solo quienes tengan mérito puedan acceder a estos cargos.