El 15 de septiembre la estatal puso término al contrato de su gerente general, José Solorza, tras cuatro años en la compañía. Dos días después, declaró desierta la licitación del tramo Lo Errázuriz-Alameda del tren Santiago-Melipilla.
¿Cómo se llegó hasta aquí? Fuentes que conocen de cerca el funcionamiento de EFE apuntaron a problemas de gestión que se arrastran desde hace años y que quedaron especialmente expuestos en momentos en que la empresa enfrenta uno de sus mayores desafíos: ejecutar simultáneamente los trenes Santiago-Melipilla y Santiago-Batuco.
Con las obras, comenzaron a aparecer los nudos; siendo uno de los principales los municipios.
El caso más reciente permite entender el problema. Las principales obras del tren Santiago-Melipilla fueron divididas en distintos contratos. El tramo Melipilla-Malloco fue adjudicado a Sacyr, mientras que Malloco-Lo Errázuriz quedó en manos del consorcio Besalco-Dragados.
El tramo Lo Errázuriz-Alameda, en cambio, seguía en licitación. Y ese último proceso se frenó.
“Considerando la necesidad de optimizar las inversiones y, teniendo en cuenta que, no ha sido posible dejar sin efecto los pagos de derechos municipales por el uso de Bienes Nacionales de Uso Público, EFE resolvió postergar la construcción y declarar desierta la licitación del tramo soterrado”, señaló la estatal en una misiva.
Estación Central no ha otorgado permisos a EFE por la falta de pagos. “Queremos el tren (...) lo que no corresponde es instalar la idea de que Estación Central es responsable de que este proyecto se haya postergado”, dijo el alcalde.
Detrás existe una disputa que EFE viene levantando hace tiempo, puesto que cuestiona tener que pagar derechos municipales por el uso de terrenos públicos, planteando que debiera contar con una exención, similar a la de Metro.
Personas al interior de la firma sostuvieron que estos cobros pueden alcanzar montos millonarios y terminan presionando su caja.
El asunto, de hecho, ya llegó al Congreso. En julio, el Ejecutivo ingresó un proyecto que modifica la Ley Orgánica de EFE y propone incorporar un nuevo artículo para eximir a la estatal de estos pagos.
Pero desde los municipios la lectura es distinta. El alcalde de Estación Central, Felipe Muñoz, explicó que EFE ingresó cinco solicitudes de permisos para ocupar distintos sectores del municipio, que en total abarcan 2.148 m2.
De acuerdo con la ordenanza municipal, los derechos asociados a esas solicitudes alcanzan aproximadamente $ 489 millones. Como EFE no ha efectuado el pago, afirmó el jefe comunal, los permisos todavía no han sido otorgados.
En esa línea, el edil señaló que EFE solicitó una exención del 99% e incluso la eliminación total de estos derechos. Sin embargo, enfatizó que el municipio no puede decidir discrecionalmente cuánto cobrar, debido a la ley.
“Eso no significa que nosotros no queramos conversar. Todo lo contrario (...) queremos conocer qué obras de mejoramiento, mitigación y compensación están contempladas para Estación Central, porque no se puede pedir al municipio que renuncie a sus derechos sin siquiera conocer cuál será el beneficio y cómo se abordarán los impactos que el proyecto tendrá”, afirmó.
El edil agregó que “queremos el tren (...) lo que no corresponde es instalar la idea de que Estación Central es responsable de que este proyecto se haya postergado”.
Desde la Municipalidad de Cerrillos (la otra comuna involucrada) y EFE no emitieron declaraciones.
Los otros nudos
No es el único traspié. Según pudo corroborar DF con distintas firmas que participan de las obras, los otros tramos del tren Santiago-Melipilla también han enfrentado dificultades.
Contratistas de distintos tamaños-que pidieron reserva- señalaron que las obras se han visto entrampadas en diversas oportunidades. Y una situación similar, aseguraron, se observa en el tren Santiago-Batuco.
Los problemas son varios. Entre ellos, conflictos con municipios, dificultades para disponer de los terrenos y demoras en permisos.
En este escenario, fuentes vinculadas a las obras advirtieron que, sin cambios en la estrategia, será difícil cumplir con las fechas previstas para la entrada en operación de ambos proyectos (2029 para Santiago-Melipilla y 2031 para Santiago-Batuco).
La salida del gerente
Todo este escenario coincidió con un deterioro de los resultados financieros de la estatal.
Al cierre del primer semestre, EFE informó pérdidas por $ 104 mil millones, notablemente superiores a los $ 7 mil millones registrados en 2025. Según explicó la compañía, una parte menor corresponde a gastos por depreciación y amortización de activos, mientras que el grueso está asociado a efectos contables derivados del aumento del tipo de cambio.
Expertos, no obstante, ponen paños fríos. Según el gerente de Estudios en Renta4, Guillermo Araya, también es importante mirar los ingresos operacionales que, en el caso de EFE, registraron aumentos por un 16,3% en pasajeros, 5,4% en carga y 17,6% en no tarifarios.
A su juicio, “esto es lo que uno debería buscar en esta empresa. No que gane plata, pero sí que tengan un punto de equilibrio que se autofinancie (...). Lo que hay que mejorar es el endeudamiento, que está indexado a dólares. Y hay que ver qué forma se soluciona eso. Aquí tenés dos opciones: o el estado la apuntala o el Estado no la apuntala. Y eso es una decisión política”, añadió.
Fuentes internas de la estatal, desde la otra vereda, vinculan la salida de Solorza a un complejo momento que atraviesa la compañía y al desafío que supone sacar adelante su ambicioso plan de inversiones.
Ahora, aseguraron esas fuentes, el directorio está concentrado en enfrentar los distintos frentes abiertos y, sobre todo, en destrabar los grandes proyectos ferroviarios que la empresa tiene en ejecución.