La ejecución presupuestaria de la inversión de los Gobiernos Regionales (Gores) no repunta.
A julio de 2026, alcanzó un 39,2%, en comparación al 44,9% logrado en igual fecha del año pasado.
Desde la Asociación de Gobernadores Regionales (Agorechi) explican que la situación se debe principalmente a la serie de trámites que deben cumplir antes de iniciar las obras y al centralismo, pero anticipan que esperan revertir en la última parte del año los retrasos. De paso, llaman al gobierno a no disminuir sus recursos para el año 2027, ad portas de iniciarse la discusión del Presupuesto en el Congreso.
Según las cifras dadas a conocer por la Dirección de Presupuestos (Dipres) a julio de 2026 los mejores desempeños en ejecución corresponden a la región del Maule con 55,6%, luego Ñuble con 53,6%, y en tercer lugar Los Lagos con 50,7%. Mientras que los peores números se registran en la Región de O¨ Higgins con una ejecución de 23,5%, luego Los Ríos con 25,6%, y Atacama con 27,4%.
El presidente de Agorechi y gobernador de Los Lagos, Alejandro Santana, explica que las ejecuciones “obviamente que se atrasan muchas veces por el exceso de trámites, permísologia, una alta concentración de visaciones, que a través de la Dirección de Presupuestos y otros órganos que están en Santiago no le da el dinamismo ni la velocidad para poder ser más eficientes en términos del inicio de un proyecto y el término de la ejecución de ese proyecto”.
En el caso de su región -que se encuentra entre las de mejor desempeño- se comprometió a que “al finalizar el año estaremos cumpliendo el 100% del presupuesto y logrando el primer lugar, como fue el año 2025 en términos de ejecución”.
Flexibilidad presupuestaria
De cara al monto que destinará el gobierno en el Presupuesto 2027 para los gobernadores, el representante de los Gores indicó que “esperamos que el recorte de 3% de los presupuestos de este año no se aplique para el próximo presupuesto” y ojalá contar con flexibilidad presupuestaria: “Que se pueda incorporar una glosa de apertura que permita dar flexibilidad, celeridad, certeza con respecto a los tiempos y que los fondos de emergencia que se destinan en el presupuesto sean 100% administrado por el Gobierno Regional, obviamente sujeto a declaraciones de emergencia”.
En tanto, el gobernador regional de Ñuble, Óscar Crisóstomo, atribuye su buen desempeño en ejecución a “una planificación rigurosa con metas de gasto vinculadas a nuestra cartera de inversión para determinar el flujo diario, mensual y trimestral por iniciativa”. Destacó que hacen un control continuo, monitoreando mensualmente el avance de cada iniciativa para evaluar la ejecución real frente a los compromisos asumidos.
"El problema de fondo es la alta dependencia del nivel central. Es imprescindible avanzar hacia una verdadera descentralización fiscal, que es donde nacen los principales cuellos de botella”, agregó el gobernador. Puso como ejemplo que existen fuentes de financiamiento con restricciones de uso que exigen la aprobación previa de la Dipres ante cualquier modificación presupuestaria, lo que frena los procesos administrativos y retrasa la ejecución del gasto.
Indicó que espera que en la próxima Ley de Presupuestos exista “mayor flexibilidad en el uso de fondos como el Fondo para la Productividad. Asimismo, resulta clave reducir o eliminar las visaciones de la Dipres para aquellos ajustes que involucran fuentes de financiamiento que ya están reguladas por ley”.
Cuidar cada peso
Por su parte, el gobernador del Maule, Pedro Álvarez Salamanca, atribuye su buen desempeño a una “cartera robusta de proyectos y a una gestión que nos ha permitido transformar presupuesto en obras e inversión efectiva. No basta con tener recursos asignados, hay que contar con proyectos preparados, destrabar procesos y ejecutar”.
Llamó también a “corregir la permisología y los tiempos administrativos que todavía existen entre la aprobación regional y la ejecución efectiva de los recursos” y enfatizó que “hay trámites que dependen de la Dirección de Presupuestos y de Contraloría y que pueden extender los plazos de iniciativas que ya cuentan con respaldo técnico y financiero. Necesitamos procesos más ágiles y una mejor coordinación entre los distintos niveles del Estado, sin rebajar los estándares de control”.
Anticipó que “si el 2027 será un año de estrechez presupuestaria, el desafío será hacer más con menos. Eso obliga a priorizar mejor, cuidar cada peso y concentrar los recursos en proyectos con impacto real”.
Año lento
En el caso de la Región de O´Higgins, su gobernador Pablo Silva explicó el bajo desempeño en ejecución en que “este año comenzó muy lento. Primera vez que nosotros iniciamos la apertura presupuestaria en el mes de marzo, producto de las modificaciones que estableció la Dipres a través de las glosas”.
En particular, detalló que “este año, la apertura se resolvió a nivel regional y en ese sentido tuvimos una mayor demora en la Contraloría para iniciar la ejecución de los proyectos”.
Agregó que hubo un lento avance en las licitaciones de obras civiles y las unidades técnicas, que son la División de Arquitectura del MOP, el Servicio de Salud y el Serviu estuvieron más lentos este año: “Esto podría deberse al cambio de autoridades, pero ha ido mucho más lento que otros años”.
De todas formas, es optimista para el cierre del año: “Estimamos que debiéramos estar cercanos al 100% de ejecución presupuestaria. Tenemos todos los recursos comprometidos con convenios, licitaciones o ejecuciones andando”.
Detalló que tienen adjudicados los montos correspondientes al saneamiento sanitario de Pichilemu, al proyecto de pavimentación de calles y pasajes en Chimbarongo en sector convento viejo, comprarán nuevas ambulancias para la red de salud O’Higgins y 33 vehículos para el traslado de pacientes con discapacidad a la Teletón, entre otras iniciativas.