La Dirección de Presupuestos (Dipres) del Ministerio de Hacienda está embarcada en un plan para aumentar la eficiencia en el gasto del sector público, que incluyen el recorte de gasto por US$ 2 mil millones implementado en los seis meses de la actual administración; venta de activos físicos del Estado inutilizados -como bienes raíces y participaciones minoritarias en sociedades- y medidas para hacer más rentables las empresas estatales.
Propio de esta última dimensión, el director de Presupuestos, José Pablo Gómez, planteó en un encuentro realizado en el Centro de Estudios Públicos (CEP) su foco en los estados financieros de las 18 universidades públicas, ya que en muchos casos sus operaciones pueden tener implicancias para las finanzas públicas, como acceder a endeudamiento con aval del Estado.
“Nosotros hablamos de las empresas públicas como aquellas que fueron creadas por la ley como empresas del Estado o sociedades anónimas del Estado. Pero si yo aplico la matriz de análisis que aplicó hace un rato Sebastián, uno va a encontrar que hay otras entidades del Estado que cumplen las mismas características. Y solo mencionar unas para jugar a la polémica: las universidades estatales”, dijo el ingeniero en alusión a uno de sus contertulios de la cita, el coordinador académico del CEP, Sebastián Izquierdo. Junto a ellos estuvo también el expresidente del Consejo Fiscal Autónomo (CFA), Jorge Rodríguez.
Continuó ejemplificando con que las casas de estudio tienen gobiernos corporativos y entregan resultados basado en IFRS a la Superintendencia de Educación Superior o a la Comisión para el Mercado Financiero, como lo hacen también las empresas.


“Operan sobre la venta de bienes y servicios y también tienen planes de inversión y desarrollo. Entonces, la pregunta es si estamos mirando todas las empresas estatales desde el punto de vista de la definición, o estamos mirando solo aquello que es tradicional, que entre Dipres y el SEP (Sistema de Empresas Públicas) miramos como empresas del Estado”, complementó.
El directivo agregó que al momento de analizar los potenciales riesgos, no solo hay que pensar en las empresas: “Las universidades también son fuentes de pasivos. Lo vemos en la Ley de Presupuestos todos los años. Entonces, para ver los pasivos contingentes o para ver los riesgos fiscales de todas estas empresas estatales no Gobierno Central, a lo mejor debemos tener una mirada un poco más amplia”.
Mirarlas como empresas: los números de las casas de estudio
Cada año, en el artículo 2 de la Ley de Presupuestos, el Congreso legisla y autoriza el endeudamiento de las universidades del Estado. Asimismo, la revisión y autorización de ese endeudamiento se realiza en la Dipres.
En la conversación, Gómez explicó que la repartición le ha ofrecido asesoría a la Superintendencia de Educación Superior sobre esta materia: “¿Sabes qué? Pásame los estados financieros, quiero mirarlos como si fueran empresas. Vamos a hacer un reporte no para mí ni para la Dipres, sino que le vamos a devolver un reporte que dice ‘¿sabe? Aquí tenemos cinco alertas’ porque estoy preocupado de esos riesgos también. Eso es como la mirada global”, dijo.
Según los estados financieros remitidos por las universidades estatales a la superintendencia del ramo, tres de las 18 casas de estudio registraron pérdidas en el ejercicio 2024 -el último para el cual existe información-: la Universidad de Valparaíso, la Universidad de la Frontera y la Universidad de Magallanes.
Como se podría esperar, la Universidad de Chile concentra la mayor cantidad de ingresos, costos, activos, pasivos y patrimonio entre todas las casas de estudios estatales (ver tabla).