Chile vio nueva demanda por el dólar en este último día de agosto, y así la divisa expandió sus recientes alzas, a medida que el conflicto en Medio Oriente se agudiza y las últimas cifras sectoriales no colaboran en favor del peso, con el mensaje restrictivo de la Reserva Federal (Fed) como telón de fondo.
El dólar-peso escaló $ 2,7 hasta los $ 934,6 al cierre de este lunes, según los datos de Bloomberg. Una quinta jornada consecutiva subiendo y que lo deja en máximos desde el 27 de julio, vale decir, con un alza marginal en el balance de agosto.
Volviendo a las armas
Lo que elevó las tensiones hoy fue el conflicto geopolítico y sus efectos en los mercados energéticos, donde el petróleo Brent escalaba 2,7% a US$ 90,5 por barril, y en consecuencia, los rendimientos del Tesoro estadounidense a 30 años subían 4,4 puntos base a 5,25%.
"El estrecho de Ormuz vuelve a ser el foco de atención y la prima de riesgo energética se reactiva en un momento donde el mercado ya estaba procesando una Fed más hawkish (restrictiva) de lo esperado", escribió en su reporte semanal el CBO de Global66, Rodrigo Lama.
Según los reportes, Estados Unidos atacó fuerzas iraníes, acusando que se preparaban para desplegar minas en Ormuz, y luego Irán respondió atacando bases estadounidenses en Jordania con misiles y drones, que fueron interceptados, y una ofensiva menor contra una base en Emiratos Árabes Unidos. Donald Trump dijo a Fox News que Washington responderá.
Además, de acuerdo con medios iraníes, las autoridades del régimen presa incautaron un carguero cerca del puerto de Bandar Abbas y aseguraron que un superpetrolero impactó dos minas al intentar atravesar el pasaje.
El dollar index -que compara al dólar con otras "monedas duras"- retrocedía 0,3%, al corregir una parte del importante avance que tuvo el viernes. Por su parte, alentado por el debilitamiento del dólar global, el cobre Comex subía 0,5%. Los traders de Londres no operaron el metal, debido a un feriado bancario.
La crisis del estrecho de Ormuz no se ha solucionado en estos seis meses de guerra, pero llevaba un mes exenta de enfrentamientos armados, con Washington concentrándose en su nuevo plan destinado a colapsar a la república islámica por vías de presión económica.
En temas locales, las cifras sectoriales de julio decepcionaron: las ventas minoristas subieron 2,2% y la producción industrial cayó 5,1% interanual, ambas por debajo de los pronósticos, lo que hace prever un Imacec más débil, previo a su publicación mañana martes temprano.
Lama previó que el dólar-peso podría alcanzar la zona de $ 940 y $ 955 si el conflicto en Medio Oriente sigue escalando y lleva al petróleo Brent a ganar terreno sobre los US$ 90 por barril, pues "actuaría como amplificador de presión sobre las monedas emergentes, independientemente de lo que digan los datos macro".
Próximos datos
La paridad local venía de recibir el discurso que hizo en Jackson Hole el presidente de la Fed, Kevin Warsh, donde se mostró dispuesto a tomar acción en caso de que la inflación no se relaje de forma contundente. El mercado descuenta dos tercios de probabilidad de que suba las tasas en su próxima reunión, la de septiembre.
"Es probable que cualquier repunte del dólar global a partir de ahora dependa más de los datos por publicar que de las implicancias específicas de este discurso", escribió el head global de Esrategia Macro en Saxo Bank, John Hardy.
"Probablemente se necesiten datos de inflación considerables para que las expectativas respecto a la Fed suban aún más, suponiendo que el mercado laboral se mantenga en su estado de 'pocas contrataciones y pocos despidos'", anticipó.
Este martes se publicarán en EEUU el índice ISM manufacturero de agosto y las ofertas de empleo de julio, el miércoles las nóminas privadas ADP, el jueves el índice ISM de servicios, y el viernes las nóminas no agrícolas de agosto. La semana siguiente será también clave, ya que se publicarán los precios al consumidor del pasado mes.