El apetito por la inteligencia artificial (IA) se expandió más allá de las acciones y abrió un potente ciclo de inversión en infraestructura.
Sin embargo, al igual que lo que ocurre en la bolsa, este nuevo segmento sumó preocupaciones por una eventual burbuja de precios.
Esta situación fue el foco del último panel del Picton Latam Summit 2026, dedicado a la infraestructura digital, especialmente data centers, y contó con altos ejecutivos del área de EQT, KKR y Macquarie.
En el panel, las firmas aseguraron que la demanda por estos activos tiene fundamentos sólidos, pero advirtieron riesgos en las valoraciones y las expectativas de crecimiento.
“La cuestión se reduce al valor terminal y al riesgo de renegociación de los contratos. Me preocupa que si se pagan primas elevadas por las plataformas, se esté pagando por mucho crecimiento futuro”, sostuvo Macquarie.
El CEO de la división de infraestructura de Macquarie, Karl Kucher, apuntó a factores estructurales. “La pregunta fundamental es si la IA es una tecnología transformadora, si necesitamos muchos más centros de datos y si Estados Unidos tendrá un déficit estructural de energía durante los próximos cinco años. La respuesta a todo eso es sí”, destacó.
Alertó que, “desde la perspectiva de las valoraciones, los inversionistas no deberían asumir que el mercado actual se mantendrá en el largo plazo”.
“Nadie puede ver 15 años al futuro, pero los mercados tienen una manera de autocorregirse”, afirmó.
Y explicó: “La cuestión se reduce al valor terminal y al riesgo de renegociación de los contratos. Me preocupa que si se pagan primas elevadas por las plataformas, se esté pagando por mucho crecimiento futuro”.
Demanda
El socio y jefe de infraestructura de EQT, Alex Darden, aseguró ser un convencido de la IA como un fenómeno real, mientras que su demanda en las compañías será palpable en la cartera del área de capital privado de la firma.
Ejemplificó que en las empresas de sus fondos “están surgiendo casos de uso empresarial reales que no se limitan a reducir un 10% de la fuerza laboral: tenemos una firma de energía a partir de residuos y existen maneras de inspeccionar sus calderas mediante tecnología habilitada por IA que puede soldar de forma autónoma”, sin tener que someter a riesgo a un humano.
“No sé si hay una burbuja, pero existe un sistema de infraestructura que Anthropic y sus competidores están vendiendo a través de productos y que van a seguir necesitando. Además, existe un ecosistema que puede pagar por esa infraestructura”, añadió.
Diversificación
Para el socio de KKR, Andrew Peisch, “no sé si hay una burbuja, y no estoy seguro de que valga la pena dedicar tanto tiempo a determinarlo”. Por ello, precisó que “intentamos adoptar un enfoque que genere ganancias independientemente del entorno macroeconómico”.
“Buscamos diversificación, múltiples ubicaciones, fuentes de demanda y clientes, para mitigar los riesgos: no queremos estar en un solo lugar, con un solo cliente cuando puede ocurrir lo impredecible”, añadió.