El perfil de los profesionales que se sientan en los directorios de las principales compañías chilenas sigue mostrando una alta concentración tanto en las universidades como en las carreras de origen.
Así lo reveló un estudio realizado por el Centro de Gobierno Corporativo de la Universidad Católica, que analizó la formación académica de los 246 cargos de directores que integran las 30 empresas del IPSA, el principal selectivo bursátil local.
El análisis dio cuenta que dos universidades concentran buena parte de las mesas directivas del principal índice bursátil local. De los 246 directores analizados, 115 realizaron su pregrado en la Universidad Católica y 47 en la Universidad de Chile. En conjunto, ambas instituciones representan el 66% del total.
Bastante más atrás aparecieron la Universidad Gabriela Mistral, con siete directores, y la Universidad Adolfo Ibáñez y la Universidad de los Andes, con cuatro cada una.
De acuerdo con la directora ejecutiva del Centro de Gobierno Corporativo de la Universidad Católica, Alejandra Wood, “el levantamiento muestra una concentración importante en determinados espacios de formación y, probablemente, también en ciertas redes profesionales".
Consultada por DF respecto de cuál es el peso de venir de dichas universidades para ser nominado (a) como director de una empresa, respondió que la confianza continúa siendo un elemento central al conformar estas mesas, ya que “los accionistas buscan personas cuya trayectoria, criterio y capacidades conozcan o respecto de quienes existan buenas referencias”.
En esta línea, planteó: “La discusión debiera ser cómo ampliamos las redes desde las cuales se busca talento, sin perder los estándares de experiencia y confianza que requiere una posición de esta responsabilidad”.
Ingenieros dominan las mesas
Asimismo, determinadas profesiones también se manifiestan en la conformación de las mesas de sociedades anónimas abiertas. Según el estudio, ingeniería comercial es por lejos la carrera más frecuente entre los directores del IPSA, con 90 representantes, equivalentes al 36,6% del total.
Le sigue ingeniería civil, con 58 directores, o un 23,6%. Entre ambas reúnen cerca del 60% de los cargos analizados. Los titulados de derecho ocupan el tercer lugar, con 36 directores, seguido por los egresados de economía, con 17.
Para Wood, que estas carreras son escogidas debido a las exigencias del cargo. “Un director tiene un deber fiduciario y debe ser capaz de comprender el negocio, sus resultados, sus riesgos, su situación financiera y las decisiones de gestión. Ingeniería comercial y civil entregan muchas herramientas que históricamente han sido muy valoradas para esas responsabilidades”, señaló.
Sin embargo, agregó que “distinto es pensar que todas las capacidades que necesita un directorio deben provenir de esas mismas profesiones. La pregunta relevante, si el directorio, como conjunto, cuenta con el mix de conocimientos, trayectorias y perspectivas que necesita la empresa para enfrentar sus desafíos”.
La mitad tiene un postgrado
El estudio también reveló que el 78% de los directores IPSA realizó su carrera universitaria en Chile y solo el 22% lo hizo en el extranjero. Mientras que en postgrados la relación prácticamente se invierte: el 79% de estos estudios se cursó fuera del país.
En total, 124 de los 246 directores -un 50,4%- tienen al menos un postgrado registrado. Los magísteres representan el 47,5% y los MBA otro 41,7%, mientras que los doctorados alcanzan el 10,8%.
Por países, Estados Unidos concentra por lejos las preferencias, con 76 de los 139 postgrados registrados, equivalente al 54,7% del total. Chile aparece en segundo lugar, con 29, seguido por Reino Unido y España, con siete cada uno. Mientras que por universidad, Harvard encabeza el listado con 18 postgrados.
“Un postgrado, incluso uno realizado en una universidad muy reconocida, no debiera ser por sí solo una credencial suficiente para llegar a un directorio. Al elegir un director pesan también la trayectoria, la experiencia, el conocimiento de la industria, el criterio y la capacidad de aportar a la discusión colectiva”, destacó Wood.
Eso sí, sostuvo que “haber estudiado fuera de Chile puede significar haber estado expuesto a otras realidades, culturas empresariales y maneras de entender los negocios. Esa experiencia puede ampliar la mirada que una persona lleva posteriormente al directorio”.
Remuneraciones
Ser director de empresas implica, en diversos casos, remuneraciones que pueden llegar a ser muy altas, dependiendo de la dieta establecida por cada compañía.
“El cargo implica una responsabilidad fiduciaria significativa, exposición reputacional y responsabilidades legales. Además, la dedicación de un director va mucho más allá de asistir a las reuniones: supone estudiar, participar en comités, comprender riesgos cada vez más complejos, desafiar constructivamente a la administración y estar disponible cuando la compañía enfrenta situaciones críticas”, indicó Wood.
En ese contexto, sostuvo que “las dietas debieran guardar relación con el nivel de responsabilidad, riesgo, complejidad y dedicación que exige cada empresa”.