Luego de que el Presidente José Antonio Kast presentara este miércoles la reforma al mercado de capitales (MK4), el proyecto comenzará su tramitación a las 15:00 horas en la Cámara.
Al explicar el alcance de la iniciativa, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, buscó aterrizar el concepto de mercado de capitales y su vínculo con los hogares. “A veces se entiende poco. El mercado de capitales suena como algo sofisticado, pero consiste en llevar ahorros nacionales e internacionales al uso en el desarrollo, o consumo, o proyectos de vida de las familias. Y por lo mismo este proyecto parte con lo fundamental, que es abordar un problema que es el acceso a la vivienda”, señaló.
Para ello, la propuesta reúne cerca de 30 medidas y se estructura en cinco ejes: 1) acceso a la vivienda; 2) inclusión financiera, protección y ahorro de los hogares; 3) Chile como centro financiero regional; 4) simplificación regulatoria para un mercado de capitales más ágil y dinámico; y 5) un mejor acceso al financiamiento para las empresas y el crecimiento económico.
Acceso a la vivienda
La principal apuesta será la creación del Fondo Nacional para la Vivienda (Fonavi), que será administrado por BancoEstado. El Fisco podrá aportar hasta US$ 2.000 millones, con una capitalización inicial de US$ 500 millones.
De acuerdo con Hacienda, el fondo adquirirá créditos hipotecarios mediante procedimientos competitivos, con foco en primeras viviendas nuevas o usadas de hasta UF 6.000. La idea de la cartera, es que, al movilizar esas carteras, las instituciones financieras liberen capacidad para seguir originando préstamos y se generen condiciones para un financiamiento más conveniente.
Según fuentes conocedoras del proyecto, los bancos que originen los créditos deberán asumir una primera pérdida en torno a 3,5%, de manera de mantener parte del riesgo de las hipotecas que sean adquiridas por el fondo.
Las mismas fuentes señalan que, una vez que el mecanismo alcance una escala relevante, la expectativa es volver a extender los créditos hacia plazos de 30 años y contribuir a una baja cercana a 100 puntos base en las tasas en un horizonte de tres a cuatro años.
A ello se sumará el Ahorro Voluntario para la Vivienda (AVV). Las personas deberán ahorrar durante al menos 30 meses y reunir un 7% del valor de su primera vivienda, mientras el Estado aportará otros 3% puntos porcentuales para completar un pie de 10%.
Inclusión financiera, protección y ahorro de los hogares
En este frente, la reforma elevará de 6 a 8 UTM (de $ 430 mil a $ 574 mil) anuales, anuales el límite de la bonificación fiscal del Régimen A del APV, un parámetro que no se actualiza desde 2008.
También contempla modificaciones a la Ley de Fraudes. La propuesta mantiene la carga de la prueba en el emisor y la restitución previa a la discusión, pero actualiza el estándar de diligencia aplicable al usuario, simplifica trámites y refuerza los deberes de seguridad de los actores de la cadena de pagos.
Chile como centro financiero regional
Otro de los pilares apunta a reducir las barreras para atraer inversión extranjera y desarrollar desde Chile servicios financieros para clientes internacionales.
Entre las medidas se contempla que servicios de gestión, asesoría financiera y administración patrimonial prestados a clientes extranjeros puedan acogerse a una exención de IVA, incluso cuando los recursos administrados permanezcan invertidos en el país.
Además, se eliminará la obligación de obtener RUT para determinados inversionistas no residentes y se ampliará la exención del impuesto de timbres y estampillas para ciertos créditos obtenidos por bancos e instituciones financieras en el exterior y destinados al mercado chileno.
Simplificación regulatoria para un mercado más ágil
La iniciativa también busca acelerar el registro de valores ante la CMF y crear un régimen especial para los denominados “mini bonos”, orientado a empresas medianas y con exigencias de información adaptadas a su escala.
Asimismo, avanzará en la digitalización de acciones y mutuos hipotecarios y facultará a la CMF para aplicar exigencias proporcionales al riesgo efectivo de administradoras y fondos.
Más acceso al financiamiento para las empresas
El quinto eje busca abrir nuevas vías de capital para compañías que hoy enfrentan mayores barreras para llegar al mercado.
Entre las novedades figura la creación de un segmento "junior de la bolsa" para empresas de innovación y crecimiento y proyectos de exploración minera, con reglas adaptadas a su etapa de desarrollo y el acompañamiento de un agente patrocinador.
Para incentivar la entrada de inversionistas, el proyecto contempla un crédito tributario equivalente al 35% de la inversión, con un límite de 50 UTA.
También flexibiliza las condiciones para que empresas de menor tamaño accedan a beneficios asociados al mercado bursátil y facilita la reinversión entre fondos mutuos y fondos de inversión públicos mientras los recursos permanezcan invertidos.