La Universidad Santo Tomás (UST) bajará la cortina de su sede en Osorno. Tras un proceso de evaluación interna y un sostenido declive en la demanda, el Ministerio de Educación, a través de la Subsecretaría de Educación Superior, oficializó la resolución que aprueba el plan de cierre definitivo de las operaciones universitarias de la institución en la provincia.
De acuerdo con el documento publicado en el Diario Oficial, la decisión estructural responde a una caída de casi 20% en la matrícula universitaria provincial durante los últimos cinco años.
Para concretar su salida, la casa de estudios ejecutará un plan progresivo que culminará teóricamente el segundo semestre de 2027, garantizando la continuidad académica y de campos clínicos para los cerca de 70 estudiantes de últimos años que se mantienen vigentes.
Motivos del cierre
El rector de las sedes de Osorno y Puerto Montt de la institución, Eugenio Larraín, detalló a DF Regiones que la salida del formato universitario en la ciudad es una decisión estratégica e irreversible, impulsada tanto por factores demográficos como de mercado.
"Hay una disminución en la matrícula y también una competencia muy fuerte con universidades estatales, como la Universidad de Los Lagos, que es muy importante en la región. Por lo tanto, se tomó la decisión de potenciar el Centro de Formación Técnica (CFT) y el Instituto Profesional (IP) en Osorno", explica la autoridad académica.
Si bien el expediente del cierre mencionaba inicialmente dificultades para captar capital humano avanzado (doctores) y limitaciones de infraestructura para ciertas acreditaciones, Larraín desestima que estos sean hoy los detonantes. "No es la causa principal. Poco a poco la situación ha ido evolucionando positivamente (...) hoy día estamos aproximadamente en un 30% del staff docente con grado de doctor en la región", recalca.
Retención de activos inmobiliarios
A pesar del cierre de la corporación universitaria, la institución no enajenará su infraestructura local. Las instalaciones de la sede Osorno serán absorbidas en su totalidad por las divisiones de educación técnica del grupo.
"Para nada (se venderán los edificios). Nosotros tenemos el IP, el CFT y la universidad en las mismas dependencias. Toda la estructura se mantiene, e incluso más, estamos en mejoramiento de la infraestructura. Tenemos que ir acogiendo nuevas carreras y crecimiento en lo técnico", afirma el rector, agregando que el equipamiento de laboratorios universitarios de alta complejidad será reasignado a otras sedes del país que lo requieran.
Impacto laboral acotado
El plan de cierre visado por el Mineduc contempla la desvinculación progresiva del personal bajo la causal de "necesidades de la empresa". Frente al impacto en el mercado laboral de la provincia, la universidad proyecta un efecto menor.
“No son muchos. Dentro de la universidad hay un staff de directores, jefes de carrera y algunos docentes, pero gran parte de los profesores son de plazo fijo o a honorarios, como ocurre en todas las universidades, profesionales que siguen trabajando de forma independiente en otras áreas de la ciudad”, precisa Larraín.
Consultado sobre si un eventual repunte económico en la Región de Los Lagos podría incentivar la reapertura de la universidad a mediano plazo, el directivo cierra la puerta a esa alternativa: "Fue una decisión definitiva en ese momento (...) Hoy día nuestro país requiere un trabajo muy fuerte en lo que es técnico profesional. Si te vas a la parte agrícola, industrial o de la construcción, van necesitando muchos más técnicos que profesionales universitarios".