Cuando el economista Mauricio Larraín asumió en noviembre de 2025 la presidencia del Consejo Consultivo del Mercado de Capitales -instancia asesora del Ministerio de Hacienda- llegó con un foco claro: aportar, desde su experiencia, a acelerar el crecimiento económico.
Ese propósito encontró rápidamente un espacio concreto en el gobierno del Presidente José Antonio Kast. Y, con el anuncio de una nueva reforma al mercado de capitales, el Consejo pasó a jugar un rol activo en la construcción de propuestas. Hoy, parte importante de ese trabajo está plasmado en el proyecto de ley cuya tramitación ya comenzó en la Cámara de Diputados.
“Como Consejo estamos muy agradecidos de que el ministro de Hacienda haya acogido gran parte de las propuestas que presentamos”, sostuvo en conversación con DF el también exvicepresidente de la Comisión para el Mercado Financiero.
Durante los últimos meses, los 25 integrantes del Consejo se organizaron en seis mesas temáticas para levantar propuestas en distintas áreas, que fueron discutidas con Hacienda en reuniones periódicas.
Buena parte de ese trabajo aborda materias técnicas, tributarias y regulatorias, con medidas que buscan recuperar profundidad y liquidez en el mercado financiero local. Pero el economista busca sacar la discusión de ese terreno y derribar una idea que, asegura, sigue instalada entre las personas.
“Hay una mala percepción de la ciudadanía de que el mercado de capitales es solamente para el segmento financiero o para los ricos”, planteó.
Su argumento es que detrás de esas normas hay efectos bastante más cotidianos: “Un mercado de capitales que funciona bien mejora la calidad de vida de las personas. Permite que una persona pueda obtener un crédito hipotecario a 30 años a una tasa relativamente baja. Permite que una PYME pueda financiar su capital de trabajo. Afecta directamente el bienestar de las personas”.
"Hay una mala percepción de la ciudadanía de que el mercado de capitales es solamente para el segmento financiero o para los ricos".
El sello de la MK4
- ¿La reforma que ingresó al Congreso está a la altura del diagnóstico que hizo el Consejo Consultivo sobre el mercado de capitales?
- Sí, absolutamente. Está a la altura y es una reforma que es muy ambiciosa, muy potente. Es muy oportuno el instante en que se está ingresando, es justo el momento adecuado. Tengo la profunda convicción que tener un mercado de capitales dinámico es una condición muy necesaria para que el país pueda progresar.
- ¿Por qué considera que este es el momento oportuno?
- Porque el mercado de capitales lleva estancado varios años y eso se puede deber solo a tres razones: que hay muy poco ahorro y, por lo tanto, la oferta de financiamiento es muy poca; que hay muy poca inversión, lo que lleva a que la demanda por financiamiento sea muy baja; o que este proceso de intermediación entre ahorro e inversión se haya estancado. Y lo que ha pasado en Chile es que las tres cosas ocurrieron.
Justamente, ahora estamos en camino de resolver el tema de la inversión, con medidas como la Ley de Reconstrucción Nacional, y el del ahorro, con la reforma previsional y la consolidación fiscal. Pero faltaba resolver la intermediación financiera, y esta reforma hay que entenderla como un paso muy decidido para avanzar en eso.
Esto es como un triángulo: necesitas los tres lados para tener un mercado de capitales que sea muy potente. Entonces, se están alineando los astros y yo creo que eso es muy bueno.
- ¿Qué medidas podrían tener un impacto más rápido o relevante?
- No es una medida en particular, sino una serie de medidas que funcionan en conjunto. Pero primero, y sin lugar a dudas, todas las propuestas para potenciar el financiamiento de crédito hipotecario. Eso creo que es lo más importante. Después, hay una serie de medidas que devuelven profundidad y liquidez al mercado de capitales y buscan posicionarlo como un centro regional.
- ¿La decisión de poner la vivienda en el centro de la reforma nació del Consejo Consultivo?
- Es una propuesta de Hacienda. No trabajamos en el tema de financiamiento de la vivienda.
- ¿Cuál diría que es el principal sello de esta reforma frente a las que la antecedieron?
-Un sello especial que tiene esta reforma de mercado de capitales que estamos discutiendo es la parte de vivienda, y a mí me parece muy bien y muy oportuno. Es posible que eso se deba a que, quizás, el tema de affordability (asequibilidad de la vivienda) en el pasado no era tan importante como lo es hoy. Como vivimos en un mercado que es tan dinámico, las prioridades van cambiando, y es el gobierno el que tiene que ser capaz de identificar los cambios y las necesidades. Por eso, probablemente esta no va a ser la última MK.
Lo que viene
- Si la reforma se aprueba en el Congreso, ¿cuándo deberían comenzar a verse sus efectos?
- Las grandes líneas de acción de la propuesta trabajan con timings un poco distintos. Las medidas relacionadas con el aumento de la profundidad y la liquidez del mercado de capitales pueden tener un efecto bastante inmediato. El Fonavi creo que también puede tener un impacto en el corto plazo. Eso sí, primero hay que capitalizarlo, apalancarlo y escribir su reglamento; después de eso puede ser rápido.
El tema de convertir a Chile en un centro financiero regional, eso toma un poco de tiempo. Pero lo importante es dar el primer paso. Si el proyecto se aprueba tal como está, se habrá dado ese primer paso.
- ¿Los efectos de esta reforma podrían comenzar a materializarse durante este gobierno?
- Sí, de todas maneras. Y más que en este gobierno, lo importante es que ojalá ocurra durante el próximo año, para que la calidad de vida de las personas mejore y mejore pronto. Entonces, la tramitación legislativa debe realizarse cuidadosamente, como siempre, pero también con rapidez. 