Después de dos semanas dominadas por las decisiones de los grandes bancos centrales, es momento para la geopolítica. Al cierre de esta edición, Beijing aún no ha confirmado oficialmente el encuentro, pero en Washington se alistan para recibir al presidente chino, Xi Jinping, el próximo 24 de septiembre.
El encuentro, el octavo entre ambos presidentes, lleva meses de preparación. Una de las últimas instancias será la reunión de este domingo 20 de septiembre entre el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng, en Nueva York, para definir la agenda de la cita entre Trump y Xi.
A diferencia de citas anteriores, las expectativas esta vez son más acotadas. El mercado no espera anuncios de un gran acuerdo comercial, ni un compromiso de mayor cooperación. Tras declaraciones recientes de Bessent y críticas públicas al modelo de crecimiento chino, el mercado se conformaría con que se evite un quiebre mayor.
En concreto, el mercado quiere ver una extensión de la tregua comercial sellada en octubre pasado, en Busan, Corea del Sur. El acuerdo redujo la carga arancelaria efectiva sore los productos chinos de 57% a 47%, y canceló el arancel de 100% que EEUU había amenazado. China, a cambio, relajó los controles a las exportaciones de tierras raras y se comprometió a reiniciar las compras de soya estadounidense, entre otras medidas.
Pero el acuerdo tiene vigencia de un año y vence el próximo 10 de noviembre. Si no hay una renovación, se reactivaría el cobro de tarifas por uso de puertos a las embarcaciones chinas, junto con otras medidas estadounidenses suspendidas. Por su parte, Beijing podría retomar los controles a las exportaciones de tierras raras y causar nuevas alzas de precios en industrias estratégicas.
El mismo 10 de noviembre vence la suspensión de una regla que extiende los controles de exportación de EEUU a las filiales de empresas sancionadas, lo que volvería a restringir el acceso de compañías chinas a semiconductores avanzados. En el frente arancelario, en tanto, la tregua ha funcionado como un techo. Tras el fallo de la Corte Suprema que en febrero invalidó los aranceles impuestos bajo la ley de emergencia económica (IEEPA), Washington ha recurrido a la Sección 301 para restituirlos. En julio aplicó un arancel de 12,5% a productos chinos, y prepara otro de 7,5% que llevaría la tasa promedio de vuelta al 20% previo al fallo, sin superar el nivel pactado en Busan. Beijing ha aceptado ese esquema. De ahí que una renovación de la tregua también despejaría el riesgo de una nueva escalada arancelaria.
El factor tierras raras
El foco de las negociaciones estará en las tierras raras. China domina buena parte del procesamiento mundial de estos elementos y de los imanes que se utilizan desde automóviles y turbinas hasta sistemas militares y centros de datos. Aunque los envíos a EEUU se han recuperado desde que se firmó la tregua, los datos indican que el repunte ha sido incompleto. En julio, China exportó 647 toneladas de imanes de tierras raras a EEUU, 32,6% más que en junio y la cifra más alta desde octubre pasado. Sin embargo, los envíos de ciertos minerales continúan muy por debajo de los niveles anteriores a las restricciones, y algunas compañías estadounidenses siguen a la espera de licencias. A su vez, los precios de elementos como el tungsteno, utilizado en sectores sensibles, permanecen cerca de sus máximos históricos.
Desde comienzos de agosto, algunas compañías chinas incluso volvieron a suspender despachos a EEUU por temor a infringir las sanciones que Beijing impuso a determinadas entidades estadounidenses. Por eso, Washington estima que el cumplimiento de China ha sido, según Bessent, “satisfactorio, pero no excelente”.
Al mismo tiempo, el impacto de los aranceles en el intercambio bilateral parece haber sido temporal. En agosto, las exportaciones chinas a EEUU crecieron 34,4% interanual, tras avanzar 17% en julio.
Según NPR, antes de la visita de Trump a Beijing en mayo, China ofreció extender la moratoria sobre tierras raras por el resto del mandato de Trump (hasta enero de 2029), mientras que Washington prefería una renovación por apenas seis meses, en búsqueda de nuevas negociaciones.
IA entra a la negociación
A las disputas comerciales y por las tierras raras hay que sumar temas nuevos a la agenda. Uno de ellos es el rol que China podría jugar en presionar a Irán para buscar un acuerdo que reabra el estrecho de Ormuz. Hasta ahora, Beijing ha resistido la presión por un rol abierto en el conflicto entre Washington y Teherán. Ha sido, eso sí, un actor clave en mantener a raya la subida del precio del petróleo, al utilizar sus reservas y reducir sus importaciones de crudo. Por su parte, EEUU ha evitado cumplir con la amenaza de duras sanciones económicas a los aliados iraníes como medida de presión. Más protagonismo tendrá la IA. Trump sugirió recientemente que China podría estar detrás de los expertos y ejecutivos que han llamado a desacelerar el desarrollo de modelos de IA generativa entre las empresas estadounidenses.
El presidente estadounidense dejó en claro que el desarrollo de la IA es una carrera, y quien la gane, “será el ganador de todo”. Algunos CEOs de grandes tecnológicas, Jensen Huang (Nvidia) y Mark Zuckerberg (Meta) se han hecho eco de los pedidos de “desaceleración”, apuntando también a una pérdida de ventaja competitiva ante China.
La participación de Huang en la cena de Estado para Xi confirma que la IA estará en el centro de la agenda de las negociaciones.
Por ahora se descarta un acuerdo de cooperación entre EEUU y China para la IA. Pero, al igual que en el área comercial, el mercado daría la bienvenida a una mantención del status quo.
Vale seguir de cerca...
Señales de actividad.
S&P Global publicará las primeras estimaciones para los índices PMI de manufacturas y servicios de las economías del G7 correspondientes a septiembre (miércoles 23). En agosto, la actividad de las principales economías desarrolladas creció a su mayor ritmo desde comienzos de 2022.
Desempeño de las regiones.
El Banco Central publica el PIB regional del segundo trimestre (miércoles 23) y la Encuesta de Operadores de Financieros (jueves 24).