Quizás la Reserva Federal no tenga que discutir mucho su próxima decisión. Los participantes del mercado están construyendo el caso para un alza de 25 puntos base. Los futuros de tasas que cotiza la Bolsa de Chicago muestran un 71% de probabilidad de que el Comité de Mercado Abierto (FOMC, su sigla en inglés) realice una segunda alza consecutiva de tasas cuando se reúna el próximo 28 de octubre. Con tal nivel de expectativas, una pausa de la Fed podría provocar una reacción mayor en el mercado.
Pero los banqueros centrales requieren datos para justificar sus decisiones, y los miembros de la Fed están por recibir la próxima semana dos reportes clave: el índice de precios ligado al consumo personal (PCE, su sigla en inglés) y el reporte laboral.
Ambos reportes apuntan directamente a la justificación que dio Kevin Warsh, presidente de la Fed, para el alza de tasas anunciada el pasado 18 de septiembre, la primera en tres años: una economía que crece sostenidamente y una inflación persistente, que no da señales de desaceleración.
El primero en publicarse será el índice PCE, el miércoles 30. Las expectativas del mercado apuntan a una nueva aceleración del índice, con un alza mensual esperada de 0,3% en agosto, tras un alza de 0,2% en julio y una caída de 0,1% en junio. Analistas esperan que la tasa anual alcance 3,8%, lo que sería su mayor nivel desde mayo pasado. Se espera la misma tendencia para la medición subyacente del índice.
Al día siguiente, el jueves 1 de octubre, llegará el índice PMI de manufacturas que elabora el Institute for Supply Management (ISM), que esta vez tendrá una atención aún mayor a la habitual, tras la reacción que provocaron los PMI preliminares de septiembre medidos por S&P Global. El índice de manufacturas saltó a 57 puntos, desde 53,9 en agosto y muy por sobre los 53,6 esperados, mientras el de servicios subió a 58,7, su mayor nivel en casi cinco años. Una confirmación de la aceleración que anticipó S&P Global reforzaría las apuestas por un alza de tasas en octubre.
Un debate en el mercado es si la Fed será capaz de llevar la inflación de regreso al rango objetivo del 2% sin frenar la economía.
Warsh sostuvo en su conferencia de prensa que no considera necesario afectar el empleo para cumplir ese objetivo. En la misma línea, Alberto Musalem, presidente de la Fed de St. Louis, afirmó que el mercado laboral no es una fuente de inflación, y que la moderación de precios puede lograrse cambiando las expectativas de las empresas que planean subir sus precios. La mediana de proyecciones de la Fed, de hecho, no contempla alzas en la tasa de desempleo hasta 2029. Otros miembros, como Austan Goolsbee, de la Fed de Chicago, plantean que cumplir con la meta de inflación requerirá una reducción de la demanda y, con ella, de la producción y el empleo.
Los PMI de S&P Global agregaron un matiz a esa discusión. Las empresas reportaron las primeras señales de presiones salariales y crecientes dificultades para encontrar personal adecuado, justo cuando las contrataciones crecieron al ritmo más alto desde junio de 2022.
De ahí la relevancia de los detalles del reporte de empleo del viernes 2. En agosto, la economía estadounidense creó 162 mil puestos de trabajo, muy por encima de los 56 mil esperados, y la tasa de desempleo bajó a 4,1%. Economistas consultados por Reuters esperan que el reporte de septiembre muestre una desaceleración en las contrataciones, con 100 mil empleos no agrícolas, una revisión a la baja en la cifra de agosto, y un aumento en la tasa de desempleo a 4,2%.
Un reporte laboral que sorprenda con una nueva caída de la tasa de desempleo o más contrataciones de las esperadas podría provocar una caída en las acciones, pues se leería como un argumento más a favor de una segunda alza consecutiva de tasas de parte de la Fed.
Además de las contrataciones, se prestará atención a la evolución de los salarios por hora y de las horas trabajadas. Si ambos muestran una aceleración, el argumento de que el mercado laboral no ejerce presiones inflacionarias perdería sustento.
Actividad local
La semana también traerá cifras importantes para el mercado local. El miércoles 30, el INE publicará los índices de producción industrial, manufacturas y de cobre, las ventas de retail y la tasa de desempleo de agosto. El mercado espera que la tasa de desocupación se mantenga en 9,5%. Pero sí se espera un nuevo deterioro de los demás índices, aunque algo más moderado que en julio. No sería suficiente para evitar una nueva contracción del Imacec. El Banco Central reportará el Imacec de agosto el 1 de octubre, y analistas proyectan una caída de 0,4%.
La desaceleración de la economía es preocupante en un escenario en que todavía se anticipan presiones inflacionarias por el precio del petróleo y el avance del dólar.
Vale seguir de cerca...
Expectativas vs datos.
En la Eurozona, las expectativas de inflación de los consumidores (martes 29) serán seguidas por las primeras estimaciones para la tasa de septiembre (viernes 2).
Resultados.
Nike reportará su balance trimestral (jueves 1), con potencial de causar movimientos en otras acciones de retail.
Discusión.
El Banco de Japón (BOJ, su sigla en inglés) publicará las minutas de su última reunión de política monetaria (lunes 28), en la que dos gobernadores se opusieron al alza de tasas.
Decisión.
El banco central de Colombia anunciará su decisión de política monetaria (miércoles 30). El mercado espera que se mantenga la tasa en 12%.