Septiembre comenzará con una prueba para las expectativas sobre la recuperación de la economía chilena. El martes, el Banco Central publicará el Imacec de julio y las proyecciones apuntan a que el impulso que mostró la actividad en junio perdió fuerza, afectado, entre otros factores, por los temporales que golpearon a buena parte del país.
En junio, el Imacec creció 2,4%, poniendo fin a cinco meses consecutivos de caídas. Para julio, sin embargo, las estimaciones pronostican cifras que van desde 0% a 2%.
Itaú anticipa un crecimiento de entre 0% y 0,5%, con la actividad no minera cerca del límite inferior de ese rango, golpeada por un menor dinamismo del comercio y de los servicios, estos últimos afectados también por la suspensión de clases durante los temporales. Coopeuch proyecta una expansión de 0,7%, mientras Credicorp Capital espera una cifra ligeramente inferior a 1%. BICE Inversiones, más optimista, estima un avance de 2%, apoyado por la recuperación de la minería y el comercio, que compensarían la debilidad manufacturera y el impacto de las lluvias.
Previo al Imacec del martes, el lunes 31 de agosto el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) publicará cifras de la producción industrial, minera y del comercio en julio, lo que permitirá a los analistas afinar la proyección de crecimiento.
El Imacec llegará apenas una semana antes de la próxima cita de política monetaria del Banco Central, que se reunirá el martes 8 de septiembre para, probablemente, mantener nuevamente la tasa, en la antesala de publicar el Informe de Política Monetaria (IPoM) de ese mes.
Empleo en EEUU
En Estados Unidos, los mercados estarán atentos al reporte de empleo de agosto que se publicará el viernes y que probablemente será el dato más importante de la semana. La cifra es relevante, porque la mayor economía del mundo destruyó 23 mil puestos de trabajo en julio, aunque la tasa de desempleo se mantuvo en 4,1%. Además, las cifras de mayo y junio fueron revisadas a la baja en un total de 103 mil empleos, reforzando las señales de enfriamiento en las contrataciones.
Antes del viernes habrá más pistas. El martes se publicará la encuesta JOLTS de vacantes laborales de julio; el miércoles será el turno del reporte de empleo privado no agrícola; y el jueves se conocerá la revisión de productividad y costos laborales del segundo trimestre.
Este conjunto de cifras será uno de los insumos que tendrá a la vista la Fed para decidir sobre las tasas en su reunión del próximo 15 de septiembre, aunque en Jackson Hole Warsh ya dejó claro que a él le interesa la cifra de inflación: "La Reserva Federal debería centrarse principalmente en los precios en este momento", afirmó en el simposio.
Europa vuelve a mirar los precios
El otro gran dato del martes llegará desde la Eurozona, donde se publicará la primera estimación de inflación de agosto, apenas nueve días antes de la próxima reunión del Banco Central Europeo (BCE).
Los primeros indicadores nacionales sugieren que las presiones de precios volvieron a intensificarse. La inflación armonizada de Francia subió a 2,7% anual en agosto, desde 2,4%, mientras en España se aceleró hasta 4,3%, impulsada en buena medida por la energía.
La cifra europea adquiere especial relevancia después de que Isabel Schnabel, miembro del Comité Ejecutivo del BCE, señalara esta semana que serán necesarias nuevas subidas de tasas si las presiones inflacionarias persisten.
Otro examen para la inteligencia artificial
La agenda corporativa también ofrecerá una nueva prueba para el entusiasmo del mercado por la inteligencia artificial, tras las cifras récord publicadas por Nvidia.
La fabricante de chips Broadcom presentará sus resultados el miércoles después del cierre de Wall Street. La compañía proyectó ingresos cercanos a US$ 29.400 millones en el segundo trimestre, 84% superiores a los del mismo período del año anterior.
Broadcom espera que los ingresos de semiconductores relacionados con la IA alcancen US$ 16 mil millones durante el trimestre, más de 200% por encima de un año atrás.
Si las estimaciones se confirman, se trataría de una buena señal para un mercado que mantiene a las acciones tecnológicas en máximos históricos, a la espera de ver si es que el boom de la IA se traduce en resultados financieros concretos para los accionistas. 