En detalle son al menos siete empresas las que anotaron un descenso en su última línea frente al mismo trimestre de 2025. Entre ellas figuran Cencosud, Latam Airlines, CMPC, Parque Arauco, Engie Energía Chile, Colbún y Compañía Cervecerías Unidas (CCU), a las que se suma Mallplaza, pero con un leve retroceso.
Según las estimaciones promedio de cinco corredoras de plaza, a este grupo aún podrían sumarse SMU, con una caída proyectada de 83%; Ripley (−20%); Salfacorp (−18%) y Aguas Andinas (−14%).
Por ahora, en los casos ya reportados, las firmas justifican su desempeño señalando que el negocio operativo creció o se mantuvo, pero que el golpe vino de mayores gastos por reajuste de la UF, pérdidas por diferencias de cambio, mayor carga tributaria o una base alta con ingresos no recurrentes el año anterior.
En parte, el mercado les cree. Lejos de castigar a estas acciones, varias mesas de estudios las incorporaron a sus carteras de acciones recomendadas de agosto.
El caso Latam
La aerolínea es el ejemplo más claro de la dicotomía. Su utilidad atribuible cayó 48% en el trimestre, a US$ 125 millones, pese a que los ingresos crecieron 27,5%, con la demanda de pasajeros al alza. ¿La razón? El costo del combustible casi se duplicó -un alza de 93%- por el salto en el precio del jet fuel, lo que hundió el margen operacional desde 13,2% a 5,2%.
El mercado leyó el golpe como transitorio. Credicorp Capital mantiene a Latam como su segunda mayor posición y con recomendación de compra, mientras que Itaú Chile subió su ponderación a 16% en su cartera Top 7, apoyada en "márgenes elevados y un entorno competitivo favorable en Brasil". BICE Inversiones también la sobrepondera.

Caídas con letra chica
Algo similar ocurre con Parque Arauco. La operadora de malls vio caer su utilidad 30,8%, pero con ingresos creciendo 17,9% y Ebitda avanzando 15,8%. El retroceso, explicó la compañía, obedeció al mayor gasto por unidades de reajuste sobre su deuda en UF, a costos financieros 28,5% más altos y a una menor contribución de las firmas donde tiene una participación relevante pero sin control. BICE y Credicorp la mantienen en sobreponderar, con precios objetivo de $ 4.366 y $ 4.500, respectivamente.
En CMPC la utilidad se desplomó 89%, a US$ 9 millones. La forestal apuntó a mayores pérdidas por diferencias de cambio -por la apreciación del real brasileño y el peso mexicano-, a un menor resultado por reajuste y a una base alta, ya que el segundo trimestre de 2025 incluía la venta de su filial Tensa. Con todo, remarcó que la celulosa "ya muestra recuperación".
En Bci Estudios coinciden. Mantienen la acción y sostienen que "el ciclo de precios bajos de la celulosa ya habría quedado atrás".
El retroceso de Engie Energía Chile (-20% en utilidad) también tiene doble lectura. El año pasado su resultado venía elevado por la compensación de un fallo arbitral con su proveedor de gas. En este período, la generadora destacó un desempeño operativo sólido y mantuvo su guidance para 2026.
Y en el caso de Colbún, cuya utilidad cedió 17%, el resultado operacional incluso mejoró y lo que pesó fue un mayor gasto financiero tras la entrada en operación del Parque Eólico Horizonte. Itaú la sumó a su portafolio "apostando a una recuperación operacional desde el segundo semestre".
La excepción y los pendientes
Distinto es el caso de Cencosud, la única cuya caída sí encendió alarmas. El retailer pasó de ganar $ 86.491 millones a perder $ 36.455 millones en el trimestre. La compañía atribuyó el rojo a un Ebitda ajustado 15,8% menor, al impacto de la inflación en su resultado por reajustes, a los ajustes contables por hiperinflación en Argentina y a costos extraordinarios de su plan de productividad. Aun excluyendo Argentina, su utilidad habría caído 84%.
Ahí el mercado se dividió. MBI sacó a Cencosud de su cartera -"decepcionó al mercado, con presión en márgenes en su negocio de supermercados"- y la reemplazó por Cencosud Shopping, que sí aumentó sus ganancias. Credicorp la mantiene solo en "hold". Itaú, en cambio, subió su ponderación "aprovechando valorizaciones más atractivas tras la caída acumulada en el año".
Cierra la lista CCU, que profundizó sus pérdidas -de $ 11.218 millones a $ 20.712 millones- pese a que su Ebitda se expandió casi 60%.
El deterioro se explicó, otra vez, por factores no operacionales como mayores reajustes por inflación, un castigo contable ligado a su negocio en Bolivia y un menor efecto tributario positivo que el del año anterior.
En las próximas semanas los ojos del mercado estará puestos en SMU, Ripley, Salfacorp y Aguas Andinas.