Por primera vez Cristóbal Valenzuela y Alejandro Matamala estuvieron juntos en un podcast para hablar del progreso de su startup Runway y de los próximos pasos de la compañía de investigación en inteligencia artificial (IA) aplicada. En IA LAB, de DF, los emprendedores comentaron que sus planes incluyen enfocarse en profundidad en la IA física, expandirse por el mundo y la opción de instalar un centro de investigación en Chile.
La startup que ambos fundaron en 2018 junto al griego Anastasis Germandinis está basada en Nueva York, Estados Unidos, y este año fue valorizada en US$ 5.300 millones. Cerrarán 2026 con más de 300 trabajadores, abrieron oficinas en Londres y París y exploran ampliar su presencia a Tokio y Brasil.
Hoy la compañía está apostando fuerte por lo que la industria llama IA física; es decir, llevar la inteligencia artificial de la pantalla y el procesamiento de datos a las máquinas para que estas puedan comprender e interactuar con el entorno.
Y aquí los avances de Runway pueden jugar un papel clave: “Simular el mundo en su totalidad es algo que se nos viene encima”, dijo Matamala.
Los modelos de video que la firma ha entrenado durante años pueden convertirse en lo que denominan General World Models, es decir, sistemas capaces de simular el comportamiento del mundo real y servir como “cerebro para robots”, máquinas y vehículos autónomos.
Para explicarlo, Valenzuela usó una analogía. Un niño no aprende las leyes de la física para sostener un vaso, sino que lo hace viendo a otros hacerlo y luego lo repite.
“La forma en que se ha hecho robótica ha sido tratando de escribir las fórmulas de la gravedad, del contacto y fricción. Nuestra posición es que eso es una pérdida de tiempo”, comentó.
La propuesta de Runway es entrenar modelos con enormes volúmenes de video para que aprendan por observación, como un humano. Esos modelos se traducen en lo que técnicamente se llama policy, que es el sistema que permite a un robot reaccionar en tiempo real ante lo impredecible, como un auto autónomo que frena cuando un peatón cruza con luz roja, o un brazo robótico que cosecha fruta sin dañarla.
La carrera por dominar este campo también tiene una dimensión geopolítica.
Según Valenzuela, cerca del 70% del consumo de tokens de IA en China corresponde a modelos de video:“Está 100% centrada en la tecnología. Ellos crecieron y desarrollaron su economía enfocándose en innovación”, y advirtió que controlar esta tecnología será “el aspecto geopolítico más importante de los próximos 100 años”.
Matamala señaló que en Asia existe una cultura de adopción acelerada, con fenómenos como el live commerce (ventas en línea en vivo) con avatares digitales y la creación de contenido anime con IA.
En ese escenario, proyectan que el tiempo real será la próxima frontera. Runway trabaja con Nvidia para desarrollar modelos que generen videos de forma instantánea, lo que habilitará aplicaciones en videojuegos, experiencias inmersivas y robótica.
“Cuando exista un despliegue masivo, estos robots pueden saltar al mundo sin saber una tarea específica y generalizar con nuevo material que se les presenta”, dijo Matamala.
Expansión internacional
Durante los días que estuvieron en Santiago, Valenzuela y Matamala se reunieron con la ministra de Ciencia y Tecnología, Ximena Lincolao, representantes de Presidencia y Corfo, y sostuvieron conversaciones con los ministerios de Agricultura y Economía.
El objetivo es lograr instalar en Santiago un centro que combine operación comercial con investigación y desarrollo en IA.
“Estamos con la idea de establecer una presencia más física, con una parte comercial, pero también con una de investigación y desarrollo”, detalló Matamala.
La recepción del gobierno, según ambos, fue positiva.
Valenzuela añadió que Chile “posee datos únicos, que nadie más tiene” en industrias en las que la IA física puede tener impacto directo, como en minería, agricultura y acuicultura, donde la simulación y la robótica pueden optimizar procesos.
Señaló que en minería, los camiones que ya operan de forma autónoma en faenas necesitan un sistema inteligente para interpretar el terreno en tiempo real. En agricultura, una máquina que cosecha sola debe entender qué tiene frente a ella. Esos son los problemas que los General World Models buscan resolver.
“¿Por qué Chile no podría tener, por ejemplo, modelos de lenguaje o modelos de video propietarios? Es soberanía de IA; China y Estados Unidos ya entendieron eso y están dedicados a ello”, dijo Valenzuela.
Esta apuesta se enmarca en una internacionalización acelerada. Runway ya opera en Londres y París, y explora Tokio y Brasil como puertas de entrada a Asia y Latinoamérica.
No obstante, para sus fundadores, Chile tiene algo que otros mercados no ofrecen: es su país.
“Estando en Brasil dijimos: ¿por qué no pensamos en casa’”, contó Matamala.
En esa línea, Valenzuela proyectó que, en los próximos años, muchos gobiernos van a invertir con fuerza en infraestructura de IA como un activo estratégico, tal como ha sido estos últimos años en materia de conectividad.
“Chile tiene una oportunidad”, dijo y planteó que la pregunta es si el país está dispuesto a tomarla.