El primer acuerdo comercial de Chile con un país caribeño está a punto de concretarse y podría tener efectos relevantes para el sector energético nacional.
La semana pasada, el Acuerdo de Alcance Parcial (AAP) con Trinidad y Tobago completó su primer trámite legislativo en la Cámara de Diputados, quedando a un paso de concluir su ratificación y entrar en vigor.
El acuerdo consta de 13 capítulos y uno de sus principales beneficios sería el acceso preferente de Chile al gas natural licuado (GNL) y al amoniaco, productos que hoy pagan un arancel de 6% para su importación. La eliminación de esa tasa aduanera permitiría un ahorro de hasta US$ 31,9 millones anuales.
La rebaja es relevante, considerando que Trinidad y Tobago fue el principal proveedor de ambos productos para Chile, al concentrar 51% de las importaciones de GNL y 69% de las de amoniaco.
Las importaciones desde la nación caribeña alcanzaron los US$ 531 millones en 2025, de los cuales cerca de tres cuartas partes correspondieron al gas y un cuarto al amoniaco.
51% del GNL viene de Trinidad y Tobago.
Una vez vigente el tratado, ambos productos quedarán libres de gravamen, al igual que los provenientes de otros proveedores como Estados Unidos y Argentina. Con ello, se equipararían las condiciones de acceso, se reforzaría la seguridad de abastecimiento y se abriría la posibilidad de que la reducción de costos se refleje indirectamente en los precios del mercado local.
“Este acuerdo elimina un arancel que hoy encarece la importación de dos insumos esenciales para la economía chilena. Reducir ese costo mejora las condiciones de abastecimiento energético y productivo, y abre la posibilidad de que ese ahorro se traduzca, de manera indirecta, en mejores precios para los hogares”, explicó la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei), Paula Estévez.
Desde su perspectiva, “este es un ejemplo de cómo los tratados comerciales y la apertura de nuestra política exterior de comercio se traducen en beneficios concretos para sectores clave de nuestra economía, permitiendo generar nuevos impulsos para el crecimiento económico del país”.
Ambos insumos son estratégicos para la actividad productiva local. Mientras el GNL es clave para la generación eléctrica e incide directamente en las tarifas de energía que pagan hogares e industrias, el amoniaco se utiliza principalmente como base para la fabricación de fertilizantes agrícolas, plásticos, explosivos para la industria minera, textiles y productos de limpieza, además de funcionar como refrigerante de alta eficiencia en grandes instalaciones.
US$531 millones sumaron importaciones de la nación caribeña en 2025.
Potencial en frutas y salmones
El acuerdo también contempla acceso preferencial para exportaciones agrícolas y manufacturas chilenas. Así, salmones, truchas, uvas, manzanas, peras, damascos y frutos secos podrán ingresar a Trinidad y Tobago sin arancel, dejando atrás gravámenes de hasta 40%.
Los berries congelados, las ciruelas secas y algunas manufacturas de madera alcanzarán arancel cero al cuarto año de vigencia. Los duraznos, nectarines, kiwis, berries frescos y vinos tendrán una desgravación gradual en un plazo de nueve años, mientras que el aceite de oliva accederá con un arancel reducido de 5%.
Trinidad y Tobago es una de las economías más desarrolladas de la Comunidad del Caribe, con un Producto Interno Bruto per cápita similar al de Chile.
Además, concentró 32% de los envíos chilenos al bloque caribeño, ubicándose en segundo lugar, detrás de Jamaica.
Según explicó Estévez, el AAP constituye el primer paso de una estrategia de vinculación comercial con el Caribe, orientada a diversificar mercados y generar más oportunidades para los exportadores.En paralelo, también se están desarrollando junto a ProChile actividades de difusión.
El acuerdo fue firmado por ambos países en abril del año pasado, tras un período de negociación que se extendió entre 2021 y 2024.
La ratificación del Congreso Nacional es el último paso para su entrada en vigor, ya que Trinidad y Tobago concluyó su proceso interno y está a la espera de la notificación de Chile.
Ambos países también manifestaron su intención de evaluar en el futuro una ampliación del acuerdo para incorporar materias relacionadas con el comercio de servicios y el comercio digital.