El piloto que realizó el Centro de Microdatos de la Universidad de Chile, a modo de preparación para la próxima Encuesta de Caracterización Socioeconómica (Casen 2026), coincidió con el sistema frontal que golpeó al país a principios de mes.
Entre el 13 de julio y el 9 de agosto, 75 encuestadores salieron a terreno para probar el cuestionario que busca medir la pobreza en el país. Este grupo abarcó 1.870 hogares de las regiones Metropolitana, O’Higgins y Biobío.
“Resultó bien en términos de la apertura de las viviendas, porque es uno de los desafíos que tenemos ahora para el levantamiento definitivo”, afirmó la directora del Centro, Lorena Flores, de cara al proceso final, que será entre noviembre de este año y enero de 2027.
Precisamente, destacó que se debe “quebrar la desconfianza que existe hoy en los hogares, que ha sido creciente. Esa es una dificultad que tenemos para el futuro, pero en el piloto se logró bien”.
“Estamos estimando que vamos a tener 2.100 encuestadores, tenemos que hacer poco más de 75.000 viviendas y para ello vamos a tener una muestra de 112.000 viviendas”.
- ¿Qué lecciones se toman a partir del piloto?
- Se aprendieron bastantes cosas respecto de preguntas más específicas, qué es lo que trata siempre de probar el ministerio. Lo segundo, y que se está probando por primera vez en esta versión de Casen, es la pregunta del consentimiento. Ocurre que el 1 de diciembre entra en vigencia la Ley de Protección de Datos Personales y esto implica que tenemos que preguntarles a las personas si están disponibles para responder una encuesta.
Y ahí nosotros teníamos ciertos temores, porque si bien hemos preguntado antes por el consentimiento, lo hemos hecho de manera muy acotada, pero en esta versión se solicitó una firma en una tablet. Pensamos que eso podía aumentar de manera significativa el rechazo y no fue así. Esa es una conclusión bien importante, porque después, cuando tengamos que hacer el levantamiento definitivo, obviamente que estas cifras se acrecientan y saber que las personas están dispuestas a dar el consentimiento, es algo bueno.
- Pensando en el trabajo de campo que se viene, ¿cuántos encuestadores participarán y cuántos hogares en total se encuestarán?
- Estamos estimando que vamos a tener 2.100 encuestadores. Tenemos que hacer poco más de 75 mil viviendas y para ello vamos a tener una muestra de 112 mil viviendas.
- ¿Cuáles son las expectativas para lo que podría salir de este levantamiento en terreno?
- Creemos que vamos a llegar a las metas. Así lo hicimos también en 2024 y 2022. Sabemos que hay algunas dificultades y hay cosas que nos preocupan. Por ejemplo, cada vez más se producen calores extremos algunos días en las regiones del norte y centrales, y eso también perjudica los levantamientos.
Las fechas también, porque la medición es súper acotada: desde el 1 de noviembre al 31 de enero. Y entremedio hay Navidad, Año Nuevo.
Otro desafío importante que tenemos es la cantidad de personas que necesitamos para levantar el terreno, y eso requiere capacitar permanentemente.
- ¿Cuáles son las zonas más difíciles?
- Por ejemplo, en la Región Metropolitana, las comunas de altos ingresos son más complejas: Lo Barnechea, Vitacura, Las Condes, Providencia, Ñuñoa, La Reina.
La Reina tiene una facilidad de comunicación muy cercana con sus vecinos. Entonces, lo que hecho los años anteriores, es que hacemos un desayuno con algunos alcaldes de estas zonas más complejas, además de comunas de la Región Metropolitana que son muy grandes, como Maipú, Puente Alto, y les contamos a los alcaldes lo que estamos haciendo para que nos ayuden, informen a sus vecinos.
La otra dificultad es que cada vez tenemos más edificios y muchas veces nos pasa que tienen que hacer una reunión para que los propietarios o copropietarios nos acepten, para que podamos entrar con varios o varias encuestadores y eso demora.
- ¿Qué prevé de los resultados de esta Casen 2026?
- Veo difícil que suba la pobreza, quizás se va a mover para abajo un poco. Pero, hasta ahora, hemos visto que no se han cortado los beneficios sociales de parte del gobierno. Y esa es una parte importante de la medición de pobreza en términos de aquellos que no tienen trabajo; o, más bien, están ya pensionados, por lo tanto reciben ayuda estatal.
Uno de los hogares que antes caía en pobreza era el que estaba constituido, por ejemplo, por dos adultos mayores y ese ingreso hoy va a ser un poco mejor, porque las pensiones fueron ajustadas al alza.
Quizás podemos observar lo que estamos viendo también con la encuesta del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) en términos de empleo y que vamos a encontrar más desempleo, pero la encuesta está hecha en su punto focal justamente respecto de la pobreza.
Entonces, puede pasarnos que veamos que la gente está perdiendo ese empleo a lo mejor, pero que no se vea tan afectada la pobreza.
- ¿Qué opina acerca de las críticas que hizo el Presidente José Antonio Kast a la metodología de la encuesta?
- Creo que él se equivocó en términos del año al que se refería, porque efectivamente tiene un punto respecto de lo que estaba pasando en 2022. Hubo críticas al resultado y cuestionamientos.
Gracias a eso, en 2024 se armó esta comisión que cambió la metodología del cálculo, tanto de la pobreza por ingreso como de la pobreza multidimensional.
Entonces, creo que él se refería a ese evento de 2022 y a las críticas que tuvo transversalmente la encuesta, pero que ya están resueltas. Y creo que habla muy bien del país que se hayan tomado estas críticas transversales e inmediatamente se haya armado una comisión y cambiado la metodología.