El diferencial entre los precios del cobre en el mercado de futuros Comex de Estados Unidos y la Bolsa de Metales de Londres (LME, por sus siglas en inglés) se ha convertido en una señal de las expectativas del mercado sobre la eventual imposición de nuevos aranceles estadounidenses al cobre refinado, principal producto de exportación de Chile.
De acuerdo con un análisis de Société Générale, citado por CNBC este 14 de agosto, la prima que actualmente registra Comex frente al cobre entregado vía LME implica una probabilidad de 14,6% de que Estados Unidos aplique un arancel universal de 15% al cobre refinado desde enero de 2027 y de 37% de que el gravamen llegue a 30% desde enero de 2028.
El banco francés sostiene que una operación de arbitraje que históricamente respondía a factores como variaciones en la demanda china o interrupciones de suministro en Sudamérica está siendo cada vez más determinada por las expectativas en torno a la política comercial de la Casa Blanca.
En particular, la atención del mercado está puesta en una investigación bajo la Sección 232 de la legislación comercial estadounidense y en la posibilidad de que Washington extienda los gravámenes al cobre refinado.
En julio de 2025, Washington impuso un arancel de 50% a las importaciones de productos de cobre semielaborados y determinados derivados intensivos en ese metal, medida que comenzó a regir el 1 de agosto de ese año. Aunque el cobre refinado quedó fuera de ese gravamen, en esa misma ocasión el Departamento de Comercio recomendó aplicar a ese producto un arancel universal de 15% desde enero de 2027 y elevarlo a 30% desde enero de 2028, lo que explica las especulaciones del mercado.
La proclamación presidencial de julio del años pasado dispuso que, a más tardar el 30 de junio de 2026 el Departamento de Comercio debía entregar una actualización sobre el mercado y la capacidad de refinación estadounidense para que el Presidente determinara si correspondía aplicar esas tarifas. No obstante no huno novedades, ni para reafirmar ni para descartar la señalada recomendación.
Para Société Générale, detrás de la discusión arancelaria existe además una preocupación estratégica de las autoridades estadounidenses por la dependencia del país respecto del cobre refinado importado.
De acuerdo con Mike Haigh, jefe de FIC and Commodity Resear del prestamista francés, esa inquietud se ha intensificado ante el crecimiento esperado de la demanda asociada a infraestructura para inteligencia artificial, modernización de las redes eléctricas y gasto en defensa.
En ese contexto, la investigación bajo la Sección 232 respondería a un objetivo más amplio de Estados Unidos por asegurar el acceso a un insumo considerado crítico tanto para el crecimiento económico como para la seguridad nacional.