DOLAR
$921,38
UF
$40.857,96
S&P 500
7.708,03
FTSE 100
10.747,35
SP IPSA
11.264,27
Bovespa
167.747,84
Dólar US
$921,38
Euro
$1.075,76
Real Bras.
$177,87
Peso Arg.
$0,62
Yuan
$136,76
Petr. Brent
91,23 US$/b
Petr. WTI
85,40 US$/b
Cobre
6,59 US$/lb
Oro
4.563,30 US$/oz
UF Hoy
$40.857,96
UTM
$71.649,00
¿Eres cliente nuevo?
REGÍSTRATE AQUÍAplicaciones sencillas de “coding” fomentan el pensamiento lógico.
Por: Equipo DF
Publicado: Viernes 11 de julio de 2014 a las 05:00 hrs.
Por Sarah Mishkin
Preparar a los niños para el futuro matriculándolos en clases de mandarín está “out”. La nueva moda es enseñarles a codificar. Gracias a una serie de nuevas aplicaciones (apps) y sitios web, los padres o profesores menos tecnologizados pueden introducir a sus hijos a la programación.
Tareas en la casa
La meta de la mayoría de las apps y juegos diseñados para enseñarles a los niños la ciencia computacional no es instruirlos en la codificación real, sino usar una interfaz visual con comandos de “arrastrar y soltar“ para mostrarles cómo pensar como un programador.
El punto es que logran que los niños piensen sobre estructuras de lógica básicas, como el concepto de que una acción, gesto o input particular puede provocar una respuesta definida, y los introduce a la idea que una secuencia de comandos unidos puede crear algo.
Un buen lugar para comenzar es con dos apps de iPad: Daisy the Dino (iOS, gratis) para los niños más pequeños y Hopscotch (iOS, gratis) para los ligeramente más grandes.
La interfaz de Daisy es simple. Los niños controlan un dinosaurio verde al elegir una lista de acciones predefinidas –saltar, girar, crecer- y luego deciden si un toque sobre el dinosaurio o una sacudida del iPad activará la animación que diseñaron.
La aplicación incluye darles a los niños pequeños desafíos que deben resolver pensando lógicamente. ¿Pueden descubrir cómo hacer que el dinosaurio alcance una estrella ligeramente adelante y por encima de él? Primero, deben decirle que avance y luego que salte.
Hopscotch tiene una estructura similar, pero con más opciones. Los usuarios pueden definir sus propias acciones, elegir entre distintos personajes y conectarse a una comunidad Hopscotch para compartir sus proyectos y obtener inspiración de otros. Un inteligente codificador usó la aplicación para imitar el popular juego Fruit Ninja, donde los usuarios deben hacer click sobre escurridizos trozos de fruta para destruirlos. Otro Hopscotcher hizo un programa donde un click sobre la pantalla hace que los personajes comiencen a dibujar líneas que al final parecen una pintura de Mondrian.
Como próximo paso se puede probar Scratch, un proyecto del Lifelong Kindergarten Group del MIT, que hace programas y productos para que gente de todas las edades juegue con diseño y pensamiento creativo.
Scratch es una plataforma sofisticada que, de nuevo, no requiere escritura real de códigos, pero permite que los usuarios arrastren y dejen caer acciones predefinidas y respuestas en una secuencia que controla objetos en la pantalla.
Las posibilidades son casi infinitas y los usuarios en el sitio pueden ver proyectos que otros han compartido para hacerse una idea de la diversidad de lo que es posible.
Trabajo en el colegio
Otras iniciativas se enfocan en la sala de clases. La de más alto perfil es Code.org, una iniciativa sin fines de lucro respaldada por compañías tecnológicas incluyendo Google y Microsoft. A través de su sitio web, el grupo hace disponible un plan de currículum gratuito y materiales para enseñar ciencia computacional a estudiantes de básica. También ofrece talleres en persona para ayudarles a los profesores a explicar la programación y la lógica a sus estudiantes.
Para los padres, el sitio tiene una demostración divertida que permite arrastrar y dejar caer comandos para crear un juego parecido a Flappy Bird (como si necesitara una excusa “educacional” para jugarlo).
Esta semana se conoció que el gerente general de la healthtech se irá a Toku en septiembre, el que sería reemplazado por el actual country manager de la startup en México. Aunque no es la única salida en una reestructuración que vio a la compañía pasar de 160 personas a 25.
Un litigio derivado de la venta de Cultivos Marinos Chiloé, tras la crisis del virus ISA, se convirtió en un culebrón entre abogados, luego de que, en 2023, un estudiante de Derecho compartiera imágenes del fallo de primera instancia antes de que éste se publicara. Hasta ahora, la demanda del empresario Francisco José López ha sido rechazada con costas, pero ahora va por un último intento, mientras el Colegio de Abogados alerta de un “atropello profesional”.
José Garay advierte que la falta de competencias está frenando la contratación y podría agudizarse con la reactivación de la inversión.
En este episodio de Fuera de Pista, conversamos con Dominique Rudloff, quien lidera una de las transformaciones más ambiciosas de la industria de la nieve en la región: consolidar a Valle Nevado como parte del hub de ski más importante de Sudamérica.