La ley de reconstrucción y reactivación nacional, la primera gran reforma de la actual administración, jugará un rol protagónico en la recuperacion que se espera exhiba la actividad económica del país en lo que viene.
El Banco Central señaló que en torno a 0,5 punto porcentual de mayor crecimiento anual del Producto Interno Bruto (PIB) en 2027 y 2028 será por efecto de la nueva norma. Para el próximo año, se calcula un rango de 2% a 3% y para el siguiente de 2,25%-3,25%.
Esto, por cuanto los cambios proveerían -que incluyen la primera reducción de impuesto corporativo desde los ‘90- un mayor impulso a la actividad, principalmente a través de la inversión, apoyado en otras medidas de fomento a esta parte del gasto puestas en marcha en los últimos años.
“Estimamos que estimularía la inversión en torno a cinco puntos porcentuales de crecimiento en promedio, tanto para el año 2027 como 2028. Ese es el efecto promedio en la tasa de crecimiento de esos dos años. Y, como efecto de equilibrio general, también se estimulan las expectativas de los consumidores, entonces esto también tiene un impacto en el consumo”, dijo el gerente de la División de Política Monetaria del Banco Central, Elías Albagli.
En todo caso, el IPoM advirtió que el proceso de implementación de la ley miscelánea podría llevar a un impulso macroeconómico distinto del previsto.
¿Y el Fisco?
Respecto del gasto fiscal, el escenario central incorpora un crecimiento en línea con el Informe de Finanzas Públicas (IFP) del segundo trimestre de 2026.
De este modo, para este año se considera una expansión del gasto fiscal acorde con lo proyectado en ese reporte, mientras que para 2027 y 2028 se consideran los gastos comprometidos.
Lo anterior implica una variación real del gasto fiscal total levemente por sobre 2% en 2026, por debajo de lo considerado en junio (2,6%). Para los siguientes dos años, el crecimiento promedio del gasto es del orden de 1% real (0,5% en junio).