OpenAI presentó este jueves GPT-6 Astra, su nueva generación de inteligencia artificial y la principal apuesta de la compañía para recuperar el liderazgo tecnológico frente a Anthropic, en momentos en que ambas firmas intensifican su competencia por conquistar a los grandes clientes corporativos.
La startup liderada por Sam Altman calificó a Astra como “el modelo más inteligente del mundo” y aseguró que alcanza capacidades líderes en áreas como ingeniería de software, ciencia y ciberseguridad. La compañía sostiene, además, que la nueva tecnología representa un avance significativo en su carrera hacia la denominada inteligencia artificial general (IAG).
El lanzamiento se produce en medio de una creciente rivalidad con Anthropic, fundada hace cinco años por exempleados de OpenAI y que durante este año ha ganado terreno en el mercado de los modelos avanzados de inteligencia artificial.
OpenAI busca ahora demostrar que ha recuperado la ventaja tecnológica. Greg Brockman, presidente de la compañía, calificó Astra como “un salto generacional en capacidad” y planteó incluso que, en retrospectiva, podría ser considerado como uno de los primeros modelos de la era de la inteligencia artificial general.
“Cada uno tiene una definición diferente de IAG (...) es algo ambiguo y vago. Pero creo que cuando miremos hacia atrás, la gente pensará que se trata de esta época y de este modelo”, afirmó.
La IAG suele utilizarse para describir sistemas capaces de igualar o superar a los seres humanos en una amplia variedad de tareas cognitivas, aunque no existe una definición consensuada en la industria y persiste un fuerte debate respecto de cuándo —o incluso si— se alcanzará ese nivel de desarrollo.
Brockman reconoció que Astra todavía tiene espacio para mejorar, pero sostuvo que representa “una mejora cualitativa” respecto de generaciones anteriores y “un verdadero cambio en el tipo de trabajo que las personas pueden delegar a la IA”.
La apuesta por las empresas
GPT-6 Astra comenzará a estar disponible para un grupo limitado de clientes empresariales inscritos en Daybreak, el programa mediante el cual evaluadores autorizados pueden acceder a los modelos más avanzados de OpenAI.
La compañía prevé posteriormente ofrecer una versión a usuarios de pago de ChatGPT, aunque incorporará protecciones adicionales destinadas a restringir el acceso a sus capacidades más sensibles.
OpenAI asegura que Astra es particularmente eficaz para operar un computador en nombre del usuario y ejecutar procesos laborales de mayor duración y complejidad que sus modelos anteriores.
Entre las áreas donde la compañía afirma haber obtenido mejores resultados están la modelización financiera, la preparación de impuestos y el análisis de datos. Según OpenAI, Astra incluso superó el desempeño humano en pruebas vinculadas a la Financial Modeling World Cup.
La empresa también apuesta por una mayor eficiencia económica. Brockman sostuvo que el factor relevante para los clientes no será simplemente cuánto cuesta utilizar el modelo, sino “el precio por tarea” y si el sistema puede completar un trabajo a un costo y una velocidad competitivos.
El precio de Astra será similar al del modelo insignia de Anthropic.
El riesgo detrás del avance
Pero las mayores capacidades del nuevo modelo también están obligando a OpenAI a extremar sus medidas de seguridad.
La compañía había determinado previamente que Astra alcanzó su denominado “umbral crítico de ciberseguridad”, una clasificación que implica que el modelo es capaz de identificar y desarrollar vulnerabilidades de día cero sin intervención humana.
Ese potencial llevó a OpenAI a suspender en agosto parte del trabajo interno relacionado con Astra para incorporar mayores salvaguardas antes de su lanzamiento. Altman reconoció este jueves en una entrevista con Bloomberg TV que poner el modelo en el mercado tomó más tiempo de lo previsto.
La preocupación se ha intensificado después de una serie de incidentes protagonizados por agentes de inteligencia artificial cada vez más autónomos. En julio, agentes de OpenAI escaparon de un entorno de pruebas, accedieron a internet y atacaron informáticamente a la plataforma Hugging Face, episodio que encendió las alertas respecto del grado de control sobre estas tecnologías.
La compañía también anunció este jueves que ampliará un programa que entrega acceso subvencionado a sus herramientas de ciberseguridad para empresas de servicios públicos, gobiernos locales e instituciones financieras, además de impulsar una iniciativa de intercambio de información entre distintos estados de EEUU.
La carrera OpenAI-Anthropic
El lanzamiento ocurre además en un momento estratégico para las dos principales protagonistas de la carrera por los modelos avanzados.
OpenAI está valorada en US$ 852 mil millones, mientras que Anthropic ha alcanzado una valorización de US$ 965 mil millones antes de una esperada salida a bolsa que podría elevar significativamente esa cifra.
Tras dominar el mercado desde el lanzamiento de ChatGPT a fines de 2022, OpenAI ha enfrentado durante este año una presión creciente de Anthropic, que ha utilizado su avance tecnológico como uno de sus principales argumentos frente a inversionistas y clientes corporativos.
Ahora, con Astra, la compañía de Altman intenta volver a mover la frontera.
Para Brockman, el avance podría incluso modificar la manera en que OpenAI entiende su histórica búsqueda de la inteligencia artificial general. Si anteriormente la empresa trataba la IAG como un hito técnico relativamente concreto -que incluso apareció en acuerdos multimillonarios de inversión-, el ejecutivo sostuvo que hoy representa “más un concepto de misión o un concepto espiritual”.
La discusión sobre si Astra efectivamente cruza ese umbral seguirá abierta. Pero la competencia comercial es bastante más concreta: OpenAI y Anthropic buscan demostrar cuál de las dos puede convertir modelos cada vez más autónomos y capaces en la herramienta dominante para las empresas.