La Bolsa de Santiago hizo lo posible por extender su rally en la sesión de este jueves, aunque finalmente se quedó con nula variación, después de que Donald Trump prometiera asfixiar a la economía iraní como nunca antes se ha visto.
El S&P IPSA cayó esta mañana y luego fue para arriba, pero al final se quedó en 11.237,90 puntos, prácticamente sin cambios respecto del cierre anterior.
Fuertemente al alza presionó SQM-B (3,7%), que a mitad de semana informó resultados estelares del segundo trimestre, y estuvo acompañado por Cencosud (3,5%) y Copec (2%). Pero la influencia de estas tres acciones se vio compensada por las caídas de otras como Banco de Chile (-1,9%), Latam (-1,9%), Bci (-1,5%) y Falabella (-1%).
Aguas Andinas-A (-0,1%) y su matriz, IAM (-0,4%), cedieron terreno, tras reportar una caída de utilidades más profunda de lo esperado en abril-junio. Fuera del IPSA, Pampa (2,4%) subió antes de su inclusión en el selectivo el 1 de septiembre, día en que este además el IPSA pasará a ser operado por MSCI, en lugar de S&P Dow Jones Indices.
La bolsa chilena venía de cerrar una quinta sesión consecutiva de ganancias, por sorpresas positivas en la temporada de resultados y el optimismo de los inversionistas en torno a los potenciales efectos de la megarreforma del gobierno.
De las 22 empresas no bancarias del IPSA que han informado resultados en esta temporada, como mediana el Ebitda ha subido 7,4% interanual, a la vez que en 15 casos se han superado las expectativas, con una mediana de 1,8% en el margen de sorpresa. Las utilidades, por otro lado, han tendido a sorprender a la baja.
Bolsas internacionales
Las otras bolsas de Latinoamérica vieron leves variaciones mixtas este jueves. En Wall Street, por otro lado, el Dow Jones perdió 1,3%, el Nasdaq retrocedió 1% y el S&P 500 bajó 0,9%. Igualmente cayeron las plazas de la eurozona, mientras que en Asia recuperaron algo de terreno.
El petróleo Brent subía 2% a US$ 93,4 por barril, en una quinta jornada al alza y que lo deja en nuevos máximos de casi un mes, a medida que siguen diluyéndose las perspectivas de un acuerdo de paz en Medio Oriente. Y a la vez que los inversionistas reanudaron las ventas de bonos del Tesoro a largo plazo, también rehuyeron del dólar.
"¡Hoy anuncio la operación económica más devastadora que se haya llevado a cabo contra cualquier país! Esto será una guerra económica y un aislamiento a una escala sin precedentes", dijo Donald Trump a través de una publicación en su red Truth Social este miércoles por la tarde.
"Hoy también anuncio que cualquier país que permita que sus instituciones financieras, empresas, aeropuertos o entidades gubernamentales brinden cualquier tipo de apoyo vital a Irán enfrentará a su vez consecuencias económicas tremendas", amenazó.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, calificó estas medidas como "una cortina de humo ante la propia crisis de EEUU: una deuda sin precedentes y costos de intereses disparados", según un post de su cuenta oficial en X.
Scott Bessent había adelantado la semana pasada que se anunciarían medidas de presión económica sin precedentes. El secretario del Tesoro aseguró este jueves a CNBC que Washington impondrá "las sanciones más duras de la historia" contra Irán.
El Tesoro hizo noticia este miércoles por informar que llevará al menos al doble las operaciones de recompra que buscan inyectar liquidez a los tramos más largos de endeudamiento de los bonos del Tesoro, cuyas tasas venían de alcanzar máximos de casi dos décadas.