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Los payasos de “criptolandia” no se han dado por vencidos

JEMIMA KELLY© 2023 The Financial Times Ltd.

Por: JEMIMA KELLY© 2023 The Financial Times Ltd. | Publicado: Lunes 23 de enero de 2023 a las 04:00 hrs.
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JEMIMA KELLY© 2023 The Financial Times Ltd.

Se te perdonaría pensar que, con Sam Bankman-Fried a la espera de juicio por el fraude supuestamente “épico” en FTX, con el colapso de una serie de plataformas de criptomonedas, y con los reguladores estadounidenses demandando a dos importantes firmas de criptomonedas por vender valores no registrados, los payasos de ‘criptolandia’ pudieran tratar de no llamar la atención por un tiempo. Pero, lamentablemente, estarías equivocado.

Esta semana, las risas y los quejidos surgieron por cortesía de una nueva empresa que se hace llamar “GTX”, cuyos cofundadores, Su Zhu y Kyle Davies, no son otros que los cofundadores de Three Arrows Capital, un fondo de cobertura de criptomonedas en quiebra. Este fondo colapsó el año pasado, arrastrando consigo a muchas otras firmas de criptomonedas; y, en EEUU, se está investigando si infringió las normas al engañar a los inversionistas en relación con la salud de su balance.

“Lo que están intentando hacer los creadores de GTX está claro: ganar dinero a partir de los fracasos con los que ellos mismos han estado asociados, y que han causado la ruina financiera a tantas personas. Pero ganar dinero a costa del fracaso es una quiebra moral”.

Pero esta nueva empresa, la cual busca recaudar US$25 millones “lo antes posible para finales de febrero”, según su presentación de venta, no es una casa de cambio de criptomonedas cualquiera. Zhu y Davies se han asociado con los cofundadores de CoinFLEX, una casa de cambio de criptodivisas que solicitó la reestructuración de su deuda el año pasado para recuperar pérdidas de US$84 millones. Su objetivo es crear una casa de cambio que les permita a los clientes negociar sus reclamaciones de quiebra de criptomonedas.

Así es: estos hombres — que, para ser justos, pueden considerarse, con bastante seguridad, expertos en quiebras — te están ofreciendo la oportunidad de negociar tu reclamación para recuperar tu dinero de empresas como FTX y Celsius (otra plataforma de criptomonedas que se hundió el año pasado y cuyo fundador ha sido demandado por fraude). Todo lo que tienes que hacer es entregarles tus reclamaciones a estas personas y, a cambio, te darán su nueva y brillante criptodivisa para que juegues con ella, la cual, al parecer, se llamará “USDG”. Y te podrías preguntar: ¿Por qué están llamando GTX a la empresa? “Porque la G viene después de la F”, indica una de sus presentaciones de venta.

Después de haber sido el blanco de burlas generalizadas en el Internet, CoinFLEX ahora ha declarado que se trataba de un nombre provisional. No importa cómo se llame la nueva casa de cambio, lo que están intentando hacer está claro: ganar dinero a partir de los fracasos con los que ellos mismos han estado asociados, y los cuales han causado la ruina financiera a tantas personas.

Zhu incluso le declaró al Wall Street Journal que algunos acreedores de Three Arrows — a los que la empresa les debe en conjunto la impactante suma de US$3.5 mil millones — “tendrían la opción de convertir sus reclamaciones en acciones de la nueva compañía de negociación de reclamaciones”.

Hay que admirar el total descaro de esta gente. Pero seguro que no pueden salirse con la suya. ¿O sí?

Lo lamentable es que, en el mundo “todo vale” de las criptomonedas, posiblemente sí puedan. El mercado está dando señales de vida: el bitcoin ha recuperado parte de sus pérdidas y ha subido más de una cuarta parte en lo que va del año. Y ellos no serían los primeros fundadores de un criptoproyecto colapsado que crean otro, y que incluso ganan mucho dinero con él. Do Kwon —el fundador de la fracasada “moneda estable algorítmica” Terra/Luna que, en un momento dado, llegó a valer más de US$ 41 mil millones y quien actualmente se enfrenta a acciones legales en varios países— anteriormente había sido cofundador de una moneda estable bastante similar llamada Basis Cash, la cual, a su vez, había colapsado en 2021.

“Las criptodivisas tienen dos lados: los timadores y los ingenuos”, me dijo Frances Coppola, un comentarista en asuntos de finanzas y economía. “Los timadores, cuando abandonan una empresa fallida, se limitan a montar otra. Si puedes hacerlo todo de nuevo, ¿por qué no?”.

En el mundo fuera de las criptomonedas existen reglas, normas y costumbres que intentan evitar que ocurran este tipo de cosas. Pero ‘criptolandia’ no es un lugar normal; es una jungla de exageraciones, estafas y charlatanería sin regulación alguna, donde el valor sólo se sustenta en la idea de que siempre habrá alguien que sea más tonto que tú. En un mundo que premia y se nutre de la desvergüenza, ¿por qué no comportarse de la forma más desvergonzada posible? Y si ya te has deshonrado, ¿por qué no deshonrarte aún más?

“En cierto sentido parece realmente absurdo que intenten monetizar la quiebra de las criptomonedas, pero también tiene sentido en términos de la trayectoria general de las criptodivisas”, me comentó Jacob Silverman, el coautor de un libro próximo a publicarse llamado “Easy Money” (Dinero fácil). “Simplemente no hay un precio que pagar por nada y hay muy pocos mecanismos de rendición de cuentas”.

Independientemente de las cosas grandiosas que te hayan dicho, las criptomonedas sólo se tratan realmente de una cosa: hacer dinero rápido. Y, desde esa perspectiva, lo que GTX está tratando de hacer aquí es tan sensato y racional como el resto del mundo de las criptodivisas. El único problema, por supuesto, es que también está moralmente en quiebra.

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