El 8 de junio, cuando se realice la próxima junta extraordinaria de accionistas de Homecenter, comenzará una etapa que cambiará el rostro al gobierno corporativo de la firma y, muy probablemente, según advierten analistas, la manera en que enfrentará el contexto de menor dinamismo del sector.
Ese día se concretarán los cambios anunciados la semana pasada por el holding Falabella, entre ellos, la disminución de puestos en el directorio y que la casa matriz esté presente en la mesa a través del presidente de Falabella, Fernando de Peña, y el CEO, Alejandro González, participando directamente en el board de su filial más grande, como presidente y vicepresidente, respectivamente.
La reorganización reducirá de nueve a siete los directores. En esa nueva configuración no está Juan Pablo del Río Goudie, histórico presidente de la empresa que seguirá como director del holding. Sólo un miembro del actual directorio se mantendrá, Sandro Solari, y entrarán cuatro -además de Peña y González-, dos de los cuales pueden dar señales sobre el tono de lo que viene para Sodimac: Adolfo Villagómez, ejecutivo con una larga trayectoria en Home Depot donde lideró el negocio digital y alcanzó más de US$20 mil millones en ventas online en 2021; y Alfonso Márquez de la Plata, director de empresas con paso por Derco e Inchcape.
Los otros directores serán Alejandro Puentes, director en MallPlaza, y Diego del Río, hijo de Juan Pablo, que es director en varias empresas, entre ellas Dercorp, Duromarmol y 4life Crédito Hipotecario, y que a inicios de su carrera pasó por el equipo comercial de Sodimac Chile y en el área corporativa fue import merchant del área de terminaciones.
El cambio de directorio no ocurre en un momento cualquiera. Sodimac lleva varios trimestres lidiando con una demanda deteriorada en sus principales mercados. En marzo de este año la junta de accionistas, resolvió no distribuir dividendos con cargo a las utilidades de 2025, priorizando caja. A eso se suma el cambio en la gerencia general: en octubre pasado, Eduardo Mizón, que condujo la empresa por dos décadas y fue el artífice de buena parte de su expansión latinoamericana, dejó el cargo. El actual gerente general de Sodimac Chile, Sebastián Simonetti, exgerente general de Tottus, asumió el 1 de enero pasado.
Menor holgura
La situación financiera de Sodimac se lee hoy como una fase de menor holgura, más que de “estrés crítico”. Los analistas coinciden en que el negocio sigue siendo viable y con capacidades relevantes.
Felipe Sepúlveda, de Admirals Latinoamérica, dice que el negocio está “en una etapa compleja” por el menor crecimiento, el consumidor más selectivo y la debilidad de la construcción, una caída del PIB de 0,5% en el primer trimestre y un retroceso de la inversión en construcción y otras obras retrocedió 0,9%.
Eduardo Ramírez, de BICE Inversiones, pone el foco en que el principal catalizador para una mejora sería justamente un repunte de la construcción, mientras que Sodimac Chile aún muestra ventas por metro cuadrado en UF 43% bajo 2021 y 26% debajo del promedio pre pandemia, lo que sugiere que la demanda sigue por debajo de sus niveles normalizados. En la misma línea, Emanoelle Santos, de XTB, señala que el mercado perdió el “viento de cola” de la pandemia y que hoy hay menos espacio para crecer por inercia, porque el consumidor posterga compras grandes y la construcción todavía no tracciona como antes.
En la empresa tienen claras las dificultades actuales del sector. Ante la consulta de Señal DF sobre el momento que está viviendo Sodimac y, en general, el negocio de mejoramiento del hogar en Chile, la firma admite que la industria opera actualmente “en un contexto desafiante, particularmente por la desaceleración en el sector de la construcción”.
En ese contexto, agregaron, Sodimac “ha seguido profundizando su propuesta de valor, combinando amplitud de surtido, mayor disponibilidad de productos, precios competitivos y una experiencia omnicanal cada vez más integrada, lo que nos permite seguir acompañando a nuestros clientes en sus proyectos, incluso en entornos más exigentes”.
El panorama que describe la firma está alineado con los datos del análisis razonado enero-marzo de la compañía, donde se destaca cómo las variables macroeconómicas continúan marcando el paso del negocio.
Por un lado, la presión inflacionaria local, con un IPC que registró una variación mensual de 1,0% en marzo, sigue desafiando las estructuras del comercio al encarecer costos indexados y contratos clave en UF. Esta misma dinámica se traspasó directamente a la operación de la empresa, cuyos gastos de administración y ventas aumentaron un 2,3% interanual, alcanzando los $180.166 millones, presionados principalmente por el impacto de la inflación en los costos de personal y reajustes salariales.
Por otro lado, a nivel sectorial, la actividad de la construcción muestra señales mixtas que impactan de manera directa en la demanda de mejoramiento del hogar. Si bien existen proyecciones de repunte en infraestructura pública para este año por parte de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), indicadores de corto plazo como el IMACON han mostrado una tendencia a la baja en lo que va de 2026, deprimiendo la actividad en comparación con el cierre del año anterior. Es esta ralentización en los encadenamientos del sector lo que mantiene un escenario de crecimiento acotado y obliga al mercado a operar con máxima cautela.
Pero el fenómeno no es sólo local: Home Depot, el referente global del sector, reportó una caída de casi 4% en sus ventas del cuarto trimestre fiscal, en un mercado golpeado por la debilidad del segmento DIY (el cliente que compra para hacer él mismo las reparaciones en casa) y por la incertidumbre en el mercado habitacional de Estados Unidos.
La respuesta de Home Depot ha sido clara: apostar con todo por el cliente profesional, esto es contratistas, constructoras, administradores de propiedades, con una oferta integrada que va desde precios y crédito especializado hasta plataformas digitales y equipos de venta dedicados y en terreno. La lógica es que este cliente gasta más, es más fiel y compra en volumen incluso cuando el consumidor individual retrocede. Una experiencia que el directorio de Sodimac puede explorar, dado que el nuevo director Adolfo Villagómez conoce de cerca la empresa norteamericana.
El frente interno
Los trabajadores también están atentos al tema. Según un dirigente sindical consultado, este año se produjo una mayor postulación al programa de retiro voluntario que la cadena ofrece anualmente a empleados con más de 15 años de antigüedad: cerca de 200 personas se acogieron a la opción, una cifra superior a la habitual.
"No hay despidos, sino que todos los años la compañía abre la opción de retiros voluntarios y este año postularon más", precisó el dirigente, quien agregó que los trabajadores han sido convocados a colaborar en la búsqueda de nuevas fórmulas para incrementar las ventas y mejorar su propia preparación.
Sobre el punto, la empresa indicó que el proceso de retiro voluntario “se complementa con algunos ajustes en equipos de operaciones y oficina central, en línea con el objetivo de contar con una estructura más ágil y eficiente”. Estos ajustes, explicaron, "representan algo acotado dentro de la dotación, sin efecto significativo respecto del total".
Con este escenario como telón de fondo, el nuevo directorio celebrará su primera sesión, de la que se espera surjan las principales directrices que orientarán el rumbo de la compañía en esta nueva etapa..