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Mejorando las reformas

LUIS FELIPE LAGOS M. Economista, consultor de empresas

Por: LUIS FELIPE LAGOS M. | Publicado: Miércoles 20 de diciembre de 2023 a las 04:00 hrs.
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LUIS FELIPE LAGOS M.

Un reciente informe y estudio han develado las anticipadas falencias del pacto fiscal y reforma de pensiones, respectivamente.

La reforma tributaria rechazada en la Cámara cambió su nombre por un Pacto Fiscal, el cual nuevamente se renombra como Pacto por el Crecimiento Económico, Progreso Social y Responsabilidad Fiscal. Esperemos que esto no sea solo eso, un cambio de nombre. Al menos como señal es alentadora: lo que Chile necesita es crecer.

El informe de la comisión presidida por Manuel Marfán (IM) destaca que un punto de mayor crecimiento representa cerca de US$ 800 millones de ingresos fiscales adicionales por año. El IM es conservador, como debe ser, en su cálculo. Si lo hacemos bien, Chile podría elevar su crecimiento de tendencia a 4%, es decir, 2 puntos más que la proyección actual y US$ 1.600 millones anuales adicionales de ingreso fiscal. Esto requiere mayor inversión, lo que a su vez precisa de una agilización, y posiblemente reducción de permisos, contemplando el silencio administrativo; disminuyendo así los tiempos de tramitación de un proyecto.

“Para incrementar nuestro crecimiento tendencial, requerimos un aumento gradual de la calidad de la educación y participación laboral femenina, como incrementos en la productividad”.

Asimismo, la tasa de impuesto corporativa debiera ser inferior al promedio de los países ricos (23,5%) para que el país sea tributariamente competitivo. Según el IM una reducción de 1 punto aumenta el PIB en 0,65%. Una rebaja de la tasa a 20% llevaría a un PIB 4% mayor. Esta rebaja puede ser compensada, manteniendo así la recaudación constante, con impuestos menos distorsionadores, eliminación de exenciones, ganancias de eficiencia del gasto y menor evasión y elusión combatiendo la informalidad. Los gobiernos pasados se “entusiasmaron” elevando la tasa corporativa, dejando a Chile en los últimos lugares en el ranking de competitividad tributaria. No podemos repetir este error subiendo la tasa personal arriba de 40%, en un mundo donde la movilidad del trabajo calificado es cada vez mayor.

Adicionalmente, para incrementar nuestro crecimiento tendencial, requerimos un aumento gradual de la calidad de la educación y participación laboral femenina, como incrementos en la productividad, implementando las propuestas de la Comisión de Productividad. Elementos que, junto a un control del crimen y delincuencia, debieran ser parte del pacto de desarrollo.

En el tema previsional, un estudio de David Bravo (EB) permite precisar el diagnóstico respecto de nuestro sistema previsional. Las tasas de reemplazo medianas considerando toda la historia laboral, es decir, el cuociente entre la pensión líquida y el salario líquido promedio durante el período activo son altas: 81% para  hombres y 59% mujeres antes de la PGU, y 106%, 82% para hombres y mujeres, respectivamente, considerando la PGU. El sistema previsional debe contribuir a suavizar las trayectorias de consumo en la vida activa y pasiva a través del ahorro; la pensión debe reflejar el esfuerzo de ahorro durante la vida laboral.  Por lo cual, éstas son las TR más pertinentes de comparar. Por cierto, en términos absolutos las pensiones pueden ser percibidas como insuficientes, pero este es un problema del mercado laboral: baja productividad y alta informalidad, lo que el sistema previsional no puede solucionar.

El EB concluye que los futuros pensionados tendrán TR inferiores debido a mayores expectativas de vida; menor retorno de los ahorros y por los retiros de fondos previsionales. Por lo tanto, un aumento gradual de las tasas de cotización debiera destinarse a las cuentas de capitalización individual, y no al reparto, para asegurar mejores pensiones a los futuros pensionados.

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