La mañana del viernes 4 de septiembre ingresó a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) un hecho esencial en el que el directorio de la mayor productora de hierro del país informaba que busca sacar de la bolsa a una de sus filiales. La medida era para Cintac, la filial de CAP que tiene solo 217 accionistas y prácticamente no transa en bolsa.
La movida no es una sorpresa, es más bien parte de una tendencia. En la última década, una de cada cinco empresas dijeron adiós a la Bolsa de Santiago. Antes de Cintac, tomaron la misma decisión Cementos Melón y Bío Bío, AES Andes, Hortifrut, Aqua Chile, Transelec, Invexans, Banmédica, Bupa y al menos otros 50 emisores más.
"Es un mercado que perdió el dinamismo y el liderazgo que tenía dentro de la región", comenta el CEO de BTG Pactual Chile, Juan Guillermo Agüero, en conversación con Señal DF.
La fuga de emisores no es el único síntoma del deterioro de la salud del mercado local. Desde el gobierno también recuerdan el cierre de la Bolsa de Valparaíso y el adiós de una docena de gestoras, como solo algunos de los acontecimientos más palpables.
Ingeniero comercial de la Universidad Católica -casado y con ocho hijos-, Agüero lidera hace una década la estrategia del banco de inversión en Chile, y dice estar esperanzado con la reforma al mercado de capitales (MK4) presentada esta semana.
"Pese a que el mercado ha sufrido en los últimos diez años, tenemos sin duda un buen mercado y el mejor de los otros países de la región. (...) Hoy es el momento de darle un nuevo impulso y adaptar las regulaciones a las nuevas circunstancias", comenta desde su oficina en el Parque Titanium.
Para el alto ejecutivo, hoy las reformas tienen que ir en la dirección de un mercado más moderno, con más inclusión y más participación de extranjeros. Y el proyecto lanzado esta semana va en ese sentido: "es innovador y de futuro".
El exCelfin revela que con el ministro de Hacienda Jorge Quiroz tiene "cierta amistad" y "mucha admiración". Ambos fueron directores de Nuam en los últimos tres años y además, tras la llegada de Quiroz a Teatinos 120, fue el mismo Agüero quien tomó su silla en la mesa de la Bolsa de Santiago.
Con esa perspectiva, Agüero manifiesta su preocupación por el "desafiante" momento que vive el país. Las malas cifras económicas, junto a un desempleo elevado, la guerra en Irán y "malas políticas públicas" de los últimos años, han generado -a su juicio-, la tormenta perfecta.
Pese a la difícil coyuntura, su tesis de mediano plazo es la de un Chile promisorio. "Vemos mucha más actividad inmobiliaria con los nuevos incentivos y mucho movimiento en infraestructura, plantas desalinizadoras, hospitales y cárceles. En esos dos sectores debiéramos empezar a ver muy pronto menor desempleo y mayor actividad", señala.
"Los inversionistas internacionales se guían por datos y por ahora están viendo un país que crece al 0,5%, muy vulnerable al precio del petróleo. Este optimismo futuro que tenemos los chilenos, ellos esperan que se corrobore en datos antes de actuar. Y eso explica que el dólar esté en $940".
—¿Los inversionistas internacionales comparten su optimismo?
—Los inversionistas internacionales se guían por datos y por ahora están viendo un país que crece al 0,5%, muy vulnerable al precio del petróleo. A diferencia del optimismo que tenemos los chilenos sobre el futuro, ellos esperan que se corrobore en datos antes de actuar. Y eso explica que el dólar esté en $ 940.
Más agua a la piscina
—En 2023 usted dijo que el mercado se había "jibarizado" y que se echaba de menos una agenda potente. ¿Esta lo es?
—Esta lo es. Hay que verla en conjunto con la megarreforma, ambas van en la misma dirección. Esta es la ingeniería de detalle. Y lo más importante es entender que son reformas profundamente ciudadanas, que van a tener un impacto directo en la vida de las personas y en la facilidad financiera de las empresas.
—¿Qué destaca de la MK4?
—Saco tres grandes temas. El primero es que se crea una estructura que promueve el ahorro y el acceso a la vivienda. Mi estimación es que permitirá otorgar crédito hipotecario a 30 años a UF + 3%. El fondo va a tener un tamaño de hasta US$ 20 mil millones. Para ponerlo en perspectiva, el total de crédito hipotecario otorgado por la banca el año pasado fue de US$ 7 mil millones. Esto es tres veces. Es decir, habrá mucha plata para financiar primera vivienda de clase media a costo bajo. Y si a eso le sumas el subsidio del 3% al pie, aquí cambian dos paradigmas. Uno, que se incentiva el ahorro privado. Y dos, que podríamos tener una clase media de propietarios y no de arrendatarios. Eso tiene consecuencias financieras y sociales bien profundas.
—¿Y el segundo efecto?
—Permitirá financiar a las empresas en igualdad de condiciones a lo largo de todo su ciclo de vida. Empareja la cancha entre empresas grandes, medianas y emprendimientos. En el mercado de deuda facilita la entrada del extranjero, elimina la retención del 4%, la necesidad de tener RUT y una serie de otros criollismos, así los llamó el ministro, que se fueron acumulando con los años. Si un chileno va a comprar bonos a Estados Unidos no tiene que tener nada de eso, pero si un extranjero venía a Chile le poníamos todo tipo de trabas. Absurdo.
—¿Es suficiente agua para que la ballena de la metáfora de Quiroz pueda nadar?
—Van en la dirección correcta y la medida que realmente puede traer agua a la piscina es el tercer gran tema que destaco: la exención del impuesto a la ganancia de capital a todos los instrumentos financieros (acciones de alta y baja presencia, bonos, derivados, mutuos hipotecarios y ETF). La consecuencia práctica es que hay muchas personas pensando en traer su dinero de vuelta a Chile. Recordemos que según datos del Banco Central, entre personas, familias y empresas, pero no institucionales, se fueron de Chile US$ 50 mil millones. Eso partió con el estallido y se profundizó en los primeros años del gobierno de Boric. Son personas que temieron una expropiación o al menos un control de capitales. Esos temores ya no existen y, por el contrario, se establecen incentivos relevantes para atraer la plata de vuelta. Es un 15% del PIB de dinero chileno que está afuera.
"Más que pedir que la CMF o las auditoras sean los policías del mercado, me parece mejor tener AGF más robustas, más grandes y más profesionales. El proyecto reduce las barreras de entrada a una industria donde ya hay más de cuarenta actores. No me parece ni necesario ni conveniente".
Una separación de industria "ni necesaria ni conveniente"
—¿Hay medidas que eche de menos?
—Hay ciertas medidas que me generan dudas. Por ejemplo, en el negocio de asset management se hace esta división entre administradora de fondos y gestora de inversiones. A mí me ha sorprendido mucho el caso Sartor, donde gestores invitaban a fondos públicos que invertían en fondos privados que a su vez les prestaban dinero a ellos mismos, y según el Ministerio Público desaparecieron US$ 200 millones. Eso me lleva a pensar que administrar dinero de terceros es una cosa muy delicada. Más que pedir que la CMF o las auditoras sean los policías del mercado, me parece mejor tener AGF más robustas, más grandes y más profesionales. El proyecto reduce las barreras de entrada a una industria donde ya hay más de cuarenta actores. No me parece ni necesario ni conveniente.
—¿Por qué cree que el gobierno la impulsó?
—No es una simplificación, es una redefinición de la industria, en el sentido de separar la administración de los fondos y la administración de las inversiones. Yo prefiero que esas dos cosas estén juntas. Por qué lo hicieron, no lo sé. Es algo que se puede conversar en la discusión parlamentaria para mejorar el proyecto.
—El proyecto también baja el quórum de dos tercios a mayoría absoluta para varias decisiones societarias y reescribe el squeeze-out, el derecho a sacar a los minoritarios. ¿Ve un riesgo ahí para los accionistas minoritarios?
—Son medidas que veo positivas. Me tocó participar en muchas de las operaciones que dieron origen a la normativa actual, y pienso que los minoritarios están muy bien protegidos con la ley de OPA, la normativa de partes relacionadas y las mayores responsabilidades de los directores. Eso ya no ocurre, es cosa del pasado. No es necesario tener súper mayorías o súper quórums para tomar ciertas decisiones. (...) Además, desde el lado de los propietarios es importante la facilidad para salir de la bolsa. Si a tí te invitan a una fiesta, antes de aceptar quieres saber si te vas a poder ir cuando quieras. Hoy hay muchas empresas atrapadas en la bolsa, y este mecanismo de squeeze-out permite que sea más fácil entrar y más fácil salir.
—Una de las medidas busca suprimir la restricción de pago de comisiones de intermediación de los fondos de pensiones (conocidas como comisiones fantasmas) ¿Por qué reabrir la ley de pensiones?
—Cuando administras US$ 250 mil millones, la AFP no puede ser experta en todo. Es razonable que subcontrate y delegue la administración de ciertos activos en terceros. Las AFP son ultra eficientes y negocian las comisiones al extremo. No veo ningún problema.
—Pero quién debería pagar esa contratación, ¿el afiliado o la administradora?
—Es una discusión que va a venir.
Fondo para la vivienda: "No hay un gran riesgo fiscal"
—El Fonavi, ¿debería ser transitorio o permanente? El exDipres Matías Acevedo dice que debería ser acotado por los riesgos fiscales.
—No hay un gran riesgo fiscal aquí. El costo fiscal del proyecto es muy menor, porque básicamente todas estas trabas e impuestos que se eliminan son los impuestos del frigobar, y no había mucha actividad alrededor de esto.
—El fondo se apalanca diez veces. Más deuda podría traer mayores tasas. ¿No es un riesgo?
—No, porque esa garantía estatal no tiene problema. Estamos lejos de que eso ocurra.
—El fondo comprará las carteras de los bancos, ¿le preocupa la salud de estas? El incentivo podría ser vender aquellas más riesgosas.
—Esto es para cartera nueva, no existente. Y hay que buscar la fórmula para que los bancos se sumen con incentivos, discutiendo cuánta primera pérdida absorben y cuánto se les paga por originar el crédito, porque siguen siendo ellos los que enfrentan al cliente. Es importante que no sea solo un esfuerzo del BancoEstado, pero esos detalles tienen que definirse todavía.
—Hay consenso que el gran problema de la vivienda está en los precios, los que han escalado tres veces más que los salarios reales. ¿Por qué apuntar a las tasas en vez de abordar el precio?
—El problema es complejo y hay que atacarlo desde distintos ángulos. El precio de la vivienda también se está abordando, con nuevas normativas y aprobaciones de terrenos. Una cosa es el costo de la propiedad y otra el acceso al financiamiento, y este proyecto busca reducir el costo del financiamiento y la contribución al pie inicial, que es parte importante.
Luxemburgo; sequía e impacto
—¿Es factible convertirnos en el Luxemburgo de América Latina?
—Lo que se está haciendo nos da la posibilidad de convertirnos en un hub de la región andina, más conectados y potenciados financieramente con Perú y Colombia. Eso es lo realista, y es lo que impulsó la bolsa integrada. Pero hay que ir paso a paso.
—¿Esta reforma termina con la sequía de las aperturas a bolsa?
—Hay algunas conversaciones en marcha. Pero va a requerir que tengamos una economía más pujante. Una piscina con más agua.
—¿En cuánto tiempo deberíamos poder medir si MK4 funcionó?
—Creo que la combinación de megarreforma y MK4 va a empezar a tener impacto el próximo año.