Para la economista jefe de Fintual, Priscila Robledo, el Informe de Política Monetaria (IPoM) correspondiente a septiembre del Banco Central estuvo “bastante en línea” con el escenario que había anticipado, incluida sus propias sus proyecciones.
No obstante, la analista indicó que “sorprende un poco que no movieron el crecimiento de 2027, se lo llevaron hasta 2028”.
- El IPoM muestra un rango de crecimiento de 0,25%-0,75% para este año, ¿les hace sentido?
Tenemos 0,4% de proyección para el PIB de 2026, que -de todas maneras- asume un repunte en la última parte del año. No es nuestro escenario base ni mucho menos, pero si no lo asumieras, incluso podría ser una caída del PIB.
“Sorprende un poco que no movieron el crecimiento del 2027, se lo llevaron hasta 2028”.
Entonces, lo que el Central está diciendo es básicamente qué rango es posible dado los datos que tenemos hasta el día de hoy y ese es un rango de entre 0,25% y 0,75%, que hace todo el sentido del mundo.
- Se mantuvo la proyección de PIB para 2027 a pesar de que no puede descartarse que su debilidad actual sea más persistente que lo previsto.
- Esto es un punto de vista de nosotros, y es que tienes dos fuerzas en juego. Aquí tienes una expectativa de que la inversión repunte por el tema del proyecto de reconstrucción y las perspectivas de las que habla el catastro de proyectos de la Corporación de Bienes de Capital. Es decir, hay razones para esperar que haya un repunte relevante en la inversión.
Pero, por el otro lado, no hay tantas razones para esperar que haya un repunte relevante en el consumo.
El riesgo de la inversión es que no se materialice, como fue lo que vimos en todo este año.
Y, por otra parte, el supuesto de que el consumo no puede tener tampoco un año demasiado estelar, es bastante fácil de llegar y es porque el mercado laboral está muy debilitado, la confianza está muy debilitada y los salarios también.
Al final de cuentas, la masa salarial, los recursos que tienen la gente para gastar no están creciendo a un ritmo que permita esperar un año estelar para el consumo privado.
- En el caso de la inflación, el Banco Central prevé que terminará en diciembre con 4,3%, pero no se tomó el dato del IPC de agosto. ¿Podría quedarse corto?
- Sí, un poquito corto. Nosotros tenemos entre 4,4% y 4,5% para finales de año.
Ahora, el dato de agosto fue bien malo en el headline, pero no tan malo como en los detalles. El aumento en la inflación sin volátiles fue relativamente contenido, se ve menos velocidad inflacionaria en la parte sin volátiles; y, de hecho, diría que fue menos malo que los dos registros previos. Una parte de esta sorpresa podría revertirse en los próximos meses.
Entonces, no creo que el Central lo haya visto con demasiada preocupación el IPC, pero sí le pone un poco de riesgo al alza a esa cifra de 4,3%, diría que un par de décimas, quizás.
- En este escenario, ¿la tasa de política monetaria se quedará por mucho tiempo en 4,5%?
- Nuestra proyección es de 4,5%. Y la razón por la que no creemos que baja al 4,25%, es porque nuestra visión es que la tasa neutral está más cercana a 4,5% que a 4,25%.