Ricardo Caballero es uno de los economistas chilenos más escuchados y citados en el mundo de la academia.
Su conocimiento de la macroeconomía global, los mercados financieros y de las dinámicas de construcción de precios de los distintos activos ha generado una intensa discusión en la academia chilena y global, además de llamar la atención de los principales actores de la política económica en Estados Unidos.
De muestra un botón: en abril de 2023, este economista de la Universidad Católica, con magíster en la disciplina de la citada casa de estudios y doctor por el Massachusetts Institute of Technology (MIT), sonó como un fuerte candidato para asumir como gobernador y vicepresidente de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, el banco central de la principal economía del mundo. Habría sido el primer latino en incorporarse a la junta directiva del instituto emisor. Finalmente rechazó el cargo.
Instalado hace cuatro décadas en Norteamérica, donde primero enseñó en la Universidad de Columbia y desde 1992 en el MIT, sus opiniones sobre el devenir de la política monetaria estadounidense son altamente valorados, en momentos de incertidumbre debido al cambio en el foco comunicacional del nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh.
El economista nominado a la presidencia por Donald Trump ha implementado un camino relevante en la manera que el emisor comunica sus decisiones, ya que ha escogido no entregar proyecciones respecto al devenir de la tasa de interés de fondos federales -el denominado forward guidance-, lo que tradicionalmente deriva en condicionar las expectativas mediante mensajes sobre futuras decisiones de política monetaria, sino más bien reducir al mínimo la comunicación que entrega la Fed al dar a conocer sus decisiones, girando hacia un mensaje más austero e incentivando que sean los datos económicos los que determinen el rumbo de los tipos de interés.
Algo de lo cual Caballero fue particularmente crítico la mañana de este viernes. El escenario escogido fue un seminario para la conmemoración de los 50 años del Magíster en Economía de la Universidad Católica, instancia donde era uno de los panelistas más esperados por las más de 120 personas que llenaron el Salón de Honor de la Casa Central.
Allí, el académico fue enfático al abordar la conferencia de prensa realizada por Warsh la semana pasada luego de que la Fed volviera a mantener la tasa de interés sin entregar señales respecto a la futura trayectoria, lo que en última instancia generó inquietud en los mercados.
En su exposición, Caballero recalcó que la Fed está entregando señales inadecuadas debido a que se está centrando en la información errónea para comunicar sus decisiones, planteando que se debería transitar desde un esquema basado en expectativas de tasa, hacia una comunicación tomando como evidencia principal las condiciones financieras más estrechas o más holgadas en la economía al momento de tomar la decisión de política monetaria.
"Esa conferencia de prensa fue un desastre comunicacional. El mensaje que creó el desastre fue decir que de aquí para adelante el Banco Central no se comunicará. Simplemente escuchará a los mercados e irá haciendo política en el camino. La reacción fue inmediata. Yo estaba pegado frente a las pantallas de Bloomberg y yo inmediatamente pude ver cada palabra de él cómo iba afectando las tasas largas. El mercado accionario cayendo. La reacción del mercado financiero no se dejó esperar", lanzó Caballero ante la nutrida audiencia.
Condificiones financieras versus niveles de tasa
Así, planteó un nuevo modelo, mediante el cual los institutos emisores no tengan por sí mismo como objetivo el modelar los precios de los activos financieros, sino que más bien incidir a través de la transmisión sobre las condiciones financieras, haciéndolas más estrechas o mas holgadas. De hecho, Caballero ejemplificó con lo ocurrido con la crisis financiera global de 2008-2009, cuando si bien las tasas de interés llegaron a niveles cercanos a 0%, las condiciones financieras en los mercados se estrecharon fuertemente, afectando el crédito, el empleo y la actividad en su conjunto.
Así, recalcó que un enfoque basado en condiciones financieras en lugar de objetivo de tasa de interés genera dos tipos de ganancias: reduce el riesgo de malinterpretar los mensajes del banco central -"perderse en la traducción"-; y la claridad del mensaje "recluta" a los mercados para compensar el ruido, reduciendo las fluctuaciones bruscas de precios.
"La política monetaria opera principalmente a través de condiciones financieras. Cuando los mercados son ruidosos y testarudos, una comunicación más clara reduce la incertidumbre residual y recluta a los arbitradores para absorber mejor el ruido. Comunicar condiciones financieras y su trayectoria esperada hace transparente la visión macro del Fed sin exigir que el mercado la comparta, permite un agree-to-disagree equilibrum (un equilibrio de acordar no ponerse de acuerdo)", explicó el académico.
Cerró su exposición dedicando palabras a Warsh, quien "tiene razón en su crítica a la comunicación en tasas, pero no en su conclusión. El silencio no saca al Fed de los precios de activos: hace más volátiles las conjeturas y aumenta el impacto del ruido financiero sobre la macroeconomía. El Fed no habla demasiado. Habla en la variable equivocada".
La advertencia de Corbo y su fallida llegada al mundo financiero
El evento contó con una nutrida convocatoria de exautoridades y académicos de alto nivel, como los exbanqueros centrales Sebastián Claro y Vittorio Corbo; el exsuperintendente de Valores y Seguros, Fernando Coloma; el execonomista jefe de la OCDE; Klaus Schmidt-Hebbel, el exministro de Hacienda, Rolf Lüders; la presidenta de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Susana Jiménez; el exconsejero del Consejo Fiscal Autónomo, Hermann González, y quien lo sucederá en el cargo, Cecilia Cifuentes; la directora de la Escuela de Gobierno UC, Andrea Repetto; el coordinador macro del Ministerio de Hacienda, Alejandro Guin-Po; y el exministro de Hacienda y director de Clapes UC, Felipe Larraín, por citar solo algunos.
Al final de su ponencia, a Caballero se le requirió por alguna anécdota de su paso por el magíster en Economía de la UC, de donde egresó en 1984.
Así, fijó su mirada en Corbo, histórico académico de dicha universidad, quien le manifestó su disconformidad con que abandonara el magíster para trabajar en el Grupo Cruzat Larraín a inicios de los 80.
"Yo llegué al magíster accidentalmente. Yo había tomado casi todos los cursos del magíster cuando estaba en el undergraduate (pregrado), pero decidí cuando terminé el undergraduate que no quería seguir haciendo economía y tomé un trabajo en el Grupo Cruzat Larraín y me acuerdo todavía a Vittorio Corbo desde la ventana de su oficina gritando te vas a arrepentir, gallo, te vas a arrepentir", lo que desató las risas de los asistentes.
"Y mi trabajo comenzaba en algún momento en marzo del año siguiente. Y bueno, Rolf decidió intervenir el mercado financiero. Entonces ahí se acabó mi oportunidad y volví a hacer el magíster, así que gracias, Rolf", dijo entre risas de los involucrados.