El problema de las pensiones en Rusia

A medida que los sistemas de reparto quiebran en el mundo, Rusia, inundada de petrodólares, corre el riesgo de ignorar problemas serios sobre pensiones bajas e ingresos aún más bajos para financiarlas.

Por: | Publicado: Martes 17 de mayo de 2011 a las 05:00 hrs.
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La mayoría de los países industriales enfrenta una quiebra inminente de los sistemas previsionales de reparto. Rusia, donde los petrodólares abundan, parecía inmune a tales problemas hasta que el colapso de los precios del crudo en 2008-09 puso el presupuesto federal en pérdidas. Ahora que los precios del crudo están subiendo otra vez, el tema de las bajas pensiones e ingresos aún más bajos para financiarlas podría ser barrido bajo la alfombra una vez más.

El excedente presupuestario de Rusia se disparó con el alza en los precios del petróleo y el gas natural en 2004-08, llegando a 7,4% del PIB para 2006. La entrada de petrodólares parecía inacabable y el gobierno ruso empezó a embarcarse en gastos cada vez mayores. El excedente fiscal comenzó a contraerse en 2007-08 y, cuando los precios del crudo colapsaron con el advenimiento de la crisis financiera global en 2008, el presupuesto entró en déficit. La brecha fiscal fue de 5,9% del PIB en 2009 y 4,1% en 2010. Si bien The Economist Intelligence Unit ve un estrechamiento del déficit en los próximos años, esperamos que persista durante el período 2011-15.

Las pensiones estatales han sido una fuente mayor de derroche fiscal. El primer ministro Valdimir Putin ordenó alzas en 2008 e insistió en que se implementaran en 2009 pese a la contracción económica. En 2009, la pensión promedio mensual era de 5.191 rublos (US$ 185), un alza de casi 25% anual en términos nominales. En 2010, las pensiones promedio saltaron otro 45%. Las pensiones están indexadas a la inflación y suben automáticamente. Hubo un aumento de 8,8% en febrero de 2011 y es probable que haya otra alza relacionada con la inflación en el segundo semestre del año. Ahora las pensiones promedian casi 8.800 rublos por mes, mientras que la inflación en los tres primeros meses de 2011 promedió 9,5%.

Las pensiones rusas son pequeñas y el aumento era necesario. De hecho, incluso después de los incrementos recientes, las pensiones reales (ajustadas por inflación) están apenas retornando a los niveles de mediados de los ’90. Sin embargo, el gobierno está subiendo las pensiones por ganancias políticas. Los pensionados son unos 40 millones, o casi 28% de la población de Rusia. Son también el segmento políticamente más activo de la población, y el único grupo que ha salido a las calles a protestar en años recientes. Más aún, la población rusa está envejeciendo, y la expectativa de vida ha vuelto a subir, así que el número de pensionados seguirá escalando. Lo mismo el gasto en pensiones. En 2010, el gobierno gastó 10% del PIB (unos US$ 157 mil millones) en beneficios jubilatorios y otros, un alza de 47% respecto de 2009. Esto sigue a un incremento de 28% el año antes. Más aún, el número de jubilados y otros pensionados crecerá, pero la población total disminuirá.



Financiamiento


Las pensiones rusas corresponden a un sistema de reparto, esto es, que el gobierno tiene que recaudar los impuestos de seguridad social para pagar las pensiones. Estos impuestos son pagados por los empleadores, no los empleados, y se miden como porcentaje del salario de un empleado.

En 2010, la contribución a la seguridad social totalizaba el 26% de la mayoría de los salarios. Sin embargo, el gobierno subsidiaba el sistema con casi 3% del PIB. Para resolverlo, la Duma pasó una ley elevando la contribución a 34% a comienzos de 2011. En el primer trimestre, los ingresos de Fondo de Pensiones de Rusia, la agencia de pensiones del estado, saltaron 51% anual. Pese a tener que pagar pensiones más altas este año, se esperaba que el déficit proyectado del sistema de pensiones se redujera. Pero elevar las contribuciones puede matar al ganso de los huevos de oro. Los empleadores se quejan de que no sólo destruirá empleos, sino que en un ambiente de recuperación económica deslucida no pueden pagar más impuestos. Existe también el riesgo de que tasas más altas empujen los salarios a la economía en la sombra, reduciendo las contribuciones al sistema. Como resultado, el presidente Dmitry Medvedev decretó una reducción en la tasa a comienzos de marzo.Pero incluso si el aumento se hubiera mantenido, el ministro de hacienda Alexei Kudrin había advertido que la brecha en el sistema de pensiones crecería de todos modos. Sus proyecciones mostraban un retorno al nivel de 2010 para 2013. Las medidas consideradas por el Ministerio de Hacienda para resolver el problema incluyen congelar los sueldos de los empleados del estado y elevar la edad oficial de jubilación, que es de 55 años para las mujeres y 60 para los hombres desde la era soviética, medidas muy impopulares. Habrá una elección presidencial en 2012, y aun cuando el tándem gobernante de Putin y Medvedev no puede perder, el gobierno no querrá sacudir el bote camino a la votación. Afortunadamente para ellos, las elecciones pueden postergarse de nuevo, gracias a la subida en los precios del petróleo.

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