La Corte Suprema emitió su veredicto en el caso iniciado por el Consejo de Defensa del Estado (CDE) contra una serie de exejecutivos de la salmonera Nova Austral, en la práctica, absolviéndolos por daños ambientales y fraude al fisco.
A grosso modo, el CDE ingresó una querella por hechos ocurridos entre los años 2016 y 2019 por haber falsificado y adulterado datos reales de siembra, cultivo, cosecha y mortalidad de centros de cultivo de la salmonera. De ahí que, primero, acusó graves daños ambientales debido a los desechos de peces muertos y alimentos no consumidos; y, segundo, de que obtuvieron beneficios vinculados a la Ley Navarino, que establece un régimen tributario y aduanero especial para empresas que operan en Magallanes.
La acción se dirigió contra Nicos Nicolaides, gerente general; Arturo Schofield, gerente de Producción; Drago Covacich, gerente regional de Magallanes; y Rigoberto Garrido e Isaac Ollivet-Besson, jefes de área, quienes fueron formalizados.
El CDE pidió multas por más de US$ 60 millones y cárcel para los ejecutivos.}

El exgerente general de Nova Austral, Nicos Nicolaides.
Una sentencia de primera instancia absolvió a los ejecutivos por el delito de fraude de subvenciones, pero sí los condenó en materia ambiental, por infracciones vinculadas a la sobreproducción de salmones.
No obstante, la Corte de Apelaciones acogió un recurso de los abogados de Nicolaides -Alejandro Espinoza e Ignacio Sotomayor- e impugnó la sentencia.
El Ministerio Público y el CDE acudieron entonces a la Corte Suprema, que este miércoles emitió su veredicto, rechazando los recursos de queja de ambas entidades y, así, confirmando la absolución de los gerentes.