Este martes, la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ) declaró desierto el concurso para operar el casino de Puerto Varas, señalando que las ofertas del grupo peruano Corporación Meier y la firma ligada a Cluadio Fischer, Dreams, no cumplían los requisitos legales.
Esta última compañía, emitió una declaración pública en la que sostuvo "no compartir" el criterio aplicado en esta comuna, donde la empresa es la actual operadora del casino.
"Ninguna de las objeciones se refiere al proyecto. La oferta quedó fuera en la revisión previa de antecedentes y el sobre con la oferta económica nunca se abrió", dijo Dreams.
La firma argumentó que "lo objetado son formalidades documentales, antecedentes que emanan del propio Estado, solicitados en tiempo y forma, emitidos tardíamente e incorporados al expediente apenas estuvieron disponibles, todos favorables. No se nos objeta la situación tributaria, sino la fecha en que un tercero emitió el documento. Se exige, además, información societaria que, tratándose de un operador con más de 15 años de trayectoria regulada, la autoridad ya conoce y consta en registros públicos".
Asimismo, apuntó a que "un estándar que cambia entre un proceso y otro, aplicado sin posibilidad de aclarar, no protege el interés público: desincentiva la competencia. El costo de la falta de gobernanza lo asumen las comunas que esperan inversión y empleo".
Dreams declaró que continuará operando el casino y que participará en el nuevo proceso anunciado por la Superintendencia.
No obstante, finalizó señalando que "esto no es un hecho aislado. En Puerto Varas el otro oferente también quedó fuera por razones documentales y la licitación fue declarada desierta. Más aún, de las siete licitaciones resueltas el 2026, cinco terminaron sin adjudicatario. Situación que exige una revisión de fondo del diseño y la conducción de estos procesos".
Cabe recordar que este martes, debido a este proceso, Corporación Meier declaró que la incertidumbre jurídica "derivada de los constantes cambios en las reglas del juego y en los criterios de evaluación genera un clima complejo que inevitablemente lleva a Corporación Meier a mirar con cautela e incertidumbre su continuidad y futuros planes de inversión en el país".