Watt’s cerró el primer semestre de 2026 con una fuerte mejora en sus resultados, impulsada principalmente por el desempeño de su negocio de alimentos.
La compañía ligada a la familia Larraín registró ganancias por $11.068 millones entre enero y junio, cifra que representa un aumento de 124,4% frente a los $4.933 millones obtenidos durante igual período del año anterior.
A su vez, el Ebitda llegó a $25.100 millones, un 24,1% más que en el primer semestre de 2025. La compañía explicó que el mejor resultado operacional respondió a un mayor margen de contribución.
La comparación también estuvo favorecida por menores gastos no operacionales y costos financieros, además de una mayor contribución de Laive, compañía peruana en la que Watt’s posee una participación de 37,68%. La participación en las ganancias de empresas asociadas aumentó desde $828 millones hasta $1.568 millones.
El segmento de alimentos, que concentró 94% de los ingresos consolidados, anotó ventas por $298.742 millones, un aumento de 7,9% frente al primer semestre de 2025.
El principal impulso provino del negocio de abarrotes, cuyos ingresos crecieron 12,2%, hasta $156.699 millones. En esta unidad se encuentran categorías como leche líquida y en polvo, aceites, mermeladas, conservas, manjar, jugos y néctares.
En tanto, las ventas de refrigerados avanzaron 2,9%, hasta $106.166 millones, y las de congelados aumentaron 5,8%, llegando a $35.877 millones.
El resultado operacional del segmento de alimentos creció 37,9%, hasta $17.383 millones, mientras su margen operacional mejoró desde 4,6% a 5,8%.
Watt’s atribuyó esta evolución principalmente a menores costos de venta durante los primeros meses del año, pese al incremento de los gastos en campañas de marketing, distribución y remuneraciones.
El retroceso de Viña Santa Carolina
El desempeño del negocio vitivinícola contrastó con el avance de alimentos. Los ingresos de esta división disminuyeron 17,2%, hasta $19.110 millones, afectados por una contracción de 11% en los volúmenes vendidos.
Según Watt’s, la caída se explicó principalmente por el término de un contrato de licencia con un cliente en China y por ajustes de inventarios realizados por su importador en Brasil.
Viña Santa Carolina cerró el semestre con pérdidas por $667 millones, frente a los números rojos por $349 millones registrados un año antes. La compañía señaló que la caída del consumo mundial de vino continúa profundizándose y que no observa señales de que esta situación pueda cambiar en el corto plazo.